divendres, 13 de juliol de 2018

Conferencia "Arte y patología cutánea" en la Universidad de Barcelona







Xavier Sierra

Conferencia "Arte 
y patología cutánea"

En el curso "Arte y Medicina"
Juliols de la UB. Universidad de Barcelona
13 de julio de 2013




Ayer tuve la satisfacción de pronunciar una conferencia en el curso "Arte y Medicina" encuadrado en los cursos de verano "Els Juliols de la UB", organizados por la Universidad de Barcelona y coordinados por el Dr. JJ Grau y la Prof. S. Canalda. No suelo comentar aquí este tipo de eventos. Suelo dar bastantes conferencias en muchos otros lugares y considero que no es adecuado comentarlas en el blog. Pero esta vez mi disertación trataba sobre "Arte y patología cutánea" que es precisamente el tema que suelo desarrollar aquí. En definitiva, hablé de algunos de los aspectos que vengo exponiendo en los artículos de "Un dermatólogo en el museo". En cierto modo, hablé del blog. 


Con la Prof. S. Canalda y el Dr. J.J. Grau, en un intermedio del curso


Me encontré con un público atento e interesado. Aunque parte de los inscritos al curso eran médicos y enfermeras, otros procedían del campo humanístico. Me parecieron todos muy receptivos y se estableció un animado y fructífero diálogo sobre diversas cuestiones. 

Tras la charla hubo una interesante conferencia sobre la peste en la representación artística, a cargo de la Prof. Silvia Canalda, profesora agregada del departamento de Historia del Arte de la UB, en la que proporcionó interesantes datos. 


Durante la visita a la Real Academia de Medicina


Más tarde, todos los participantes nos dirigimos a visitar la Real Academia de Medicina, y posteriormente el acto concluyó con un agradable cóctel en el histórico Hotel 1898 Ramblas. 

Creo que iniciativas así tienden puentes entre el mundo científico y el humanístico, que se enriquecen así con sus diferentes visiones del arte. Ha sido un honor compartir estos momentos. Muchas gracias a los organizadores y asistentes!



Arriba: La gran lámpara de cristal de Murano de la Real Academia de Medicina.
Abajo: Visión del anfiteatro anatómico, con la mesa de mármol de las disecciones en el centro 








dijous, 12 de juliol de 2018

Pérdida de uñas tras una terapia con peces






Pie colosal de Deméter
(copia romana de 150 dC 
de un original griego de 450 aC)

Escultura de mármol, 
procedente de Cherchel (Argelia)
Pergamonmuseum. Berlín 



En una de las visitas que hice al Pergamonmuseum de Berlín pude admirar este pie gigante, que probablemente correspondía a una estatua colosal de la diosa Deméter y que procede del yacimiento argelino de Cherchel. Aunque no tiene una relación directa con el tema de hoy, nos puede servir para ilustrar una reciente noticia sobre las uñas de los pies. 

Desde hace unos años se ha puesto de moda la pisciterapia o "fish pedicure". Esta práctica, consiste en sumergir los pies (u otras partes del cuerpo) en estanques con gran cantidad de pececillos de la especie Garra rufa a una tempreratura de 25-30ºC. Estos peces, emparentados con las carpas (Cyprinidae) son originarios del Golfo Pérsico y del Mediterráneo oriental. En su hábitat normal suelen succionar las rocas en busca de plancton. Pero cuando no disponen de esta posibilidad se vuelven omnívoros, alimentándose de células epiteliales muertas por lo que proceden a devorar las escamas y pellejos de lo pies, realizando así una meticulosa pedicura. El curioso tratamiento se popularizó hace ya tiempo en ciertos balnearios de Turquía y comenzó siendo apreciada por enfermos de psoriasis, ya que les eliminaba el gran número de escamas que presentaban en los pies: tras tres semanas de tratamiento reducían la descamación en un 75%. Esta terapia hizo que a Garra rufa se les pusiera el apodo de peces-médico. Luego se ha aplicado también a personas sanas que aprecian el cuidadoso trabajo de pedicura de estos pececillos. 



