Mostrando entradas con la etiqueta Podólogo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Podólogo. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de abril de 2015

El callista, una visión infantil de Miró

Joan Miró. El callista



 Joan Miró
(1893- 1983) 

El callista  
(1901)

Dibujo a lápiz de grafito, tinta y acuarela 
11'6 x 17'7 cm
Fundación Joan Miró, Barcelona  




Tal día como hoy, 20 de abril de 1893, nacía Joan Miró. Con este motivo, nos ha parecido oportuno dedicar el post a una de sus primeras obras. Una obra de infancia.

Hace unos días, tras la publicación en este blog de  El callista en los baños, de Malévich, Pablo Pérez-Gándara, lector habitual de "Un dermatólogo en el museo" nos recordaba amablemente la existencia de esta obra primeriza de Miró sobre este tema. Le agradezco mucho su sugerencia y colaboración. 

De hecho, se trata de una de las primeras obras de Miró. Un dibujo de infancia, realizado cuando contaba solamente 7 años, que plasma una escena cotidiana con toda la frescura de la infancia en este dibujo. Tal vez ya llamaban la atención del futuro artista los pies, la parte del cuerpo que se mantiene en contacto con la fuerza creadora de la tierra, como él definiría más tarde. 



Joan Miró: La vaileta

De esta obra destacan los colores y la gran expresividad. La obra infantil de Miró es de gran importancia ya que como él mismo decía "me ha costado toda la vida llegar a pintar como un niño". 

La obra de Joan Miró, en efecto, viene marcada por el inconsciente, por lo infantil y por su país. En un principio mostró influencias fauves, cubistas y expresionistas. A partir de su estancia en París toma contacto con el surrealismo, encuadrándose en este movimiento. Su pintura a partir de ahora se vuelve más onírica. 

Miró tuvo siempre un gran compromiso con su tiempo y decidió abandonar los métodos convencionales de pintura (él decía que "había que matarlos, violarlos o asesinarlos") para poder encontrar una forma de expresión que fuese realmente contemporánea y definitoria de su tiempo. Y así fue. Difícilmente puede pensarse en la representación artística del s. XX sin que nos venga a la cabeza el mundo mágico, colorista y onírico de Miró. Un mundo que ya se empezó a forjar en su imaginación infantil. 


Joan Miró: Blau II. 



Y para completar este post, nada mejor que una breve biografía de Joan Miró, para niños: 



sábado, 11 de abril de 2015

El callista en los baños, de Malévich







 Kazimir Malévich
(1878 - 1935) 

El callista en los baños 
(1910) 

Óleo sobre lienzo  
Stedelijk Museum, Amsterdam



Kazimir Severinovich Malevich (Казимир Северинович Малевич, Kiev 1878 - Leningrado 1935) fue el creador del suprematismo, uno de los movimientos artísticos de la vanguardia rusa del s. XX, que defendía la abstracción geométrica. 

En 1915 expuso su famoso Cuadrado negro, y publicó Del cubismo y el futurismo al suprematismo, en donde resumía su nueva teoría artística. A partir de aquí representa casi exclusivamente figuras geométricas - con predominio del cuadrado - sobre un fondo blanco.  


Tras la Revolución Rusa (1917) se convirtió en un miembro activo de los comités revolucionarios ocupando varios cargos docentes y publicando obras sobre teoría del arte. A partir de 1930 comenzó a tener problemas con las autoridades soviéticas por su relación con artistas alemanes (Bauhaus) y fue arrestado. En los últimos años de su vida regresó a la figuración, aunque se sospecha que siguió realizando obras suprematistas datándolas en años anteriores para evitar conflictos. 


En esta obra, de 1910, Malevich representa una escena poco común: un callista haciendo la pedicura en los baños. Ya Degas había representado un tema parecido, si bien a domicilio. 


Esta pintura me evoca el cuidado de los pies, tan importante en todos y especialmente en los diabéticos. Y en las condiciones patológicas frecuentes en los pies (hiperqueratosis, verrugas plantares, tinea pedis, onicomicosis...) que frecuentemente son advertidas por primera vez en el curso de estas sesiones de pedicura. 



Tate Shots: Malevich, First Look




Malevich at Tate Modern




sábado, 14 de marzo de 2015

Degas: El podólogo






 Edgar Degas

El podólogo 
(1873) 

Óleo sobre tela  61 x 46 cm 
Musée d'Orsay, Paris



Es ésta una obra representativa de la estancia de Edgar  Degas en New Orléans (de octubre 1872 a febrero de 1873), donde pasó cinco meses visitando a su familia materna. Envuelta en una atmósfera verdosa, una chica descansa en un sofá, con gesto relajado y paciente, una pierna extendida sobre una silla y con los pies desnudos. La chica era Joe Balfour De Gas, la hija de Estella fruto de su primer matrimonio. 

La escena nos traslada a la intimidad de un hogar. El aparador, el espejo, el jarro de agua o los cuadros de la pared nos trasladan a un escenario doméstico, cotidiano. A los pies de Joe, el podólogo realiza la pedicura. En el s. XIX el pedicuro o callista era una profesión paramédica que frecuentemente realizaba su trabajo a domicilio, en las familias burguesas. Sostiene un instrumento metálico en sus manos, a punto de incidir en la piel o en la uña de su paciente y parece concentrado en su labor. Tal vez ha encontrado alguna verruga, hiperqueratosis o onicomicosis, como a veces sucede. 

El tema es una anticipación de los cuadros que Degas dedicará a la toilette femenina. Como anticipación vemos la jofaina (abajo, a la derecha) en escorzo, planteamiento parecido al que aparecerá en algunas de sus obras posteriores.