Mostrando entradas con la etiqueta Alopecia universal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alopecia universal. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de abril de 2017

Los malvados de cine, con problemas dermatológicos








Linda Blair

El exorcista
(1973)

Película dirigida por William Friedkin
Museo del Cinema. Girona.




Mis amigos los dermatólogos Rosa Taberner y Xurxo Romaní, seguidores habituales de este blog, han llamado amablemente mi atención sobre un reciente artículo publicado en la revista JAMA (Journal of American Medical Association, 5 de abril de 2017), lo que debo agradecerles. Por otra parte este artículo ha tenido una gran repercusión en diversos medios y redes sociales. 

Los Dres. Julie Croley, Richard Wagner (Universidad de Galveston, Texas) y Vail Resse (San Francisco, California) han  hecho la relación de los problemas dermatológicos que presentan los héroes y malvados en el cine y su importancia simbólica. Es esta una idea que hemos defendido repetidamente en nuestras publicaciones y conferencias y también en este mismo blog: El arte utiliza el simbolismo peyorativo de ciertas patologías cutáneas para denostar a los personajes "malos" (1, 2, 3, 4) así como el hirsutismo o la abundante vellosidad corporal, que ha veces ha sido usado como propaganda xenófoba o ideológica (5, 6, 7). Y el cine, el "séptimo arte" no es una excepción, como demuestra este trabajo de los investigadores americanos. 


El Dr. Hannibal Lecter en "El silencio de los corderos" presenta una alopecia androgenética masculina en un grado avanzado. 

Como es fácil suponer, los autores del artículo, además de médicos son grandes cinéfilos. Su estudio se basó en un listado de los 100 personajes más conocidos establecida por el American Film Institute (AFI). En esta lista aparecen tanto héroes como malvados. Los héroes se definen como personajes que se imponen en circunstancias excepcionales por su sentido de la moral y por su valentía, encarnando así lo mejor del género humano. Los villanos, por su parte, destacan por su egoísmo, su comportamiento tramposo y su maldad. A veces su comportamiento es claramente diabólico. El estudio tomó a los 10 héroes y a los 10 malvados más conocidos. 

Según sus resultados, 6 de los 10 villanos presentan problemas dermatológicos, de diversa índole. Continúan así la tradición artística que tantas veces hemos destacado en nuestro blog: los "malos" se representan con lesiones cutáneas que contribuyen a hacerlos más repulsivos o grotescos y a suscitar el rechazo por parte del espectador. La fealdad del cuerpo no es más que una manera de evidenciar la fealdad del alma. 

En cambio, entre los personajes "buenos", prácticamente no se hallan problemas dermatológicos de importancia. Como mucho, una ligera alopecia (comprensible en determinada edad) o alguna pequeña y anecdótica cicatriz (que puede interpretarse como un signo de valentía, de anteriores luchas por el triunfo del bien). Es el caso de Indiana Jones en "En busca del Arca perdida" o Rick Blaine en "Casablanca"

Darth Vader sin máscara:
calvo, con hiperpigmentación orbitaria
y cicatrices. El estereotipo de la maldad. 
Los villanos presentan calvicie en un 30% de los casos estudiados. Es el caso del Dr. Hannibal Lecter en “El silencio de los corderos”; el Sr. Potter en “La vida es bella”, o incluso Darth Vader cuando se quita su habitual máscara en “Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca”. 

La pigmentación periocular también se puede observar en un 30%, como es el caso de Regan McNeil en "El exorcista". En esta misma película, la niña poseída presenta abundantes heridas abiertas en la piel de la cara, que buscan acentuar un aspecto repulsivo como demopstración de la posesión demoníaca. 

El 20% de los "malos" presentaban además otras alteraciones como arrugas profundas, cicatrices importantes, verrugas o nevus intradérmicos o rinofima. En conjunto, los "malos" presentan alguna forma de patología dermatológica en un 60% de los casos. 


También en los dibujos animados. La reina malvada
 de Blancanieves, disfrazada de hechicera
presenta una cara con profundas arrugas y una 
"verruga de bruja", en una nariz roja 
y prominente que sugiere un posible rinofima. 
Entre sus conclusiones, los autores señalan el componente peyorativo de algunas patologías dermatológicas, que puede tener consecuencias en la vida real para ciertos pacientes: 


“Los resultados de este estudio demuestran la tendencia de Hollywood para representar las enfermedades de la piel en un contexto de maldad, lo que puede provocar consecuencias más allá del escenario teatral”
"Con profundas raíces en la cultura, el arte y la historia del cine al mismo tiempo, estos hallazgos dermatológicos se utilizan principalmente para dilucidar la dicotomía del bien y del mal a través de la representación visual y pueden fomentar una tendencia hacia el prejuicio en nuestra sociedad dirigida a las personas con enfermedades de la piel "