El agua de los estanques no se renueva tras uno de estos servicios, ni tampoco se pueden agregar sustancias antisépticas, ya que podrían perjudicar a los peces. Esta escasa higiene determina que en los estanques proliferen una gran cantidad de bacterias, algunas de ellas potenciales agentes de enfermedades, como Staphylococcus aureus y Mycobacterium marinum, lo que ha motivado que este tipo de práctica esté prohibida en algunos lugares como por ejemplo en más de 10 estados de los USA. En Inglaterra, la HPA (Health Public Agence) alertó de los posibles riesgos en 2011. En Francia tanto la  Anses (Agence de securité sanitaire) (2013) como el Haut Conseil de la santé publique (2016) advirtieron también de sus potenciales peligros y fijó ciertos consejos para sus potenciales usuarios. Especiales riesgos corren los diabéticos, los inmunodeprimidos y todos aquellos que presenten heridas en los pies. Los usuarios que sean portadores del virus de la hepatitis B o del VIH son potenciales transmisores en estos estanques. 

Recientemente un artículo publicado por Shari R. Lipner en la revista médica JAMA Dermatology (julio 2018) comunica el caso de una muchacha de 20 años que tras realizar sesiones de fish therapy presentó una onicomadesis o defluvium unguium, que le ocasionó la caída de 6 uñas de los pies. La onicomadesis se caracteriza por una interrupción temporal de la actividad de la matriz ungueal (similar al que se ve en los llamados surcos de Beau) que puede llegar a producir el desprendimiento de la lámina ungueal. Puede estar causado por infecciones, enfermedades sistémicas o autoinmunes, padecimiento psíquico o como efecto secundario de ciertos medicamentos. Según los autores del artículo, en el caso de la joven norteamericana, existía una evidente relación con la práctica de la fish therapy. Aparte de las posibles causas infecciosas, el traumatismo repetido por las continuos mordisqueos de los Garra rufa pudiera haber influido en este fenómeno. 


Bibliografía


Lipner SR.  Onychomadesis Following a Fish Pedicure. JAMA 3 julio 2018 doi:10.1001/jamadermatol.2018.1827 https://jamanetwork.com/journals/jamadermatology/article-abstract/2686152

Leyes J Une Américaine perd 6 ongles après une séance de "fish pédicure" Science et avenir, julio 2018, https://www.sciencesetavenir.fr/sante/une-americaine-perd-6-ongles-apres-une-seance-de-fish-pedicure_125662

ANSES Fish pédicure : l’Anses demande un changement profond et rigoureux des pratiques
https://www.anses.fr/fr/content/fish-p%C3%A9dicure-l%E2%80%99anses-demande-un-changement-profond-et-rigoureux-des-pratiques

Haut Conseil de la santé publique.  Risques sanitaires liés à la pratique de la «Fish therapy»  https://www.hcsp.fr/Explore.cgi/avisrapportsdomaine?clefr=567




dimecres, 11 de juliol de 2018

El zapato delator








Ferdinand Georg Waldmüller

Mathias Kerzmann con su segunda esposa Maria Helena 
y su hija María  
(1835) 

Óleo sobre lienzo 207 × 158 cm
Österreichische Galerie Belvedere (Superior). Viena 




Ferdinand Georg Waldmüller (1793-1865) fue un pintor y escritor austríaco que desarrolló casi toda su obra en la ciudad de Viena. Destacó como paisajista y retratista, demostrando un gran sentido del color. 

Este cuadro, cuyo título completo es "El Consejero del Príncipe Esterházy Mathias Kerzmann con su segunda esposa, nacida como condesa Majlath, y su hija María", es bastante explícito sobre los personajes representados. La familia del personaje (un alto cargo) aparece, en una pose artificiosa y formal en un jardín, probablemente en las inmediaciones de su domicilio. Hasta aquí, poco hemos de comentar. 


La deformación lateral interna del zapato del pie izquierdo
sugiere la presencia de un juanete



Pero en el pie de Mathias Kerzmann aparece una deformación lateral del zapato, una prominencia delatora, típica del calzado de alguien que tiene un juanete o hallux valgus.

Los juanetes son un engrosamiento de la articulación de la base del dedo gordo del pie, la articulación metatarsofalángica. Están ocasionados por un desplazamiento del hueso o de los tejidos de la articulación del dedo gordo.  Esto fuerza al dedo a doblarse hacia los otros, creando un bulto óseo, frecuentemente doloroso, en el pie.  La propia articulación metatarsofalángica puede volverse rígida e irritada, haciendo difícil o incluso imposible el uso de calzado de cuero. En caso de poder llevar zapatos, éstos se deforman en su cara lateral interna, como puede verse en el cuadro. 

  

dimarts, 10 de juliol de 2018

El beso, un intercambio de bacterias






Henry de Tolouse-Lautrec

Au lit: le baiser

Óleo sobre lienzo 54x70 cm
Colección particular


Los besos son un mejor destino que la sabiduría

(E. E. Cummings)



Henry Toulouse Lautrec (1864-1901), artista de vida agitada, visitaba con mucha frecuencia ciertas casas de prostitución. Era asiduo, entre otras, de este burdel situado en el 6 de la rue des Moulins. Allí observó que algunas de las pupilas, aparte de ejercer su oficio estaban enamoradas entre sí. Tras las agotadoras jornadas tenían algunos momentos para expresarse mutuamente su sentimiento lésbico. Toulouse-Lautrec expresó esta situación con estos besos de amor auténtico, tras el duro trabajo de amor fingido. Sin duda, un homenaje a los sentimientos, al amor, a la ternura, hecho con una gran simpatía hacia las retratadas. 

René Magritte: Les amants
El beso apasionado ha sido representado en numerosas obras de arte. Algunas muy famosas, como la escultura de Rodin, la pintura de Gustav Klimt, algunas de Egon Schiele. Incluso algunas hacen referencia al amor clandestino, como Les amants de Magritte, que esconden su beso envueltos en asfixiantes telas (un evidente símil de su comportamiento social).  El beso en la boca, con lengua, el llamado "french kiss" es considerado como la mejor expresión de amor profundo y es practicado por el 90 % de las culturas del mundo. 

Es cierto que besar indiscriminadamente puede comportar a veces algunos peligros de contagio -como la mononucleosis infecciosa, también llamada "enfermedad del beso"- aunque el riesgo se circunscribe por lo general a casos de alta promiscuidad. De todos modos, hay que reconocer que la boca no es un lugar estéril. Se calcula que alberga 700 especies de bacterias diferentes. En 2014 apareció en la revista Microbiome un  estudio sobre el intercambio de bacterias que tiene lugar en un beso. Según estos autores holandeses, una pareja que se bese (con lengua) durante 10 segundos intercambia unos 80 millones de bacterias. 

Roy Liechtenstein. Kiss II. 
Para llegar a esta conclusión, los autores  holandeses solicitaron a 21 voluntarios que respondieran a un cuestionario sobre sus hábitos en materia de besos (frecuencia, duración..). a continuación tomaron muestras de su saliva para estudiar su composición bacteriana. Después, uno de los miembros de cada pareja tomó una bebida probiótica que contenía bacterias comunes que servían como marcadores (Streptococcus, Lactobacyllus, Bifidobacterium...). La conclusión fue que tras un beso la cantidad de bacterias marcadoras se multiplicaba por tres en la boca del miembro receptor. Y que cuando las parejas se besaban un mínimo de 9 veces por día, la composición bacteriana de su saliva se volvía prácticamente idéntica a la de su pareja. Según los autores, esto contribuiría a digerir mejor alimentos comunes y a hacer frente del mismo modo a infecciones similares. El beso pues, en cierto modo, además de reforzar los vínculos afectivos, sería beneficioso para la salud. 

