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viernes, 17 de diciembre de 2021

Dedos amputados en pinturas rupestres?

versió catalana | versión española









Manos   
(7.350 a.C.) 

Pintura rupestre 
Cueva de las manos. 
Santa Cruz (Argentina) 



La Cueva de las Manos es un yacimiento arqueológico con pinturas rupestres, en el cañón del río Pinturas, en la Provincia de Santa Fe (Patagonia Argentina) La cueva tiene 20 metros de profundidad, 10 metros de alto y 15 metros de ancho, y es de difícil acceso.

En el interior de la cueva se encontraron vestigios de materiales líticos, restos de fogones, huesos y pieles de animales que eran la base de la subsistencia de una sociedad de cazadores-recolectores. Pero sobre todo destaca el arte paleolítico, fiel testimonio de aquel grupo humano. .

Las pinturas rupestres son de gran belleza y su notable antigüedad que se data en el año 7.350 a. C. Se trata de una de las expresiones artísticas más antiguas de los pueblos sudamericanos. 

Para realizar la mayoría de las pinturas se usaban colores como rojo, ocre, amarillo, blanco y negro, obtenidos de frutos, plantas y rocas molidas. También se usaba la sangre de los animales cazados y la grasa de los mismos como aglutinante. 

Los temas responden a tres períodos distintos; el más antiguo —y menos abstracto— es rico en escenas de caza; en el período intermedio sobresalen las manos que se encuentran acompañadas secundariamente por la representación de animales aislados; en el último período la temática preponderante es la de motivos geométricos, líneas, puntos y otras formas, con probable significación mágica, de los cuales se desconoce su significado.

La mayoría de las manos son negativos (es decir se ponía la mano en la pared y se pintaba alrededor) aunque también hay impresiones de manos positivas. Las manos se ven enteras, con los dedos más o menos abiertos. 



Manos de la Grotte de Gargas (Francia)


En cambio, en la Grotte de Gargas (Francia), a 114 de las 231 imágenes de manos les faltan dedos, o los tienen más cortos. Esto sugiere que los dedos están mutilados. Se ha especulado mucho sobre la causa de esta amputación de las falanges. Accidentes, congelaciones, alguna enfermedad. 

Hace un par de años, los investigadores de la Universidad Simon Fraser de Canadá Brea McCauley, David Maxwell y Mark Collard, en un artículo publicado este martes en el medio especializado Journal of Paleolithic Archaeology , sostienen que las manos de dedos amputadas podrían haber sido mutiladas como consecuencia de algún ritual. 

Hay quien opina que también podria formar parte de una broma del pintor paleolítico, que habría pintado la mano con algunos dedos doblados. Los investigadores señalan que los rituales de amputación de dedos podrían adoptar muchas formas: algunas personas antiguas podrían haberlo hecho como parte de una ceremonia religiosa o como una forma de llorar la pérdida de un ser querido. A otros se les puede haber hecho esto como parte de un ritual de castigo . Todavía no hay forma de probar que ocurrieron tales rituales, o que personas del Paleolítico Superior se cortaron los dedos intencionalmente, pero los investigadores sostienen que el misterio no está resuelto y que es lo suficientemente intrigante para justificar una mayor investigación.



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Dits amputats en pintures rupestres?









Mans   
(7.350 a.C.) 

Pintura rupestre 
Cova de les mans. 
Santa Cruz (Argentina) 





La Cova de les Mans és un jaciment arqueològic amb pintures rupestres, en el canyó del riu Pintures, a la Província de Santa Fe (Patagònia Argentina). La cova té 20 metres de profunditat, 10 metres d'alt i 15 metres d'ample, i és de difícil accés.

A l'interior de la cova es van trobar vestigis de materials lítics, restes de fogons, ossos i pells d'animals que eren la base de la subsistència d'una societat de caçadors-recol·lectors. Però sobretot destaca l'art paleolític, fidel testimoni d'aquell grup humà.

Les pintures rupestres són de gran bellesa i la seva notable antiguitat es data de l'any 7.350 a. C. Es tracta d'una de les expressions artístiques més antigues dels pobles sud-americans.

Per realitzar la majoria de les pintures es feien servir colors com el vermell, l’ocre, el groc, el blanc i el negre, obtinguts de fruits, plantes i roques mòltes. També es feia servir la sang dels animals caçats i el greix dels mateixos com a aglutinant.

Els temes responen a tres períodes diferents; el més antic -i menys abstracte- és ric en escenes de caça; en el període intermedi sobresurten les mans que es troben acompanyades secundàriament per la representació d'animals aïllats; en l'últim període la temàtica preponderant és la de motius geomètrics, línies, punts i altres formes, amb probable significació màgica, dels quals es desconeix el seu significat.
La majoria de les mans són negatius (és a dir es posava la mà a la paret i es pintava el voltant) tot i que també hi ha impressions de mans positives. Les mans es veuen senceres, amb els dits més o menys oberts.



Mans de la Grotte de Gargas (França)



En canvi, a la Grotte de Gargas (França), a 114 de les 231 imatges de mans els falten dits, o els tenen més curts. Això suggereix que els dits estan mutilats. S'ha especulat molt sobre la causa d'aquesta amputació de les falanges. Accidents, congelacions, alguna malaltia.
Fa un parell d'anys, els investigadors de la Universitat Simon Fraser de Canadà Brea McCauley, David Maxwell i Mark Collard, en un article publicat aquest dimarts al mitjà especialitzat Journal of Paleolithic Archaeology, sostenen que les mans de dits amputades podrien haver estat mutilades com a conseqüència d'algun ritual.

Hi ha qui opina que també podria formar part d'una broma del pintor paleolític, que hauria pintat la mà amb alguns dits doblegats. Els investigadors assenyalen que els rituals d'amputació de dits podrien adoptar moltes formes: algunes persones antigues podrien haver-ho fet com a part d'una cerimònia religiosa o com una forma de plorar la pèrdua d'un ésser estimat. A uns altres se'ls pot haver fet això com a part d'un ritual de càstig. Si bé no es pot provar que aquests rituals van succeir, o que persones del Paleolític Superior es van tallar els dits intencionadament, els investigadors sostenen que el misteri no està resolt i que és prou intrigant per justificar-ne una major investigació.

jueves, 14 de enero de 2021

El brazo amputado de Valle-Inclán

 






Ignacio Zuloaga  

Retrato de Valle-Inclán 
(1931)

Óleo sobre lienzo. 149 x 109 cm
Colección particular 





Ramón María Valle Peña (1866 - 1936), más conocido como Ramón María del Valle-Inclán, fue un dramaturgo, poeta y novelista español, encuadrado en la corriente literaria modernista. Es uno de los autores clave de la literatura española del siglo xx. El propio escritor cultivaba sobre sí mismo una leyenda llena de imaginación, definiéndose como un personaje altivo, bohemio e irónico, de «rostro español y quevedesco, de negra guedeja y luenga barba» (Alma Española, 1903).

En este retrato de Zuloaga, Valle-Inclán aparece con su larga y característica barba blanca, sentado en un sillón con los brazos cruzados. Podemos ver como la manga del brazo izquierdo está vacía, ya que al célebre literato le faltaba era manco. 

A Valle Inclán le amputaron la mano en 1899. La historia de este accidente es legendaria y digna de una novela. El escritor solía frecuentar la tertulia del Café Nuevo de la Montaña, un establecimiento de la calle Alcalá de Madrid, colindante con la Puerta del Sol. Allí se reunían entre otros Francisco Sancha, el editor Ruiz Castillo, Jacinto Benavente, Gregorio Martínez Sierra, Pío Baroja, y un joven periodista y escritor llamado Manuel Bueno Bengoechea. La tarde del 24 de julio de aquel año, los contertulios sostuvieron una acalorada discusión sobre la legalidad de un duelo que tenía que tener lugar entre un joven aristócrata andaluz, López del Castillo, y el caricaturista portugués Leal da Cámara, que noches atrás habían tenido sus diferencias en el Paseo de la Castellana sobre el valor personal de lusos e hispanos. 

Valle-Inclán se excita y alza la voz sobre las de los demás. Manuel Bueno le replica: 
"- ¡Señores, todo lo que ustedes están diciendo carece de validez! ¡Leal da Cámara es menor de edad y no podrá batirse!". 
Valle-Inclán, dolido, le increpa: 
"- No sea usted majadero, que usted no sabe una palabra de eso.-" 
La discusión se enzarza. En un momento determinado Manuel Bueno se levanta, da un paso atrás, y amenaza con su bastón. Valle Inclán, rompe una botella y la empuña para atacarle. 

Bueno entonces descarga con fuerza un bastonazo en la muñeca del escritor, que intentaba protegerse. El bastón, de barra de hierro con cantos cortantes (tal vez un bastón de estoque), le provoca una herida de cierta profundidad. Corrió la leyenda de que el bastonazo hizo que se le incrustara el gemelo con el que sujetaba la camisa, aunque este detalle parece ser añadido. Según otra versión (José M. Carretero:  Lo que sé por mí, p. 37) en la discusión, su oponente le asió el puño con tal fuerza que le clavó el gemelo en la muñeca, causándole una profunda herida. 

Lo cierto es que probablemente se le astillara cúbito y radio, en una fractura conminuta. Pío Baroja lo acompañó a una farmacia de la calle Caballero de Gracia, pero la cura fue manifiestamente insuficiente. Al dia siguiente, la herida estaba infectada y poco después se gangrenó.  La solución en aquel momento fue la de amputar el brazo, lo que realizó el médico y cirujano Manuel Barragán y Bonet el 12 de agosto.  



Juan de Echevarría: Ramón del Valle-Inclán (1922).
Museo Reina Sofía. Madrid

Se forjó toda una leyenda sobre la amputación. Corrió el rumor que Valle-Inclán se negó a que le suministrasen cloroformo porque quería conservar la conciencia en todo momento. 
“ No proferí un grito, ni el más leve quejido (...) Recuerdo que, para ver yo bien la amputación, hubo necesidad de pelarme el lado izquierdo de la barba” 
Lo que sí es cierto es que transcurrido un tiempo después de la operación, Valle volvió al Café de la Montaña y se mostró conciliador con su agresor:  
“- Mira, Bueno, lo pasado, pasado está. Aún me queda la mano derecha para estrechar la tuya. Y no te preocupes, que aún me queda el otro brazo, que es el de escribir"



El café de la Montaña, el año de su inauguración (1896) 

 

El literato gallego recibió el apoyo de sus colegas, que organizaron un festival para conseguir fondos para comprarle un brazo ortopédico, que usó durante un tiempo. Lo llevaba enguantado y lo levantaba en las discusiones con el puño cerrado, ayudándose con la mano buena. Después decidió dejar la manga vacía, como se ve en el cuadro que encabeza esta entrada. Solía fantasear con el brazo perdido, que incorporó a su leyenda. Desde compararse con Cervantes, el manco de Lepanto, a decir que le había comido el brazo un saurio, pasando por sostener que un día, mesándose la poblada barba, lo había perdido entre sus greñas y que todavía tenía la esperanza de encontrarlo un día. 

De todos modos, no fue éste el último altercado de Valle-Inclán en una cafetería. Poco después discutió con Alberti y se agredieron con una botella y con un vaso, que produjeron heridas sangrantes. Genio y figura... 

 


El Café de la Montaña, convertido en cervecería, al lado del Grand Hotel de París
 


viernes, 5 de junio de 2020

Investigando sobre la oreja de Van Gogh

Autorretrato con la oreja cortada - Vincent Van Gogh - Historia ...




Vincent van Gogh 

Autorretrato con la oreja cortada
(1889) 

Óleo sobre lienzo 60,5 x 50 cm
The Courtauld Gallery. Londres  




En otras entradas de este blog nos hemos referido a Vincent van Gogh y a varios de los problemas patológicos que presentó a lo largo de su vida. Hoy comentaremos uno de los episodios más conocidos de su vida: el día en que se amputó la oreja. 

Iniciamos este artículo con uno de los múltiples autorretratos de Van Gogh (se pintó a sí mismo más de 40 veces). En este aparece con la zona auricular vendada, al estar convaleciente de la gran herida que se provocó. Van Gogh aparece muy abrigado (era invierno y debía hacer frío). Es curioso que la oreja que aparece amputada es la derecha, cuando en realidad fue la izquierda. Probablemente el cuadro fue pintado delante de un espejo. 

Het gele huis
Vincent van Gogh: La casa amarilla. Arlés. Museo Van Gogh. Amsterdam.
En esta casa convivieron Gauguin y Van Gogh durante dos meses. 

Van Gogh- "Silla de Van Gogh y silla de Gauguin" (con imágenes ...
La silla de Vincent (izquierda) y la de Paul (derecha) según las pinturas de Van Gogh.
Sentados en estas sillas mantuvieron los dos artistas interminables conversaciones y ásperas discusiones. Sobre la silla de Paul Gauguin hay una vela encendida en una palmatoria, tal vez como símbolo de la presencia de Gauguin. 
El episodio tuvo lugar durante la estancia de Paul Gauguin en Arlés. Paul y Vincent eran amigos y Gauguin se instaló en la casa amarilla. Además de pintar, sostenían grandes conversaciones sobre arte, cada uno sentado en su silla. Pero no siempre estaban de acuerdo. Vincent valoraba mucho la pintura de la naturaleza, mientras que Paul defendía que plasmar la imaginación era el mejor camino para un pintor. Apasionados y vehementes ambos, con un carácter fuerte, intolerante e inflexible, poco dado a ceder o a abrirse a las ideas del otro, las discusiones fueron cada vez más frecuentes y la convivencia fue empeorando. Gauguin era muy engreído, lo que no ayudaba a mantener una buena relación. 


Según Gauguin, que fue el único testigo de la mutilación más famosa de la historia del arte, el 23 de diciembre de 1888, tras una de las habituales discusiones, Van Gogh lo amenazó con una navaja y a continuación se automutiló el lóbulo de la oreja izquierda. El artista, con una importante hemorragia envolvió el lóbulo en un pañuelo y se dirigió a un burdel de Arlés, donde le ofreció el “regalo” a una prostituta llamada Rachel, de la que al parecer Van Gogh estaba enamorado. De hecho era conocido que Van Gogh fue amigo de diversas prostitutas a lo largo de la vida. 



van-gogh-oreja-cortada | PROGRAMA DE ESCRITURA CREATIVA DE CARMELO ...


Poco después, Gauguin se marchó de Arlés con rumbo a París y no volvió a ver a Vincent, aunque sabemos que en el futuro se escribieron nuevamente. 

Otro hecho a tener en cuenta es que Van Gogh había recibido hacía poco una carta con la noticia de que su hermano menor Theo había decidido casarse con Joanna Burger. Esta noticia lo deprimió considerablemente ya que tenía miedo a perder a Theo. Su hermano era su soporte moral y afectivo y sus cartas eran el único consuelo de Vincent. También era Theo, un próspero marchante de arte, el que le enviaba dinero para mantenerle. La carta de Theo aparece en uno de sus cuadros, y puede apreciarse en ella el franqueo propio de la época navideña, por lo que la recibió poco antes del día que se mutiló. 


Qué sucedió en la noche de diciembre de 1888 en la que Vincent van ...
Van Gogh. Un bodegón con cebollas.
En el ángulo inferior derecho aparece la carta
de su hermano Theo, comunicándole su intención
de casarse próximamente. El sello de la carta,
perfectamente visible permite identificar el correo
pocos días antes de Navidad. Vincent
se cortó la oreja la noche del 23 de diciembre 
Hay informaciones muy contradictorias sobre esta legendaria historia. Una historiadora de arte, Bernardette Murphy, se ha dedicado desde 2010 a investigar en las oficinas de registro de la ciudad, las bibliotecas y los archivos de Arles, para intentar sacar en claro lo que realmente sucedió aquella noche. 

La prensa local, por ejemplo, había relatado así el suceso: 
"A las 11.30, un hombre llamado Monsieur Vincent apareció en la puerta de un burdel en la Rue du Bout d'Arles. Preguntó por una chica llamada Rachel. Cuando ella llegó, le entregó su propia oreja cortada".
Sin embargo, estas notas de prensa no parecen del todo fiables. En unos sitios se comenta que la nacionalidad de Vincent era holandesa, pero en otros se dice que era polaca. Tres versiones dicen que la oreja estaba en un paquete, otra, que la iba sosteniendo en su lugar. En general se afirma que Rachel era una prostituta, pero en otra versión se dice que trabajaba en un café. 


Bernardette Murphy, que investigó a fondo las circunstancias que
rodearon a la mutilación de oreja de Van Gogh. 

De hecho, no figura ninguna Rachel entre las prostitutas del burdel, ni entre las alcahuetas, a las que se conocía como limonadier. Pero sí hay constancia de una sirvienta, una chica de la limpieza que se encargaba de mantener limpio el prostíbulo y también de realizar trabajos de limpieza en or¡tras casas. Esta chica se llamaba Gabrielle o Gaby, pero la apodaban Rachel. Así pues, Rachel no era un nombre sino un mote. Bernardette Murphy averiguó que Gabrielle había sido mordida por un perro rabioso en enero de 1888 y enviada al Institut Pasteur de París para ser sometida a un tratamiento antirábico . En una carta de Vincent van Gogh se alude a las niñas pobres tratadas en este instituto médico. 