La relación de villanos y su  patología dermatológica, según el artículo de JAMA

Bibliografía 
Croley JA, Reese V, Wagner RF Dermatologic Features of Classic Movie Villains The Face of Evil.  JAMA Dermatol. Published online April 5, 2017. doi:10.1001/jamadermatol.2016.5979
http://jamanetwork.com/journals/jamadermatology/fullarticle/2614259







miércoles, 23 de septiembre de 2015

La madarosis de Timoteo






Jan van Eyck

Leal souvenir 
(o Tymotheus 
o Retrato de un hombre) 
(1432)

Óleo sobre tabla de roble 33,3 x 18,9 cm
National Gallery, Londres




Este retrato de un hombre de Jan van Eyck representa a un joven con mirada taciturna, como si estuviera evocando algo, tal como reza la frase escrita sobre una placa de piedra resquebrajada pintada al pie del retrato (Leal souvenir, recuerdo fiel). 

En griego y en carácteres más pequeños encontramos la leyenda "TY.MO.THEOS", que algunos interpretan como el nombre del retratado, Timoteo. Sin embargo también puede ser interpretada como la frase "Creo en Dios". También figura, en latín, la firma del pintor y la fecha. 

El hecho de encontrarnos con leyendas en tres idiomas nos induce a pensar que el retratado podía leerlos, por lo que debía ser una persona muy culta, tal vez un humanista. Además lleva un rollo de papel en la mano, nueva alusión a su cultura. 

Algunos analistas han especulado que si tomamos Timoteo como nombre propio, tal vez fuera una alusión a Timoteo de Mileto, el primer músico conocido y modelo de los músicos posteriores. Si así fuera, podría corresponder al retrato de Gilles Binchoy, intérprete de la renovación musical flamenca conocida como Ars Nova. 

Una de las cosas que sorprende más de este retrato es la ausencia total de cejas y pestañas (madarosis) que le da un aire mucho más misterioso. El joven lleva un tocado que sin embargo deja traslucir en las sienes la ausencia de pelo en el cuero cabelludo, por lo que podríamos presumir que esté afectado de una alopecia universal. 

Sin embargo hemos de recordar que la madarosis también puede asociarse a otras patologías, como hipotiroidismo, lupus eritematoso, lepra, acción de determinados tóxicos, dermatitis atópica, etc..



Jan van Eyck:


miércoles, 28 de enero de 2015

Ron Mueck: Big Man.





  Ron Mueck 

Big Man 
(2000)

Escultura en poliéster, resinas y silicona
203 x 120 x 204 cm. 
Hirshorn Museum. Washington DC 





Ron Mueck (Melbourne, 1958) es un escultor hiperrealista australiano. Practica un hiperrealismo extremo en el que reproduce perfectamente la realidad. Sus esculturas impresionan por su total parecido con las personas representadas y están dotadas de gran expresividad en gestos y miradas. Sus personajes permanecen siempre serios, como asustados de los trágicos hechos de su existencia, lo que contribuye todavía más a conferirles una naturaleza totalmente humana. Sin embargo, Mueck deja siempre claro que son creaciones escultóricas y para ello juega con el tamaño (frecuentemente son figuras gigantescas, aunque a veces también pueden estar reducidas) o dejando la parte posterior hueca. 
Dead dad (1997)





En 1997 debutó con una representación del cadáver desnudo de su padre, Dead Dad (Papá muerto), reflejando a la perfección la palidez cadavérica y el eritema palpebral. La obra causó un gran impacto. Otra de sus obras más conocidas es Boy (1999) realizada para la cúpula del London Millenium y expuesta después en el Arsenal de la Bienal de Venecia de 2001 y en el Gran Palais de París en 2005. Su consagración definitiva le llegó en 2003 cuando expuso en solitario en la National Gallery de Londres.  Sus obras son son blandas, o lo parecen, porque simulan la textura precisa de la carne. No trabaja la piedra o el bronce, sino el poliéster, la silicona y las resinas. Ron Mueck ha renovado la escultura contemporánea con sus piezas, liliputienses o colosales, que crean una tensión entre nuestro universo real y un mundo fantasmagórico. 


Big Man, completa, con un espectador que permite apreciar sus dimensiones. 



En la obra Big Man, de grandes dimensiones, se representa a un hombre de mediana edad, obeso y desnudo, que está sentado en el suelo mirando malhumorado al espectador que se acerca. Su piel está representada con todo detalle, apreciándose las arrugas e irregularidades cutáneas. El personaje presenta una alopecia universal, con madarosis. En su cráneo se representan múltiples queratosis actínicas. En la mejilla se observa un lentigo senil y en la frente un pequeño nevus intradérmico.  

Proceso de creación de Big Man. 


Ron Mueck. Art exhibition: