viernes, 3 de agosto de 2018

Cave canem (Cuidado con el perro!)






Perro moloso 

Escultura de mármol (copia romana de una estatua helenística del s. III a.C.)

Museos Vaticanos. Roma.   



Los perros han acompañado a los humanos desde tiempos prehistóricos. Usados para la caza, el pastoreo, proteger la vivienda o solamente como compañía, la leal y prolongada convivencia ha valido a los canes el justo apelativo de "el mejor amigo del hombre". Ya en algunas mansiones de Pompeya encontramos advertencias de que había perros para proteger la casa y sus habitantes de intrusiones ajenas. Los mosaicos romanos con la frase "Cave canem" (Cuidado con el perro) son bastante habituales. Y también algunas esculturas de perros como la que encabeza estas líneas dan fe del cariño con el que -ya desde la antigüedad- los amos quisieron inmortalizar a sus queridos compañeros de cuatro patas.


Mosaicos advirtiendo "CAVE CANEM" (Cuidado con el perro)
en la entrada de dos casas de Pompeya.


Por esto me ha sorprendido mucho la reciente noticia -aparecida en Washington Post el pasado martes 31 de julio de 2018- de lo que le sucedió a Greg Manteufel. Este americano de 48 años ha tenido que recurrir a la amputación de las dos manos y las dos piernas para salvar su vida, tras una peligrosa infección, transmitida por un perro. El origen de la enfermedad es una bacteria, Capnocytophaga canimorsus que es transmitida por mordeduras de perro o incluso por el mero contacto de su saliva con una herida abierta. 


Fresco románico del ábside de Sant Climent de Taüll.
Un perro lame las heridas de Lázaro.
MNAC, Barcelona

C. canimorsus, es un microorganismo que forma parte de la flora bacteriana oral de los perros y gatos. Su prevalencia es de un 19-74% en perros y de un 21-54% en gatos. la bacteria puede producir infecciones en los humanos, que son muy poco frecuentes, aunque pueden llegar a ser graves. Según un reciente estudio publicado en la revista Nature, se conocen nueve cepas de esta bacteria, y solamente tres de ellas (la A, la B y la C) son peligrosas para el hombre. Sin embargo, entre las tres cepas no representan más que un 7,6% del total de la especie, por lo que este tipo de infecciones en humanos son bastante raras. Los autores del artículo señalan algunos factores predisponentes como pueden ser el alcoholismo, el tabaquismo o la edad avanzada. Por otra parte es probable que la mayoría de humanos que desarrollan la infección tengan alterado su sistema inmunitario (algunos de ellos habían sido sometidos previamente a la extirpación del bazo) aunque hay que señalar que se han descrito algunos casos que no presentaban afectación inmunitaria ni ningún factor de riesgo


C. canimorsus se descubrió en 1961, y desde entonces se han descrito 500 casos de infecciones en humanos. En su gran mayoría la transmisión ha sido por la mordedura de un perro (97%) o de gato (3%), aunque se han descrito algunos casos contagiados a través de arañazos o de lametones en heridas previas. 


Otto Dix. Hugo Erfurth con perro, Temple y óleo sobre tabla.
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
























Según comenta la noticia del Washington Post, Greg Manteufel había estado en contacto con 8 perros por lo menos (además del suyo) antes de contraer la infección, y no hay manera de saber cual de ellos le transmitió la bacteria.  Los síntomas se iniciaron como un cuadro gripal, con fiebre y vómitos. Al día siguiente, la fiebre subió vertiginosamente y empezaron a aparecer hematomas, especialmente por la cara y el torso. La bacteria llegó a la sangre y le produjo una septicemia. Gracias a altas dosis de antibióticos pudo salvar su vida, pero tuvo que someterse a la amputación de manos y piernas, ya que los coágulos habían interrumpido la circulación sanguínea.  En Francia se han producido 3 casos fatales parecidos, el último de los cuales tuvo lugar en abril de 2018.

A la vista de esta noticia me viene a la mente la imagen de Lázaro, cuyas úlceras eran lamidas por los perros, repetidamente representada por la iconografía medieval. ¿Corría también él el riesgo de contraer la infección? De hecho, según el relato bíblico, murió aquella misma noche... Tal vez tengamos que tener más presente  que nunca la antigua advertencia de las casas romanas: "Cave canem



jueves, 2 de agosto de 2018

Picadura de raya






Jean-Baptiste Siméon Chardin 

Bodegón con gato y raya 
(1728)

Óleo sobre lienzo 79,5 x 63 cm
Museo Thyssen-Bornesmisza. Madrid.   



