viernes, 8 de enero de 2016

Lo más leído del blog en el año 2015


Un dermatólogo en el museo

Lo más leído del blog en el año 2015




El blog cumple su primer año de vida con 77.000 visitas. 

Pasamos revista a las entradas más visitadas, comenzando por el puesto número 10 y llegando, en orden inverso al primer puesto, que obtuvo más de 16.000 visitas.  





10. La duquesa fea (410 visitas) 


Un retrato de Quentin Massys nos presenta una mujer deforme, con facciones casi grotescas, y fue considerado durante mucho tiempo como un retrato sarcástico y tal vez simbólico. Pero sin desestimar la intención anterior del artista, sabemos que la duquesa representada en el cuadro padecía probablemente una patología ósea deformante. 

http://xsierrav.blogspot.com/2015/04/la-duquesa-fea.html?spref=tw






9. Cosméticos en el Antiguo Egipto (420 visitas). 


El cuidado de la piel era habitual entre los egipcios. Los cosméticos no solamente conservaban y embellecían la piel, sino que tenían un importante componente ritual y simbólico y eran conservados en ricos ungïuentarios. Conocemos algunas composiciones de estos cosméticos. 

http://xsierrav.blogspot.com/2015/05/cosmeticos-en-el-antiguo-egipto.html?spref=tw


8. La fístula anal del Rey Sol (470 visitas)  

La intervención de fístula anal de Luis XIV de Francia, conocido como el rey Sol, constituyó un hito en la Historia de la Medicina y dió origen al diseño de bisturíes e instrumental adecuado para  la ocasión. 


7. Felipe IV, adicto al sexo y  sifilítico (476 visitas) 

El rey Felipe IV de España fue un auténtico obseso sexual. Aparte de un gran número de amantes, tuvo numerosas aventuras eróticas ocasionales y frecuentó prostíbulos con frecuencia. Se le calcula unos 40 hijos bastardos. En cambio, con su descendencia legítima no fue tan prolífico y la Corona acabó recayendo en Carlos II, acromegálico, con sífilis congénita y con notorio retraso, que aparte de la decadencia que se derivó de su reinado, murió sin sucesión por impotencia e infertilidad, dando lugar al fin de la dinastía, a la Guerra de Sucesión y a la entronización de los Borbones. 


http://xsierrav.blogspot.com/2015/10/felipe-iv-adicto-al-sexo-y-sifilitico.html?spref=tw






6. Los pieles rojas, cazadores de cabelleras (525 visitas)

Algunas tribus indígenas de América del Norte, de creencias animistas, arrancaban el cuero cabelludo de sus víctimas de guerra para exhibirlas como trofeo, creyendo que allí residía el alma. Una muestra más de los que puede llegar a simbolizar el cabello humano. 



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5. La higiene en los banquetes romanos (544 visitas) 


Los romanos se lavaban las manos y los pies antes de comenzar la cena, y varias veces durante la misma ya que comían con las manos, lo que parece lógico. Pero tal vez encontremos más sorprendente que arrojaran todos los despojos al suelo, o que si necesitaban orinar ni siquiera se movieran de su lectus donde estaban reclinados.   








4. ¡Lávate bien! (650 visitas) 

Unos mosaicos de unas termas romanas del norte de África (Sabratha, actual Libia) muestran algunos complementos para el baño y advierten de que lavarse es bueno para la salud. Terminan diciendo: ¡Lávate bien! Unos consejos que todavía deben recordarse en la actualidad. 







3. Bañeras recicladas (832 visitas)

Los romanos de la familia imperial usaban bañeras de pórfido rojo para su higiene personal. En la Edad Media, algunos reyes usaron estas preciosas bañeras como urnas sepulcrales. Algunos ejemplos los tenemos en Ravenna, Palermo o en el monasterio de Santes Creus, donde el rey Pedro el Grande yace en una de estas antiguas bañeras adecuadamente remodelada. 










2. Las rojas mejillas de la niña de azul (949 visitas) 


Los retratos de niños son muy frecuentes en Holanda. Si tenemos en cuenta la alta mortalidad infantil era una manera de guardar su recuerdo en caso de fallecimiento. Algunos de estos retratos presentan un claro enrojecimiento facial, que tal vez pueda interpretarse como un síntoma de dermatitis atópica. 







y el triunfador absoluto, el más leído, con mucha diferencia, fue: 

1. Lavarse sin jabón (16.557 visitas) 


No siempre ha existido el jabón para lavarse. Es más, su popularización fue algo relativamente reciente. En el mundo clásico, los  griegos y romanos usaban para lavarse arena y aceite, que disolvían la suciedad grasa y efectuaban una especie de peeling. Posteriormente los restos de arena y aceite eran eliminados con unos instrumentos llamados estrígilos. 





jueves, 7 de enero de 2016

Trotula, una mujer en la escuela médica de Salerno







 John William Waterhouse

Trotula de Salerno
(1911-1914)


Colección privada




Trotula de Ruggiero (s. XI) fue un importante miembro de la escuela médica de Salerno, una de las primeras universidades laicas de Europa. La escuela de Salerno aceptaba mujeres entre sus profesores y alumnos, y Trotula fue uno de los más destacados ejemplos de ello. 

Trotula de Salerno, que con este nombre pronto fue conocida, ejerció la Medicina y escribió varios tratados, especialmente entorno a cuestiones relacionadas con la mujer (Ginecología, Obstetricia, Cosmética). Destaca especialmente por sus contribuciones a propósito de la menstruación y al parto. 

Con ideas muy avanzadas para su tiempo, defendió que se administrasen opiáceos a las mujeres con dismenorrea, práctica muy cuestionada por la Iglesia y otros sectores, que defendían la maldición bíblica de "parirás tus hijos con dolor". También afirmaba que la esterilidad no siempre era un problema de la mujer, sino que podía afectar también al hombre, lo que contrastaba con las ideas más extendidas. Sin embargo, las ideas judeocristianas hegemónicas condicionaron en algunos casos sus opiniones: creía que las mujeres eran más susceptibles de enfermar debido al pecado de Eva, y que por lo tanto necesitaban mayor atención médica. 


Trotula colaboró con su marido, Giovanni Platearius - también profesor de Medicina en Salerno - en la redacción de la obra. Colaboró con él en la redacción de la Encyclopaedia regimen sanitatis. 

Como obra propia escribió un tratado de Ginecología y Obstetricia, el Trotulae curandarum aegritudinum mulierorium ante et post partum, más conocido como Passionibus mulierum curandorum (‘curación de las dolencias de las mujeres’), o Trotula maior, de sesenta capítulos, en el que se trata la menstruación, la concepción, el embarazo, el parto, el control de la natalidad, además de diversas enfermedades ginecológicas y de otro tipo, así como de sus remedios. Este libro fue de obligado estudio en las universidades hasta el s. XVI, y fue plagiado y citado repetidamente. 


El libro De ornatu mulierum, de Trótula de Salerno,
también conocido como Trotula minor

Otra obra suya es un tratado sobre cosmética, así como del cuidado de la piel y la higiene como prevención de enfermedades llamada Ornatu mulierum, también conocida como Trotula minor.

En todo caso, Trotula constituye una excepción en el mundo universitario medieval, que era en general exclusivamente masculino, hasta el punto que algunos estudiosos llegaron a dudar de que fuese realmente una mujer e incluso en ocasiones se llegaron a citar sus obras como escritas por Trotulus (Trótulo) masculinizando así su nombre (s. XV). ¡Tanto les costaba aceptar que una mujer ejerciera magistralmente la medicina !


Ancora Trotula (en italiano)


lunes, 4 de enero de 2016

San Miguel cura la lepra









San Miguel cura a unos enfermos
(s. XIV)

Fresco 
Monasterio de Lesnovo. Macedonia. 




El monasterio de Lesnovo está situado en el nordeste de Macedonia. Es un antiguo monasterio que fue erigido en 1341 y dedicado al arcángel Miguel, tan venerado en los países ortodoxos y donde tiene fama de santo sanador. 

En Frigia, uno de los lugares en los que más tradición tiene el culto a San Miguel, hay una fuente medicinal que la tradición quiere que apareciera por obra del propio arcángel. Los enfermos acuden allí a sumergirse en sus aguas con la esperanza de curar sus afecciones. 

En el monasterio de Lesnovo se conservan algunos frescos pintados a mediados del s. XIV. En uno de ellos aparecen siete hombres con la piel cubierta de manchas rojizas, sumergidos en un estanque y recubiertos por una especie de burbuja de aislamiento. A su lado aparece el arcángel Miguel, en una columna de fuego, tendiendo la mano a los enfermos. A la derecha, hay una escena de banquete, que tal vez represente a los hombres ya sanos celebrando su curación.



Monasterio de Lesnovo










Es difícil saber a que enfermedad se refiere el fresco, ya que las lesiones representadas obedecen a un código simbólico, no real. La piel llena de manchas suele ser un mero indicativo de "hombre enfermo". Este recurso estilístico se usa sobre todo para simbolizar la lepra, enfermedad por antonomasia, descrita en la Biblia y que comúnmente, tanto en el arte bizantino como en el románico se esquematiza así. Es el caso de los mosaicos de San Salvador de Chora, en Estambul, o los de la catedral de Monreale, en Sicilia. También encontramos esta representación esquemática en las pinturas románicas de St. Climent de Taüll o esculpidas en la piedra de la portada de Moissac. 

En todo caso, una muestra de curación taumatúrgica de una enfermedad con síntomas cutáneos, atribuída al arcángel San Miguel.  





domingo, 3 de enero de 2016

El fumador de pipa.





Jan Baptiste de Wael "el Joven"

Fumador de pipa 
contando monedas
(1658-1669)

Aguafuerte. 89 x 13,2 cm 
Biblioteca Nacional. Madrid.



Este grabado flamenco del s. XVII, (cuya fotografía debo agradecer a la dermatóloga Paola Pasquali) refleja una escena popular, un género que gozó de gran difusión en los Países Bajos en esta época.  El personaje que se representa, con rasgos algo caricaturizados, probablemente con una cierta intención jocosa, está contando monedas y su cara refleja una cierta satisfacción. 

Lo que llama más la atención del protagonista es la pipa que lleva colgada en el sombrero. Es sin duda, un fumador empedernido, que lleva su pipa siempre preparada y que ha hallado este cómodo lugar para su transporte. 

La costumbre de fumar se había introducido con bastante éxito en Europa a partir del s. XVI. Las hojas de tabaco se mascaban, se aspiraban (rapé) e incluso se aplicaban en enemas. Pero sobre todo se fumaban, y lo más habitual era fumarlas en pipa. El tabaco (Nicotiana tabacum) había sido introducido en España en 1559 y un año más tarde llegó a Francia de la mano del diplomático Jean Nicot, a la sazón embajador de Francia en Lisboa, que envió unas muestras a la reina madre Catalina de Médicis por su supuesta acción medicinal (a Nicot se debe el nombre el nombre genérico de la planta Nicotiana y el de nicotina para designar a su principal alcaloide). 

Se suscitó entonces un gran interés por esta planta. Entre 1571 y 1578 el botánico español Francisco Hernández de Boncalo realizó una expedición a Nueva España para estudiar las nuevas plantas y le dedicó interesantes descripciones. En 1585 fue llevado a Inglaterra por Sir Francis Drake, y el navegante Walter Raleigh introdujo en 

 a corte isabelina la costumbre de fumar en pipa en donde pronto se consideró como un signo de elegancia y distinción. Tras la muerte de la reina Isabel (1603) le sucedió en el trono Jaime I, que odiaba la constumbre de fumar. Además el nuevo rey emprendió una política de persecuciones religiosas, por lo que muchos ingleses se refugiaron en  Holanda y Francia, llevando consigo sus pipas y las técnicas para su fabricación. Por eso, durante la Guerra de los Treinta años (1618-1648), las pipas holandesas adquirieron un verdadero auge. 



En el fumador que nos ocupa se ve una lesión en ábito inveterado de fumar. el borde del labio. Su interpretación clínica es difícil, debido a la escasez de detalles que podemos distinguir. Podría tratarse de una simple boquera, ya que está situada justamente en la comisura bucal. La costumbre de llevar la pipa en esta zona puede provocar acúmulos de saliva y la consiguiente proliferación de hongos del género Candida. Sin embargo, la lesión parece algo más engrosada, con un cierto aspecto indurado y bordes algo anfractuosos. El roce repetido puede inducir la aparición de una liquenificación.  O incluso - teniendo en cuenta el poder irritativo y cancerígeno de la nicotina - la presencia de un carcinoma espinoso, tan frecuente en personas con el hábito inveterado de fumar.