Cuestiones microbiológicas aparte, besar es una actividad que creo muy recomendable. Besar de verdad, con el corazón, sintiendo como tiembla el alma. Quiero recordar aquí el inolvidable poema V de Catulo, de plena actualidad después de dos mil años: 



Vivamos, Lesbia mía, y amémonos.

Que los rumores de los viejos severos

no nos importen un chavo.

El sol puede salir y ponerse:

nosotros, cuando se acabe nuestra breve luz,

dormiremos una noche eterna.

Dame mil besos, después cien,

luego otros mil, luego otros cien,

después hasta dos mil, después otra vez cien;

luego, cuando lleguemos a muchos miles,

perderemos la cuenta, no la sabremos ni nosotros

ni tampoco el envidioso: así no podrá maldecirnos

al saber el número total de nuestros besos.

(Trad: Xavier Sierra)

*    *    *

Viuamus, mea Lesbia, atque amemus, 
rumoresque senum seueriorum 
omnes unius aestimemus assis. 
Soles occidere et redire possunt: 
nobis, cum semel occidit breuis lux, 
nox est perpetua una dormienda. 
Da mi basia mille, deinde centum, 
dein mille altera, dein secunda centum, 
deinde usque altera mille, deinde centum. 
Dein, cum milia multa fecerimus, 
conturbabimus illa, ne sciamus, 
aut nequis malus inuidere possit, 
cum tantum sciat esse basiorum. 

Y es que el beso, el beso de verdad, cuando uno está realmente enamorado, es una de las mejores cosas que pueden hacerse en la vida. 



dilluns, 9 de juliol de 2018

Las queratosis actínicas de Otto Wagner






Friedrich von Radler

Retrato de Otto Wagner
(1917)

Óleo sobre lienzo
Wien Museum. Viena 



Se conmemora este año el centenario del arquitecto vienés Otto Wagner (1841-1918). Con este motivo el museo de Viena ha organizado una exposición conmemorativa a la que tuvimos ocasión de asistir con unos amigos grandes amantes del arte. Allí encontramos este retrato, probablemente uno de los últimos que se le hicieron, ya que fue realizado un año antes de su muerte, cuando ya contaba con 76 años de edad. Como es lógico, el genial arquitecto aparece mostrando el aspecto senil propio de la edad: alopecia avanzada, piel delgada y fotoenvejecida, flaccidez cutánea. La piel de la nariz y de las orejas está enrojecida y con un aspecto atrófico. A los lados de la nariz se distinguen unas costras blanquecinas, que corresponden muy probablemente a queratosis actínicas.

Ampliación del retrato de Otto Wagner. Obsérvese el aspecto atrófico de la piel de la nariz y de los pabellones auriculares. En la nariz y surcos nasogenianos unas manchas amarillentas hacen pensar en la posible presencia de queratosis actínicas. 

Las queratosis actínica son lesiones precancerosas que aparecen en la piel de las zonas descubiertas por la acción repetida del sol, tras muchos años de actividades al aire libre, especialmente en pieles poco pigmentadas, de fototipos bajos como era el caso de Otto Wagner. La mayoría de las veces se localizan en la cara, labios, orejas, aunque también puede verse en otras zonas también expuestas al sol como dorso de las manos, los antebrazos, el cuero cabelludo o el cuello. No suelen dar sintomatología alguna y evolucionan muy lentamente. Un pequeño porcentaje de queratosis actínica se pueden convertir eventualmente (si no se tratan) en cáncer de piel. 

Retrato de Otto Wagner, joven
Otto Wagner había estudiado arquitectura en su ciudad natal, Viena. A partir de 1864 demostró interés por la corriente historicista, evolucionando más tarde al realismo histórico en la década de los 80, mitigando el influjo de la arquitectura historicista. 