Así pues, es probable que Vincent conociera a Gabrielle en París. Gabrielle solamente permaneció en la ciudad del Sena 18 días y luego regresó a Arles. Y Van Gogh fue a instalarse en Arles el mes siguiente. Tal vez el motivo de escoger esta ciudad para instalarse es que el motivo de su traslado fuera, en realidad, seguir a Gabrielle/Rachel. Eso explicaría mucho mejor los hechos. 


Vincent Van Gogh acostado con los ojos cerrados y la parte superior de la oreja perfectamente intacta.
Paul van Ryssel (seudónimo del Dr. Gachet):
Van Gogh en su lecho de muerte
Con tanta contradicción, ni siquiera sabemos a ciencia cierta si Vincent se automutiló de verdad. Hasta hay quien sostenía que quien le amputó la oreja fue en realidad Paul Gauguin, y que él se habría autoacusado para evitar los cargos contra Paul. Aunque hay pocas probabilidades de que esta hipótesis sea verdad, lo cierto es que poco después del incidente Gauguin se fue dejando una nota "el asesino se ha ido".

Mayor interés tiene una carta del pintor Paul Signac, que visitó a Van Gogh poco después del incidente, y en la que decía que Vincent: 
"se había cortado el lóbulo de la oreja"
Otro dato. Un dibujo de Van Gogh en su lecho de muerte, realizado por el Paul van Ryssel. Bajo este seudónimo se escondía el Dr. Gachet, el médico que lo atendió en sus últimos momentos. En este dibujo puede verse su oreja entera (o por lo menos buena parte de ella). 


Con estos datos era difícil reconstruir verosímilmente la historia. Y surgió de donde menos se esperaba.  

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Cartel anunciador de la película Lust for Life (1956)
basada en la obra de Irving Stone, sobre la vida de
Vincent Van Gogh
En 1956, MGM Pictures lanzó la película "Lust For Life" o "Sed de vivir", en la que Kirk Douglas protagonizaba a Vincent van Gogh. La película estaba basada en un libro de Irving Stone, y se adhería a la versión de que Vincent se había cortado el pabellón auricular entero, en un ataque de locura. Muchos, que defendían la opinión que la mutilación solamente había afectado al lóbulo (basándose en la carta de Signac), tacharon la película de histriónica y exagerada. 

Pero revolviendo los archivos del Museo Van Gogh de Amsterdam, Bernardette Murphy encontró una vieja revista, un ejemplar antiguo de Time de 1955. 

En ella, había una carta de un lector. Corregía a la revista Time por un artículo en el que se afirmaba que Van Gogh se había cortado la oreja entera. El lector, basándose en la carta de Signac, señalaba que solamente se había cortado el lóbulo. 

El Doctor Félix Rey, que atendió la mutilación de Van Gogh en el hospital de Arles. Posteriormente, Vincent lo inmortalizó en este retrato. 

El editor de la revista le contestaba diciendo que cuando Irving Stone escribió su libro, habia viajado a Arles para investigar el suceso, y se había entrevistado con la única persona que todavía quedaba con vida del tiempo de Van Gogh: el doctor Félix Rey. 

El Doctor Rey había atendido a Van Gogh tras la mutilación en el hospital. Rey era un médico joven en aquel momento, pero estaba muy al corriente de los últimos progresos de la medicina. Le había vendado con un "vendaje de seda de aceite". Era una nueva técnica en 1888, ya que solo había sido inventada por Joseph Lister unos años antes. La aplicación de aceite para mantenerlo húmedo, evitando adherencias y los vendajes que lo mantenían en su lugar (herida apretada debajo de la mandíbula y sobre el pecho) debieron ser bastante incómodos para el paciente. 

Lust For Life (English Edition) eBook: Stone, Irving: Amazon.es ...
       Portada de una edición del libro de Irving Stone 
        Lust for Life. The story of Vincent van Gogh. 
Tras este tratamiento, Van Gogh y Rey mantuvieron una buena amistad. Tanto así, que más tarde el pintor le hizo un retrato. Cuando el Dr. Rey se entrevistó con Irving Stone, le dibujó un esquema para explicarle mejor como había sido la incisión. El editor de Times seguía diciendo en su carta que este esquema había quedado en poder del Sr. Irving Stone. 

La incansable Bernardette Murphy se puso a investigar como podría encontrar este esquema. El archivo de Irving Stone se guarda en Berkeley (California). Bernadette se puso en contacto con el archivero David Kessler, intentando encontrar el esquema. Pero el archivero no tenía ni idea de donde encontrar el dibujo de Félix Rey.
Sin embargo, un día llegó un correo electrónico que decía una escueta frase en francés:  
"Oh, mon Dieu, je l'ai trouvé'". 
(Dios mío, lo he encontrado) 
Bernardette viajó en cuanto pudo a San Francisco. Cuando Kessler le enseñó el documento, una delgada hoja de papel, no pudo reprimir la emoción. El archivero le comentó: 
"Mire, la firma es del Dr. Félix Rey, sin duda alguna. Está fechado el 18 de agosto de 1930 y es increíble, es un dibujo de antes y después".

El dibujo que realizó el Dr. Félix Rey para Irving Stone. Arriba se marca con una línea punteada el corte en la oreja. Abajo, como quedó la oreja tras la cicatrización. 

   















El documento certifica pues que Vincent se cercenó toda la oreja, disipando las dudas que se pudiesen tener sobre ello. El acto debió ser pues de una gran violencia, con un gran sufrimiento físico y psíquico. 

Así aquella noche de 1888, Van Gogh estaba realmente desesperado. Rodeado de todos aquellos cuadros que no conseguía vender; deprimido por la inminente boda de Theo, que él interpretaba como un abandono; enzarzado en violentas discusiones con Paul Gauguin, que no le comprendía; y acabado por el alcohol y la absenta, pensó en su vida, tomó una navaja de afeitar y se cortó la oreja de arriba abajo. Cortó la arteria detrás de la oreja, y más tarde se encontraron los trapos que había usado para tratar de contener la masiva hemorragia.

Obra del artista argentino Carlos Alonso recreando la cura que el Dr. Rey
realizó a Vincent van Gogh tras su amputación.
Fotografía gentileza de la Dra. Valeria Cannata, Tucumán, (Argentina)

Y en vez de acudir enseguida al médico, escondió su herida debajo de un sombrero y se preparó para salir. Envolvió la oreja cortada en un periódico y se dirigió a un burdel. Allí encontró a la única esperanza que le quedaba, la muchacha con la que soñaba, y le entregó la oreja mutilada. 
Dieciocho meses después, Vincent van Gogh puso fin a su vida. Una vida llena de sufrimientos de todo tipo. 
Vincent solamente vendió un cuadro en vida, La viña roja, que le compró Theo, su hermano, para que no se deprimiese. Regaló varios de sus cuadros a sus amigos y mecenas, especialmente al Dr. Gachet. Hoy, sus cuadros son el orgullo de muchos museos y es uno de los pintores más cotizados del mundo. 

Bibliografía
BBC "The Mystery of Van Gogh's Ear", documental
Calvo Santos,  Miguel. Autorretrato con la oreja cortada. Uno de los más de 40 autorretratos de Van Gogh. https://historia-arte.com/obras/autorretrato-con-la-oreja-cortada
Murphy, Bernardette.  "Van Gogh's Ear: The True Story". 2016.
Murphy, Bernardette. The mistery of Van Gogh's Ear. Blog of the Dead. https://www.pbs.org/wnet/secrets/blog/mystery-van-goghs-ear/
The Mystery of Van Gogh’s Ear 
Stone Irving. Lust for Life. The story of Vincent van Gogh. 1934. 

¿Cómo perdió la oreja Vincent Van Gogh?






lunes, 23 de diciembre de 2019

Los enfermos del belén





Belén de pastores enfermos

Museo delle Arti Sanitarie
Hospital de los Incurables
Nápoles  




En estos días de Navidad es frecuente ver pesebres por doquier. Una tradición muy arraigada que - iniciada por San Francisco de Asís - reproduce en miniatura escenas relacionadas con el relato evangélico del Nacimiento de Jesús. Muchas veces los pesebres reinterpretan la historia con deliciosos anacronismos, situando la narración en tiempos más o menos modernos e incorporando elementos de cultura popular y costumbrismo propio de cada país o región geográfica. Es común que los pesebres representen improbables arquitecturas, tiendas con productos inexistentes en tiempos evangélicos, oficios y profesiones modernas, y aún algunas escenas de ocio o incluso deportivas de reciente aparición. No es raro pues ver en ellos, mezclados con personajes bíblicos, a jugadores de cartas o de petanca, campesinos del s. XIX fumando en pipa o incluso, a un cura católico leyendo el breviario... Se representa pues más el folklore y la etnología local que la presunta realidad de la Judea del s. I. 


