miércoles, 9 de noviembre de 2016

San Bartolomé (I): El martirio del santo


Jaume Huguet: Martirio de S. Bartolomé.
Retablo (1480) MNAC. Barcelona



Jaume Huguet

Martirio de San Bartolomé 
(1480)

Temple sobre tabla
MNAC. Barcelona. 




Uno de los santos que más pueden interesar a los dermatólogos es San Bartolomé, un apóstol que fue martirizado por el doloroso método de arrancarle íntegramente la piel de todo el cuerpo. 

Bartolomé, también llamado Nathanael, fue uno de los apóstoles de Jesús. Su nombre (en griego Βαρθολομαίος) procede del patronímico arameo bar-Tôlmay, "hijo de Tôlmay" o "hijo de Ptolomeo". Es mencionado en los tres evangelios sinópticos, siempre en compañía de Felipe (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14). En el Evangelio de Juan no aparece con el nombre de Bartolomé, aunque sí con el de Nathanael, siendo uno de los discípulos a los que se apareció Jesús en el Mar de Tiberíades tras su resurrección (Juan 21:2). También fue uno de los testigos de la Ascensión de Jesús (Hechos 1:13)


Retablo de S. Bartolomé
procedente de Sta Eulàlia de Cruïlles (s.XV)
Museu d'Art de Girona.
El martirio y muerte de San Bartolomé se atribuyen a Astiages, rey de Armenia y hermano del rey Polimio a quien el apóstol había convertido al cristianismo. Los sacerdotes de los templos paganos, alarmados porque las numerosas conversiones al cristianismo que causaban las prédicas de Bartolomé los estaban dejando sin seguidores, protestaron ante el rey Astiages. El monarca mandó llevar al apóstol a su presencia y le ordenó que adorara a sus ídolos, tal como había hecho antes con su hermano. Bartolomé se negó, y el rey ordenó que fuera desollado vivo en su presencia, y cuando ya estaba casi muerto lo hizo decapitar, como podemos ver en el retablo de Santa Eulàlia de Cruïlles, hoy en el Museu d'Art de Girona. 


Retablo de S. Bartolomé
procedente de Sta Eulàlia de Cruïlles (s.XV)
Museu d'Art de Girona.
El santo, previamente desollado, es decapitado ante el rey de Armenia


San Bartolomé. Iglesia de S. Laureano. Boyacá (Colombia)
Debemos decir que este doble martirio es innecesario y altamente improbable. Si se arranca la totalidad o casi totalidad de la piel de una persona viva (operación por otra parte que reviste una gran dificultad) la muerte sobreviene de forma segura antes de terminar la disección, por lo que no sería necesario proceder a la ejecución por decapitación. 

Iconográficamente se suele representar al santo en el momento de su martirio. Según la tradición fue desollado mientras permanecía sobre un potro o atado a un árbol. El apóstol suele estar rodeado de sus torturadores, que proceden a arrancarle la piel con un cuchillo de peletero o curtidor. 



Martirio de San Bartolomé. Hostafrancs. 

En algunas ocasiones también se le representa llevando a un diablo atado con una cadena, ya que según la tradición expulsó a un diablo del interior de una estatua de un ídolo que tenía la falsa reputación de curar enfermedades y en la que en realidad se escondía un demonio.  


Publicar un comentario