Wagner estaba muy interesado en el planeamiento urbanístico y en 1890 diseñó un nuevo plano para la ciudad de Viena, pero sólo se construyó la red de ferrocarril urbano, el Wiener Stadtbahn

En 1894, ya como profesor de arquitectura de la Universidad de Viena, se opone radicalmente al historicismo. Hacia 1895 ya había diseñado varios edificios en Jugendstil, la nueva corriente artística que sería conocida en otros países como Art nouveau o modernismo. Su estilo incorporó el uso de nuevos materiales y nuevas formas para reflejar el hecho de que la propia sociedad estaba cambiando. Como él mismo afirmaba 
Otto Wagner

"las nuevas tareas y perspectivas humanas exigían un cambio o reconstitución de formas preexistentes". 

En la búsqueda de este ideal, él diseñó y construyó estructuras que reflejaban la función pretendida, como el austero bloque de apartamentos Neustiftgasse en Viena. 


En 1897 Otto Wagner, se unió a un grupo de artistas plásticos (Gustav Klimt, Joseph Maria Olbrich, Josef Hoffmann, Oskar Kokoschka, Egon Schiele y Koloman Moser), inquietos por crear un nuevo estilo. Juntos fundaron el grupo artístico conocido llamado la «Sezession». El propio nombre declara la intención de secesionarse, de separarse de las corrientes imperantes en el momento. De las ideas de este grupo desarrolló un estilo que incluía referencias cuasi-simbólicas a las nuevas formas de modernidad. Resumieron sus ideas en la máxima que figura en letras de oro en el pabellón "de la Sezession", en Viena, que acogió sus manifestaciones artísticas: 
"Der Zeit ihre Kunst, der Kunst ihre Freiheit"
(A cada tiempo su arte, y a cada arte su libertad ) 

Principales obras de Otto Wagner:

  • Estaciones de metro en Viena (1894-1899)
  • Majolikahaus, Viena (1898-1900).
  • Caja Postal de Viena (1904-1906). Estilo racionalista arquitectónico
  • Iglesia Steinhof, Viena (1903-1907).
  • Sinagoga de Rumbach, Budapest (1872).


Mayolikahaus en Viena. Arquitectura de Otto Wagner. 
Decoración de mayólicas Koloman Moser. 

Iglesia de Steinhof




Estación de metro de Karlsplatz, Viena. 

    
Muebles y tazas de café diseñados por Otto Wagner. 


dimecres, 4 de juliol de 2018

Un nevus en una obra de Durero





Alberto Durero

Jesús entre los 
doctores de la Ley 


Óleo sobre tabla 64,5 x 80 cm
Museo Thyssen-Bornesmisza. Madrid




El alemán Albrecht Dürer (1471-1528), más conocido en nuestro medio como Durero fue el artista más famoso del Renacimiento alemán, y fue conocido en todo el mundo por sus pinturas, dibujos, grabados y por sus escritos teóricos sobre arte, que influyeron considerablemente en los artistas alemanes y flamencos del s. XVI. 


Autorretrato de Durero
Durero pintó el cuadro que encabeza estas líneas durante su segundo viaje a Venecia, en tan sólo cinco días. Representa a Jesús a la edad de doce años disputando con los doctores del Templo. Durante mucho tiempo permaneció en el Palacio Barberini de Roma, siendo atribuído a Giovanni Bellini. En 1930, Mussolini autorizó la venta de algunos cuadros del Palacio Barberini y pasó a una galería de arte de Suiza, donde la adquirió poco después la familia Thyssen-Bornesmisza. Fué entonces cuando al limpiar algunas partes del cuadro apareció el anagrama AD con el que Durero firmaba sus obras, y que había sido ocultado por un repinte.

Uno de los personajes del cuadro, a la derecha de la figura de Jesús y tocado por un casquete blanco, presenta un pequeño nevus intradérmico en la zona fontotemporal. Teniendo en cuenta los rasgos casi caricaturescos de este individuo, y la situación (Nuevo Testamento frente a Viejo Testamento) podemos afirmar que más que de carácter realista, este nevus debe ser interpretado como un detalle peyorativo, indicativo de la maldad del representado (véase post de Ecce Homo de Van Hemessen)

dimarts, 3 de juliol de 2018

¿Una Dafne con atrofia?






Jakob Auer

Dafne y Apolo
(circa 1685)

Estatuilla de marfil tallado
Kunsthistorische Museum. Viena 




En una reciente visita al Kunsthistorische Museum de Viena, encontramos esta pequeña figura de marfil, realizada por Jakob Auer alrededor de 1685. Representa el mito de Dafne y Apolo, y está inspirada probablemente en la magnífica escultura de mármol de Bernini, de tamaño natural, que se encuentra en la Galleria Borghese de Roma. Representa el mito de Dafne, recogido por Ovidio (Metamorfosis 1, 4).

Recordemos que Apolo, prendado de la belleza de la ninfa Dafne la perseguía sin cesar. Pero la bella ninfa tenía los pies ligeros y se zafaba siempre de su acosador, que no le gustaba nada. Un día Apolo encontró a la ninfa distraída y aunque ella huyó de él como acostumbraba, al final estuvo a punto de darle alcance. Al verse perdida, Dafne invocó a su padre Peneo para que la librara de caer en las manos de Apolo. Fue entonces cuando la hermosa muchacha se convirtió en un árbol. Sus brazos se transformaron en ramas, sus cabellos en hojas y su piel se tornó dura y rugosa, convirtiéndose en una corteza vegetal. Sus pies enraizaron en la tierra. Dafne se había convertido en un oloroso laurel. Apolo, que ya se veía victorioso por haberla alcanzado, se encontró abrazado a las ramas de un árbol. Así Dafne pudo evitar ser violada. 

El escultor austríaco Jakob Auer (1645-1706), autor de varias obras en marfil tallado, alcanza en esta obra un innegable virtuosismo. El fino trabajo destaca en las ramas y hojas que surgen de los brazos y el cabello de Dafne en el momento de ser abrazada por Apolo. El dios ha conseguido abrazar a la ninfa por la cadera, hundiendo sus dedos con fuerza en la blanda adiposidad del muslo. El marfil reproduce la huella de los dedos en la tierna carne de Dafne, transmitiendo a la perfección la fuerza de la mano y el esquivo movimiento de la ninfa, que hace que los dedos resbalen sobre la piel. Auer trabaja el marfil con suma maestría, transmitiendo la imagen de fuerza y delicadeza a la vez. 


La maestría de Auer se evidencia en la impresión de los dedos de
Apolo en la cadera de Dafne. Más abajo, la zona deprimida del glúteos. 

Pero eso no es todo. Mi compañera, la dermatóloga Dra. Mercedes Cerdeira, me hizo notar que en los glúteos de la joven, algo más abajo de donde se posaba la mano del dios, había una zona hundida, de contorno difuso y circular que recordaba una atrofia. 

La zona deprimida puede corresponder a un mero esfuerzo muscular para escapar del forcejeo. Pero también puede interpretarse como una atrofia muscular o a una anetodermia, forma de atrofia cutánea. Incluso puede recordar una lipodistrofia. En este sentido cabe recordar que desde finales del s. XX se han descrito lipodistrofias anulares en los muslos en oficinistas que trabajan con ordenadores y que están próximas a cables y a fuentes de electricidad. También se han descrito en casos de uso continuado de mallas deportivas. Estos casos se caracterizan desde el punto de vista clínico por la formación de depresiones semicirculares, a modo de banda, localizadas en la cara anterior de los muslos. Aunque está claro que Dafne ni usaba ordenadores ni prendas deportivas, por lo que más bien parece que son involuntarias asociaciones de ideas de dermatólogos clínicos al visitar un museo.