Jean Baptiste Siméon Chardin (1699-1779) fue un pintor muy apreciado por la burguesía parisina de su tiempo. Muy influido por la pintura holandesa y flamenca del siglo XVII, participó en 1728 en la Exposición de la Juventud de la plaza Dauphiné. Entre las obras que presentó alí se encontraba el lienzo conservado en el Louvre titulado La raya. La obra de Chardin fue muy alabada por Largillière, que apoyó su admisión en la Academia ese mismo año. ‘


Chardin: La raya (1728). Museo del Louvre. París. 

Chardin se especializó en bodegones, en los que suele aparecer un animal vivo (generalmente un gato o un perro) cuya marcada expresión contrasta con los otros objetos inanimados de la escena, como en El buffet (Museo del Louvre). Más tarde también cultivó la pintura de género, con escenas cotidianas como La gobernanta, de la Galerie Nationale du Canada, Ottawa, La fregona y El tabernero, ambos en la Hunterian Art Gallery de Glasgow. 

No es muy frecuente encontrar rayas en los bodegones de otros autores. En cambio, Chardin las representó en diversas obras, como el del Museo Thyssen-Bornesmisza de Madrid que encabeza estas líneas y que había pertenecido previamente al aristócrata Edmond Rothchild. 

Las rayas (Myliobatis aquila), también llamadas águilas de mar o ratones son peces cartilaginosos, ovovivíparos, emparentados con los tiburones. Su carne es muy apreciada y merecen la atención de diversos platos de pescado. Entre otros yo destacaría la burrida de rat jada, un plato tradicional ibicenco que -si está bien cocinado- es excepcional. 

No es excepcional avistar rayas en nuestras costas. Hace pocos días, practicando snorkel en la Costa Brava, tuve ocasión de observar una de ellas a pocos metros de la playa durante un buen rato. Ayer (01.08.2018) vi por TV que los socorristas de la playa de la Savinosa en Tarragona, izaron la bandera roja y desalojaron a los bañistas, porque una raya merodeaba por la zona. 

Tal vez sea una medida un poco exagerada y alarmista. El peligro que suponen las rayas es escaso. Pero es cierto que aunque no son agresivas, las rayas están dotadas de un espolón venenoso en la cola, en forma de arpón. Si se asustan o se creen amenazadas, proporcionan un "latigazo" con su cola, clavando el espolón e inoculando su veneno. La picadura de raya es bastante dolorosa (bastante más que la de una medusa) y produce inflamación local de cierta importancia. Por este motivo en algunas zonas del litoral catalán se la denomina “escurçona” (escurçó = víbora).

Si tenemos la mala suerte de que nos pique una raya, debemos actuar de la siguiente manera: 



1) Evitar frotar la herida, para evitar que el veneno se propague. 

2) Lavar bien la zona con agua de mar.

3) Aplicar un antiséptico (iodopovidona, por ejemplo)

4) Cubrir la zona.

5) Aplicar calor local (la toxina es muy termolábil)


6) Es recomendable, si se puede, acudir a un centro médico.



Es normal que en verano encontremos rayas, tintoreras o otras clases de tiburones cerca de la costa. Los avistamientos  de rayas en las playas son normales durante todo el año, pero se detectan más en verano, por la afluencia de bañistas a las playas (más observadores potenciales). Aunque pueden causar una cierta inquietud, no hay motivo para alarmarse, porque las especies que llegan a nuestras costas no suelen ser agresivas si no son importunadas. 


(Myliobatis aquila) aquila de mar o ratón: 





Bibliografía 

Juanpere A. Diari de Tarragona. 31 julio 2018. Vigilancia en la Savinosa y L'Arrabassada por la presencia de un pez raya en la zona de baño. https://www.diaridetarragona.com/tarragona/Vigilancia-en-la-Savinosa-y-LArrabassada-por-la-presencia-de-un-pez-raya-en-la-zona-de-bano-20180731-0047.html

Blog "Bajo el mar". El ataque fatal de las rayas: Nunca las molestes. el-ataque-mortal-de-la-raya.html

Jean-Baptiste Siméon Chardin. Museo Nacional Thyssen-Bornesmisza. https://www.museothyssen.org/coleccion/artistas/chardin-jean-baptiste-simeon






miércoles, 1 de agosto de 2018

El ADN de la sífilis, en restos arqueológicos










Enrique Zofio Dávila

Sífilis (chancros bucales)

Molde de cera (s. XIX)

Museo Olavide. Madrid.   




Es clásica la discusión de si la sífilis llegó a Europa procedente de América o ya era una enfermedad preexistente en el Viejo Mundo. Una polémica que hizo verter ríos de tinta a uno y a otro bando, y de difícil comprobación hasta el día de hoy. Pero ahora, tal vez estemos más cerca de una respuesta definitiva.


Un artículo aparecido recientemente (21 junio 2018) en la revista PLOS, neglected tropica diseases, revela la reconstitución, por primera vez, de tres genomas completos del agente productor de la sífilis (Treponema pallidum) a partir de muestras históricas extraídas de restos arqueológicos. El estudio, llevado a cabo por investigadores del Max Planck Institute de Jena y de la Universidad de Tübingen (Alemania), el INAH (México) y la Universidad de  Zurich (Suiza) abriría una posibilidad de resolver, de una vez por todas, el discutido origen de la sífilis. 


Molde de cera del s. XIX representando un caso de sífilis congénita.
Canada Science and Technology Museum


La sífilis está causada por una bacteria (Treponema pallidum ssp pallidum), y hasta ahora el diagnóstico retrospectivo de los paleopatólogos se basaba en el estudio de las lesiones características que esta enfermedad causaba en los huesos. El problema surgía que otra treponematosis, el pian (enfermedad no transmitida sexualmente, que se contagia por simple contacto de piel a piel) causaba lesiones muy similares. El pián está causado por Tpallidum ssp. pertenue. 

No había pues manera de diferenciar, por la mera observación de los huesos, la sífilis del pián. La única solución era realizar un estudio del ADN encontrado en los restos arqueológicos. Y esto es lo que hicieron los equipos de científicos que participaron en este estudio. Tomaron muestras de cinco esqueletos de niños del s. XVII inhumados en el convento franciscano de  Santa Isabel en México, y consiguieron aislar por primera vez los genomas de la sífilis y discernir las subespecies de la bacteria. En dos casos se aisló  (TPA para Tpallidum ssp. pallidum) responsable de la sífilis venérea, mientras que en otro caso se aisló otra subespecie de la bacteria causante del pián (TPE para Tpallidum ssp. pertenue).


Lesiones cutáneas de sífilis secundaria.
José Díaz Benito y Angulo:  Atlas de Enfermedades venéreas y sifilíticas, Madrid,1873


Ahora solo falta realizar un estudio similar en los restos arqueológicos medievales que han sido diagnosticados de sífilis. ¿Tenían realmente la enfermedad? O bien -como sostiene la teoría del origen americano - la sífilis no apareció en Europa hasta el regreso de los marineros de Colón. El primer caso diagnosticado claramente de sífilis apareció en Barcelona en 1493 y su propagación tuvo lugar a partir de la batalla de Fornovo (Nápoles) en 1495, causando una ola de terror en toda Europa. ¿Realmente fue asi? ¿O deberemos reescribir la historia? Cuando se investigue el genoma de T. pallidum en los restos arqueológicos europeos anteriores a 1492, tendremos la respuesta definitiva. 

La sífilis es una enfermedad emergente, que produce actualmente más de 10 millones de casos en todo el mundo, mientras que se está trabajando para erradicar el pián de la que hay 300.000 casos en todo el planeta. 

Bibliografía

Arnaud B. L’ADN de la syphilis extrait pour la première fois de vestiges archéologiques. Science et Avenir (junio 2018) 


Baker B, Armelagos G. The origin and antiquity of syphilis: paleopathological diagnosis and interpretation. Current anthropology. 1988;29(5):703. pmid:11613900
Hackett CJ. On the origin of the human treponematoses (pinta, yaws, endemic syphilis and venereal syphilis). Bulletin of the World Health Organization. 1963;29:7–41. pmid:14043755

Harper KN, Ocampo PS, Steiner BM, George RW, Silverman MS, Bolotin S, et al. On the origin of the treponematoses: a phylogenetic approach. PLoS neglected tropical diseases. 2008;2(1):e148–e. pmid:18235852

Harper KN, Zuckerman MK, Harper ML, Kingston JD, Armelagos GJ. The origin and antiquity of syphilis revisited: an appraisal of Old World pre-Columbian evidence for treponemal infection. Am J Phys Anthropol. 2011;146 Suppl 53:99–133. Epub 2011/12/07. pmid:22101689.

Kazadi WM, Asiedu KB, Agana N, Mitjà O, Guinea PN. Epidemiology of yaws: an update. Clinical Epidemiology. 2014;6:119–28. pmid:24729728

Powell ML, Cook DC. The myth of syphilis: the natural history of treponematosis in North America: University Press of Florida; 2005.

Quétel C, Braddock J, Pike B. History of syphilis: Polity Press Cambridge; 1990.

Schuennemann VJ. et al. Historic Treponema pallidum genomes from Colonial Mexico retrieved from archaeological remains. PLOS Neglected Tropical diseases 

Sierra X. Historia de las Enfermedades de Transmisión Sexual. En: Vilata JJ. Enfermedades de Transmisión Sexual. Ed Prous. Barcelona, 1990. 

von Hunnius TE, Roberts CA, Boylston A, Saunders SR. Histological identification of syphilis in pre-Columbian England. American Journal of Physical Anthropology. 2006;129(4):559–66. pmid:16345063

World Health Organization. Global incidence and prevalence of selected curable sexually transmitted infections-2008: World Health Organization; 2012.

martes, 31 de julio de 2018

Proteger del sol a niños y adultos

Resultat d'imatges de niños al sol sorolla



Joaquín Sorolla

Niños en la playa 
en una tarde soleada
(1910)

Óleo sobre tela.





Joaquín Sorolla (1863-1923) plasmó como nadie el ambiente de las playas valencianas, bañadas en intensa luz solar. En este y en otros cuadros recordó la alegría de los niños jugando en la playa con sus cuerpos expuestos al sol. Escenas de ambiente veraniego que nos recuerdan que el sol debe tomarse con precaución.  

En general todos los padres conocen los consejos para proteger a los niños del sol: Usar sombrero, evitar las horas centrales del día, aplicarse crema solar con frecuencia. Muchos las cumplen y evitan la exposición irresponsable al sol de sus hijos. Aunque también hay que decir que se ven pocos niños en las playas con gafas de sol. Y de vez en cuando se ven también niños muy pequeños (de pocos meses!!) en la playa, lo que constituye una grave irresponsabilidad: recordad que la sombrilla protege solo parcialmente, ya que la luz solar se refleja también en el agua o en la arena. 

Pero aún los padres más cuidadosos con la piel de sus hijos descuidan frecuentemente la protección debida a su propia piel, según recuerda un artículo de la revista  Baromètre Cancer 2015 (julio de 2018)
Los autores realizan cada 5 años una encuesta telefónica a 4.000 personas. Según los datos obtenidos, el 78% de los padres de niños de menos de 4 años se preocupan de que vayan debidamente cubiertos con un sombrero, pero solamente un 13% lo usan ellos. 

Igualmente, un 62% de los padres procuran que sus hijos no se expongan al sol entre las 12 y las 16 h, pero solo un 20 % de los padres cumplen esta norma. Y con la crema solar sucede lo mismo:  se aplica correctamente en un 54% de los niños, pero solo en un 20 % de los padres. En otras palabras, hacen bueno el dicho "Consejos vendo pero para mí no tengo".

Los encuestadores también han constatado la pervivencia de ciertas ideas falsas. El 47 % de la población cree que si las quemaduras solares de los niños se tratan bien, no tendrán consecuencias en la edad adulta. La realidad es muy diferente, ya que estos episodios en la infancia aumentan considerablemente  el riesgo de cáncer cutáneo en la edad adulta, y comportar también graves problemas visuales.

Además, el 24% de los encuestados piensan que realizar algunas sesiones de rayos UVA artificiales antes de las vacaciones permite preparar su piel para resistir mejor el sol y evitar sus efectos indeseados. Pero los rayos UVA son igualmente cancerígenos, y lo único que hacen es incrementar el efecto cancerígeno de la exposición solar.

En un contexto de calentamiento global que prevé un aumento progresivo de la insolación, el cáncer cutáneo y otras patologías inducidas por la radiación ultravioleta aumentarán cada vez más. Por eso es muy recomendable una prevención adecuada tanto para niños como para los adultos. 

Bibliografía  

Face au soleil, les parents protègent mieux leurs enfants qu'eux-mêmes. Science et avenir 17 julio 2018. https://www.sciencesetavenir.fr/sante/face-au-soleil-les-parents-protegent-mieux-leurs-enfants-qu-eux-memes_125908

Baromètre santé Cancer 2015 - Les ultraviolets, naturels ou artificiels. Connaissances, croyances et pratiques de la population en 2015. http://inpes.santepubliquefrance.fr/CFESBases/catalogue/detaildoc.asp?numfiche=1857

 

 

 


lunes, 30 de julio de 2018

Cosméticos en la Antigüedad: eran tan tóxicos?








Escena de maquillaje

Jarra ática

Cerámica negra con figuras rojas 
Museo Etrusco. Roma.  





En esta cerámica de origen griego aparece una escena de cosmética. Una dama (domina) es asistida por una esclava que le alarga un ungüentario. La señora se está aplicando su maquillaje, sin duda, ya que sostiene un espejo con la mano. Esta descriptiva escena cotidiana nos puede introducir en el amplio y todavía desconocido campo de los cosméticos ornamentales en la época antigua y de algunos detalles de su composición.  


Ungüentarios hallados en una tumba etrusca, tal vez importados de Egipto.
Museo Etrusco. Roma. 


El estudio de los maquillajes en la Antigüedad nos proporciona continuos datos sobre su elaboración, usos y conocimientos toxicológicos. A veces la investigación sobre estos temas nos proporciona datos sorprendentes. 

Este es el caso de los trabajos del equipo investigador de Lucien Beck, del laboratorio de medida del carbono 14 (CNRS) que ha llegado a la conclusión que los antiguos egipcios ya recurrían a la química de síntesis en la elaboración de ciertos maquillajes. Su estudio ha sido publicado en la revista Communications Chemistry (Nature) el  28 juin 2018. Según afirma en su artículo es la primera vez que se data por el método de 14C el carbonato de plomo (PbCO3) presente en las muestras de Kohol extraídas de ungüentarios de maquillaje de ojos del Antiguo Egipto. Un compuesto que con el nombre de cerusita o de blanco de plomo ha sido usado durante siglos, hasta que su uso se abandonó por su alta toxicidad a principios del s. XX.


Kylix de cerámica negra con figura rojas, que muestra a una dama mirándose al espejo. Obsérvese la toalla colgada en la parte superior y lo que podría ser una bañera,
a la derecha. Museo Etrusco. Roma. 


La presencia de este isótopo radiactivo en el carbonato de plomo es muy interesante, ya que demuestra que en la elaboración de los cosméticos egipcios ya se usaban métodos de química de síntesis. El 14C se produce en las capas altas de la atmósfera y se incorpora a los organismos vivos, gracias al intercambio de gases que hace posible la vida. Un polvo exclusivamente mineral no puede pues, contenerlo. Por lo tanto, estos productos cosméticos estaban fabricados a partir del plomo metálico expuesto al aire y corroído gracias al vinagre. Y el vinagre se produce gracias a la acción de microorganismos que fijaron el 14C de la atmósfera de la época. Esto nos permite afirmar que ya había un rudimento de química de síntesis en aquel tiempo, y que su acción era conocido y bien pautado. Esta línea de investigación ya había sido entrevista hace unos años por  Philippe Walter del laboratorio de arqueología molecular y estructural (LAMS)  que ahora ha podido ser comprobada. 


Colección de ungüentarios etruscos. Museo Etrusco. Roma.

Por otra parte, una receta de tinte hallada en un documento grecorromano, demuestra que los antiguos griegos usaban preparaciones cosméticas a base de plomo para teñir las canas. Los químicos del Centro de investigación y restauración de los museos de Francia  (C2RMF) y los investigadores de L'Oréal Recherche, han estudiado una sorprendente fórmula del célebre médico griego Claude Galien ( s. II d. C.) y se han sorprendido de que al parecer, ya demuestra prestar gran atención a la toxicidad de este mineral. En su artículo, publicado en Nano Letters, los científicos comentan que la fórmula estaba formada por una mezcla de óxido de plomo (PbO), cal (Ca(OH) 2) y agua. Realizaron un experimento exponiendo una piel artificial a esta mezcla, demostrando que el plomo se difundía muy poco, en una proporción similar a los niveles que actualmente se consideran tolerables y no tóxicos. La microscopía electrónica reveló que la queratina, la proteína que constituye los cabellos tomaba el plomo en forma de microcristales de sulfuro de plomo (galena).