Un personaje con diversas patologías: labio leporino, tuerto y jorobado 
(en napolitano, "scartellato"), empuña un enorme clisterio, 
probablemente ofreciendo este servicio a enfermos con otras patologías.

Los pesebres napolitanos tienen una justa fama. Algunas de sus figuras son auténticas obras de arte y muchos de ellos tienen una considerable antigüedad. Pero hoy hablaré de un pesebre realmente original. Se trata del que expone el Museo delle Arti Sanitarie, anexo al Ospedale degli Incurabili de Nápoles, una centenaria entidad fundada en 1522 por la Venerable Madre María Lorenza Longo. El director del Museo, Gennaro Rispoli, impulsor de la asociación "Il Faro di Ippocrate", tuvo la idea de aprovechar el belén para reflejar las principales enfermedades que asolaban Nápoles en el s. XVIII. 


Un detalle de una de las figurillas, 
representando a un pastor con un sarcoma
Las figurillas de este pesebre incluyen a cerca de una cuarentena de pastores y otros personajes con problemas patológicos identificables. Se realiza así un recorrido por las principales epidemias y enfermedades de las que los anales napolitanos dejaron constancia. Así, muchos de los personajes del insólito belén están afectos de la peste, verdadero terror de aquellos años, o de la temida viruela, tan extendida en la época barroca, o por el cólera que tantos muertos ocasionó en la Campania. No faltan no faltan las deformidades y garras producidas por la lepra y las lesiones faciales visibles en la sífilis secundaria. Además podemos identificar muchas otras patologías: enfermos con males evidentes o deformidades (cojos, amputados, jorobados); enfermedades genéticas o congénitas (enanos acondroplásicos, labio leporino); tumores (cáncer de mama, sarcomas); enfermedades endocrinas (bocio); afecciones oculares (ciegos, tuertos), y otras muchas, como herniados, u obesos.  


Una escena con un sacamuelas.
A la derecha, un cojo con una prótesis de madera
Pero la muestra no se termina con la representación de los enfermos. También se pueden ver escenas de los incipientes profesionales sanitarios, médicos, curanderos o cirujanos-barberos, representando el desempeño de sus oficios tal como se debían desempeñar en el Settecento. 


Otra visión del belén, una escena en la 
que aparecen diversos enfermos. 
Así, podemos ver un cirujano sacamuelas arranca una pieza dentaria a un paciente en plena plaza pública bajo la atenta mirada de la mona que lo acompaña y que sirve como reclamo para atraer a posibles clientes. Algo semejante se puede ver todavía hoy en zocos y mercados africanos, en los que las muelas son extraídas en la plaza pública, bajo la atenta mirada de los curiosos y transeúntes. 

También pueden verse en el belén algunos charlatanes que prometían asombrosas curaciones vendiendo infalibles remedios por las calles y mercados. O los que ofrecían sus servicios aplicando clisterios, ventosas o sanguijuelas. Y también una farmacia, reproducida tal como debían ser las boticas dieciochescas. Como la recuperada farmacia del propio Ospedale degli Incurabili, una maravilla de esta época, que a llegado a nuestros días perfectamente conservada, atendida por monjes y alquimistas. 


Un mendigo, con ambas piernas amputadas, 
es otra de las figuras del curioso pesebre
Los artesanos de esta obra proceden principalmente del prestigioso taller Fratelli Scuotto (Scarabattola), que han aportado su experiencia y profesionalidad en la realización de este tipo de figuras, y a los que se han unido algunos artistas y coleccionistas como Roberto Caruso, Fernando Gombos, Stefania Matera y el propio Gennaro Rispoli. 

En resumen, el belén del Hospital de los Incurables es una buena excusa para acercar la historia médica y sanitaria al público en general.  

Como insisto habitualmente en escritos, conferencias y también desde este blog, la historia de las enfermedades y del progreso médico es de vital importancia para comprender a la sociedad de una época y a la historia en general. Desde aquí nos congratulamos y felicitamos a los autores de esta iniciativa, única en el mundo, que contribuye a divulgar la historia de epidemias y enfermedades, así como los albores de las actuales profesiones sanitarias. 



Napoli: "Presepe degli ammalati" del Settecento: