viernes, 19 de enero de 2018

Lugol: Una solución con muchos usos








Retrato de Jean G. Auguste Lugol

Litografía de Gregoire et Déneux. Paris.  
Centre de l'image AP-HP




Jean Guillaume Auguste Lugol (1788-1851) fue un médico francés que realizó diversas aportaciones al progreso de la Medicina. 

Tras asistir como soldado a la campaña napoleónica en Egipto y doctorarse en Medicina, entró como médico en el Hospital de Saint-Louis de París, institución donde trabajó hasta su jubilación. 

Se interesó especialmente en la sarna y en la tuberculosis. Para esta última enfermedad recomendaba la práctica del ejercicio físico y los baños fríos. Publicó diversas obras sobre lo que en aquel tiempo se conocía como "enfermedades escrofulosas" (diversas formas de tuberculosis: pulmonar, cutánea...) Distinguía tres causas: Las hereditarias, las debidas al exterior (mala alimentación, aires malsanos) y las procedentes de antecedentes patológicos (enfermedades infantiles, sífilis, erisipela, embarazos...) 

Litografía representando a Lugol
Lugol era un hombre culto, muy respetuoso con la tradición histórica y un clínico sagaz. Sin embargo, siempre hizo gala de un pensamiento independiente, poco proclive a alinearse en determinada escuela, por lo que a veces quedó un poco aislado por sus compañeros de hospital. 

Hacía poco tiempo que se había descubierto el yodo y comenzaba a conocerse su poder antiséptico. Pero era un elemento insoluble en agua y solamente se usaba como desinfectante en su solución alcohólica (tintura de yodo).  Por otra parte el alcohol etílico era el desinfectante clásico usado desde hacía siglos. En 1818 se había introducido también el agua oxigenada.

En 1829 Lugol descubrió que añadiendo yoduro de potasio al yodo metaloide, se conseguía obtener la solución acuosa. Había nacido la solución yodo-yodurada de Lugol:
Yodo metaloide.............. 1 g 
Yoduro potásico............. 2 g
Agua destilada c.s.p. 100 cc

Por cierto que muchos ignoran que se trata de un epónimo. La terminación en -ol hace pensar equivocadamente que puede tratarse de un alcohol. 

Lugol intentó introducir esta solución en el tratamiento de la tuberculosis, con un pobre resultado. En cambio, la solución de lugol fue usada con cierto éxito por Plummer para tratar la tireotoxicosis. También se usó para el asma y por supuesto como antiséptico en colutorios y en heridas. 

Todavía hoy la solución de Lugol es usada:  
  • Para realizar la coloración de Gram (en bacteriología)
  • Para las endoscopias digestivas altas (esófago) y como colorante (cromoendoscopia)
  • Para poner en evidencia la presencia de almidón en una sustancia, ya que el almidón en presencia del yodo da un color morado bastante oscuro o azul-noche. El glicógeno por su parte da un color pardo caoba
  • En endocrinología, es usada por su afinidad por la glándula tiroides. También es empleada antes de operar un bocio, ya que disminuye la vascularización de la tiroides. 
  • También puede ser útil en caso de accidente nuclear, como protección frente a la radiactividad. 
  • En ginecología, la prueba de Lugol (test de Schiller) es un examen para verificar la presencia de una anormalidad celular (displasia) que pueda predisponer al cáncer de cuello uterino. Es una prueba indolora que practica el ginecólogo en la oficina. Después de introducir un espéculo en la vagina, se frota el cuello uterino con un hisopo empapado en Lugol. El cuello uterino está revestido con un epitelio rico en glucógeno, y en contacto con el yodo, los gránulos de glucógeno adquieren un tono de color caoba. El epitelio patológico toma un color incorrecto y revela áreas no coloreadas llamadas iodonegativas. Tras el examen, el contorno de estas manchas revela un cambio brusco en la estructura epitelial, que refleja anormalidades celulares.

Por todas estas aplicaciones, la solución de Lugol está en la lista de medicamentos esenciales de la OMS. 


Obras de Lugol: 

  • De l'adolescence, considérée comme cause de plusieurs maladies et comme époque critique de quelques autres la gale, Croullebois (Paris), 1821


  • Recherches et observations sur les causes des maladies scrofuleuses, Fortin et Masson (Paris), 1844.


  • Mémoires sur l'Emploi de l'Iode et des Bains jodurés dans les Maladies scrofuleuses, Edouard Meissner, 1836.


  • Troisième mémoire sur l'emploi de l'iode dans les maladies scrofuleuses, suivi d'un précis sur l'art de formuler les préparations iodurées. [précédé du rapport fait à l'Académie des sciences], Baillière (Paris), 1831.


  • Mémoire sur l'emploi des bains iodurés dans les maladies scrofuleuses; suivi dʹun tableau pour servir à lʹadministration des bains iodurés selon les âges, J.-B. Baillière (Paris), 1830.


  • « Mémoire sur l'emploi de l'iode dans les maladies scrofuleuses » lu à l'Académie Royale des Sciences le 22 juin 1829, précédé du Rapport fait à l'Académie des sciences, par MM.  Duméril y Magendie, J.B. Baillière (Paris), 1829


  • Discours sur le système naturel des idées appliqué à l'enseignement de la médecine, Croullebois (1815).



Bibliografía  

Beaugrand E: «Jean Lugol», en: Dictionnaire encyclopédique des sciences médicales, 2ª série, Paris, 1874-1889,

Neuzil, E. Jean Guillaume Auguste Lugol (1788-1851), en: Histoires des sciences médicales, 36 , № 4, 2002, p.451-464


jueves, 18 de enero de 2018

El hirsutismo de Santa María Egipcíaca






Emil Nolde 

Vida de santa María Egipcíaca 
(1912)

Tríptico. Óleo sobre tela 86 x 100 cm.
Kunstalle, Hamburgo.  



Emil Nolde (Nolde, Gemeinde Buhrkhall, 1867 - Seebüll Neukirchen, Nordsfriesland, 1956) fue uno de los más destacados pintores expresionistas alemanes. Su verdadero nombre era Emil Hansen. Estuvo muy influído por Vincent van Gogh, Edvard Munch y James Ensor. Ha sido considerado como uno de los grandes pintores del s. XX. Perteneció al conocido movimiento Die Brücke ("El Puente"). Sus pinceladas crispadas, el uso de colores vivos y las figuras de rostros a modo de máscaras provocan en el espectador un shock visual y emocional. También destacó como acuarelista. Por tener una ideología cercana al partido nacionalsocialista, se le dejó seguir trabajando durante el III Reich, aunque finalmente su obra fue incluída en el listado de "arte degenerado" censurado por los nazis.  

Nolde pintó fundamentalmente paisajes inquietantes y escenas de interior con personajes con caras que parecen máscaras. En obras como en el tríptico de Santa María Egipcíaca da un tratamiento expresionista a las escenas religiosas. 


Emil Nolde: Tríptico de Sta. María Egipcíaca. Vista de conjunto de la obra.

Santa María vivió en su juventud en Alejandría, donde llevó una vida promiscua, llevada por un deseo sexual insaciable y una irrefrenable pasión, como se representa en la primera escena del tríptico. Un día viajó a Jerusalén y se arrepintió de su vida disoluta (en la escena central del tríptico, María aparece implorando el perdón ante una imagen de la Virgen). Se retiró entonces al desierto, donde vivió como ermitaña el resto de su vida dedicada a la meditación y a la penitencia. 

Durante este tiempo, en el que hacía constantes ayunos, su cuerpo se cubrió de una abundante vellosidad. Cuando San Zósimo la encontró, 47 años después, la halló desnuda y tan cubierta de pelo que casi era irreconocible como humana. Esta es, precisamente la escena que representa Nolde en el último panel: Zósimo halla a una María hirsuta y agónica, mientras un león le está preparando su tumba excavándola con sus garras.

Se han descrito cuadros de hirsutismo generalizado causados o agudizados en situaciones de caquexia, anorexia o ayunos repetidos. Tal vez estos estados patológicos podrían estar en la base de la leyenda de esta santa ermitaña. La vida de privaciones y penitencia, con estricta restricción alimentaria, podría haber favorecido un hirsutismo generalizado que cubriendo su cuerpo de vello.  


Emil Nolde: 








miércoles, 17 de enero de 2018

"Les avariés", una obra de teatro sobre sífilis








Eugène Brieux 

Les avariés
(1902)


Libro. Bibliothèque Henri Feulard 
Hospital de Saint-Louis, Paris 



Eugène Brieux (1858-1932) fue un autor dramático, periodista y miembro de la Academia Francesa. Su teatro de bulevar trata frecuentemente del pueblo llano y de los más  desfavorecidos, proponiendo frecuentemente intrigas crueles.  

Eugène Brieux (1900 circa)
Reflejando la actualidad más candente del momento, los dramas de Brieux fueron frecuentemente censurados, como fue el caso de su obra Les Avariés, que trataba sobre un tema que por entonces era un insoslayable tabú: la sífilisRepresentada por la compañía del Théâtre-Libre en 1901, la pieza fue poco después prohibida en Francia, aunque pudo ser representada en otros países (Escandinavia, Bélgica, Países Bajos) y finalmente fue nuevamente representada en París en 1905. A pesar de todas las trabas impuestas por la censura, la obra alcanzó una gran popularidad. 

La intriga de la obra es bastante simple, y expone el día a día de un gran número de enfermos franceses (recordemos que a principios de siglo la sífilis afectaba a alrededor de un 15% de los parisinos). Los enfermos de sífilis eran conocidos popularmente como los "avariés" (los tarados). En la obra, un joven afecto de sífilis, bajo el peso de las conveniencias sociales y a pesar de los consejos de su médico, no se decide a confesar a su prometida que está afecto de esta enfermedad "vergonzosa". Sin revelar su secreto, se casa con ella, le contagia la sífilis y la deja embarazada.  Así llega al mundo una niña que muy pronto presentará los síntomas de una sífilis congénita.  

    Una edición de la obra "Les avariés"  
En el último acto, el suegro del "avarié" visita al médico de su yerno, y le confiesa que está planeando una venganza implacable. Pero el médico, quiere instruirle sobre la realidad de la sífilis, de la quien nadie habla por el terrible tabú social que conlleva y por la censura gubernamental: 
- "Yo le voy a dar la prueba que nuestra mayor enemiga es la ignorancia. Sabe usted?: la ignorancia"
Para informarle adecuadamente sobre esta enfermedad, el doctor cita a tres enfermos sifilíticos: una obrera, un padre y una prostituta. Cada uno de los personajes le cuenta como entró en contacto con la enfermedad y como tiene que convivir cada día con ella. Los tres relatos son guiados por el médico, que les va planteando preguntas. 

La primera a quien el doctor da la palabra es a la obrera. No puede venir a la consulta tan frecuentemente como sería conveniente ya que sus patronos le deducen sus ausencias de su salario. Fue contagiada por su marido, que había contraído la enfermedad desde los inicios de su matrimonio, cuando él prestaba el servicio militar. Desde entonces todos sus embarazos han acabado en abortos y no ha conseguido tener ningún hijo. Su marido perdió la cabeza, y despilfarró su dinero. Cuando murió, la dejó en la indigencia. 


 


Otras ediciones de la obra "Les avariés". La de la izquierda, con la advertencia "Prohibida por la censura". La de la derecha, una traducción inglesa ("Damaged Goods")

Luego el doctor hace entrar a un padre. Su hijo se contagió a los 15 años, a la salida del colegio, con una prostituta. Por miedo de la reprimenda, no se atrevió a comentar su problema con sus padres. Fue a consultar a charlatanes y curanderos, que lo único que hicieron fue timarle. Así fue pasando el tiempo y el mal empeoró, apareciendo lesiones generalizadas. 


Finalmente el médico hace entrar a una chica. Procedía del medio rural y llegó a París muy jovencita, donde encontró trabajo como sirvienta. El señor de la casa donde servía la violó, la dejó embarazada y luego la despidió. Carecía de ningún recurso, y no tuvo más remedio que prostituirse. Cuando nació el niño, lo abandonó en el torno de la inclusa (Les enfants trouvés). Más tarde se dio cuenta que se había contagiado. El mismo día se encontró con su antiguo señor. Decidió vengarse y se lo llevó a la cama, para contagiarle la sífilis. Luego, presa de una especie de rabia incontenible, se dedicó a fornicar con todos los que quisieron, tanto si le pagaban como si no. 

La pieza se cierra con la esperanza de que en el futuro, las leyes permitirán al público una mayor información sobre la enfermedad. 


martes, 16 de enero de 2018

El regreso de las chinches









Henri de Toulouse-Lautrec

En la cama
(1892)

Óleo sobre tabla, 54 x 70 cm
Museo d'Orsay. Paris,




Esta obra de Toulouse-Lautrec, representa a dos mujeres en la cama. Una pintura realista, sin nada de idealización, cuyas protagonistas son dos prostitutas de uno de los burdeles que frecuentaba el artista y que conocía bien. Las chicas (posiblemente una pareja lesbiana) tras descansar de una probablemente fatigosa jornada laboral, acaban de despertarse y aun están un poco adormiladas, despeinadas y tapadas hasta el cuello. El pintor no tiene la intención en este caso de transmitir erotismo y voluptuosidad, sino una escena cotidiana, llena de ternura y sensibilidad


Ante esta escena de cama, desprovista de toda teatralidad, podemos recordar que los burdeles parisinos de la época no estaban libres de ciertas plagas de insectos. Ciertamente abundaban las ladillas (Phtirius inguinalis), transmitidas habitualmente por contacto sexual, cuerpo a cuerpo, pero también eran frecuentes otros insectos que pueden encontrar su hábitat entre los muebles del dormitorio: las chinches de cama.

Vincent van Gogh: El dormitorio amarillo
Las chinches (Cimex lectularius) son unos insectos hemípteros que pueden anidar entre los muebles del dormitorio (colchones, somieres, cortinas, rendijas o incluso entre los libros viejos). No vuelan ni saltan sobre sus víctimas: simplemente se desplazan, pican para succionar la sangre de su huésped y regresan a sus escondrijos. 

Las chinches no soportan la luz y se esconden durante el día, lo que aumenta la dificultad para detectarlas. Sin embargo su a permite verlas a simple vista, lo mismo que a sus deyecciones que pueden detectarse sobre las sábanas o el colchón. Esperan ávidas la presencia humana entre las sábanas para salir a picar a sus huéspedes para succionar su sangre que les sirve de alimento. Los individuos que han sido picados por chinches presentan lesiones inflamadas con una pequeña erosión central, que se sitúan de forma lineal a lo largo de las piernas y brazos,especialmente. Pero debemos señalar que las chinches eligen a sus víctimas: puede ser que piquen preferentemente a una persona en vez de la que está durmiendo a su lado. Del mismo modo no todos reaccionan igual a las picaduras: algunos, más sensibles a la saliva del insecto, presentan grandes ronchas, mientras que en otros las picaduras son mucho más moderadas. 

Patrick George: June en la cama. Óleo sobre lienzo. 121,9 x 121,9

Las chinches desaparecieron casi por completo de Europa Occidental a mediados del s. XX por la acción de potentes insecticidas como el DDT (un insecticida prohibido en la actualidad por su elevada toxicidad). Pero tras largas décadas de ausencia han vuelto en una época en  la que los viajes a países exóticos abundan y el mundo está cada vez más globalizado. En Norteamérica se dispone incluso de una cartografía de los lugares más afectados por chinches en las principales ciudades (New York, Chicago, Montréal...). En New York los casos anuales de chinches han pasado de 500 a 10.000 en pocos años.

En Europa el tema se lleva con mucha discreción. Las chinches no distinguen las clases sociales y pueden afectar tanto a hoteles suntuosos como a sórdidas barracas. Y los hoteleros guardan silencio sobre su eventual presencia en sus establecimientos. Sin embargo a pesar de que no hay cifras oficiales, disponemos de algunos datos indirectos: en la ciudad de París las desparasitaciones de edificios pasaron de un promedio de una a la semana en 2012 a más de 50 en 2016. Y recientemente se ha producido una gran infestación de chinches en diversos servicios del hospital de Timone, de Marsella, que ha obligado a cerrar plantas enteras de este centro hospitalario. 


Eugène Delacroix: Una cama sin hacer (1828) Acuarela. 


Afortunadamente, en principio, las chinches no transmiten enfermedades. Pero sus picaduras y las lesiones que producen son, en sí  mismas, un problema dermatológico que puede causar molestias de cierta importancia. Ronchas más o menos importantes, prurito, lesiones de rascado y eventualmente reacciones alérgicas son las consecuencias más habituales en la superficie de la piel. Y también hay que considerar los problemas psicológicos que pueden producir: ansiedad, insomnio y nerviosismo. Además, el uso excesivo e indiscriminado de insecticidas para eliminar a estos hemípteros puede ocasionar efectos indeseados: en EEUU se han registrado 111 casos de intoxicación por esa causa entre 2003 y 2010. 

¿Qué hacer pues si se detectan estos indeseables vecinos? Es mejor recurrir a una cuidadosa limpieza con aspirador de todos los lugares que puedan alojar nidos (eliminando después los sacos que puedan contener chinches). Los aparatos de limpieza mediante vapor son asimismo útiles. También puede recurrirse a la lucha térmica, lavando la ropa de cama a más de 60ºC. Los insecticidas deberán reservarse como una última instancia, y lo mejor es recurrir a agencias desparasitadoras especializadas. 







RESUMEN DE CONSEJOS 
ANTE UNA INFESTACIÓN 
POR CHINCHES 



1. Examinar con cuidado los muebles, libros y otros objetos de segunda mano antes de introducirlos en el domicilio. No tirar los objetos infestados antes de haberlos embalado adecuadamente. 

2. Al ir de viaje, inspeccionar bien la habitación y la cama del hotel. Evitar dejar la maleta encima de la cama.

3. No echar mano de los insecticidas de forma indiscriminada. Frecuentemente  no son suficientemente eficaces y pueden ser tóxicos. Es preferible la ayuda de un profesional. 

4. Dejar un margen de 15 días entre dos tratamientos químicos.

5. Atreverse a hablar y comentar el tema para evitar el aislamiento y hacer frente a la ansiedad producida por esta situación. 








A la cama con chinches





Como detectar chinches de cama