lunes, 14 de diciembre de 2015

¿De que color tenían la piel los antiguos egipcios? (y II)




Imagen Enviada





El príncipe Rahotep 
y su esposa Nofret
(2613 a. C. - 2589 a. C.)


Escultura de piedra policromada
Museo Egipcio. El Cairo 



En un post anterior hemos comenzado a plantear el tema del color de piel de los pobladores del Antiguo Egipto, y las dificultades que nos encontramos para conocerlo con exactitud. Nos llamaba la atención que muchas veces se representaba la piel del varón más oscura (entre moreno y rojizo) mientras que la piel de la mujer aparecía pálida (marfileña o amarillenta), lo que parecía obedecer a un código simbólico. Un ejemplo claro lo vemos en esta escultura del príncipe Rahotep y su esposa Nofret, hallada en Medium, en la que la divergencia de color es evidente. 


Una vez asumido el carácter simbólico de la representación artística egipcia y que la población actual es de estirpe árabe y poco o nada tiene que ver con los antiguos pobladores del país, veamos si podemos llegar a alguna conclusión sobre como era la piel de los egipcios faraónicos. 

Podríamos creer que el fototipo cutáneo se podría deducir al estudiar las momias, teniendo en cuenta que disponemos de millares de cuerpos bien conservados de esta civilización. 

Todas las momias conservan la piel, ciertamente, pero en la mayoría de los casos, especialmente a partir del llamado Reino Nuevo, su piel aparece totalmente negra por la acción de los abundantes bálsamos y perfumes usados durante el proceso de embalsamamiento. Se da el caso curioso que las momias primitivas del período predinástico o del Reino Antiguo, que casi únicamente estaban conservadas en natrón (una mezcla natural de sales, básicamente carbonatos y bicarbonatos) están mejor conservadas que las momias del Reino Nuevo en las que el uso  excesivo de ungüentos perfumados produjo un considerable ennegrecimiento del tegumento. Precisamente la palabra "momia" surgió cuando en los inicios de la egiptología, al desvendarlas, aparecía la piel negra, y los árabes que lo presenciaban se referían a ellas con la voz mūmiyā', que significa betún (aludiendo tanto al color negro como a los ungüentos usados para conservar el cuerpo). 

Alguien podría sugerir que tal vez el análisis de la piel momificada podría llevarnos a algún tipo de respuesta a nuestro problema. Pero el número de melanocitos es el mismo en los diversos tipos de pigmentación cutánea (si bien en unas etnias producen más melanina que en otras), por lo que el estudio histológico de la piel momificada tampoco ayuda mucho para determinar el fototipo del individuo. 


Kemsit, una faraona nubia, con sus sirvientas egipcias
Lo que sí sabemos es que - antes y ahora - había negros en Egipto. En Nubia, al sur del país, nos encontramos con que la población es negra. No debemos olvidar que Egipto está en África y que finalmente, la civilización egipcia es una civilización africana. En el Antiguo Egipto muchos eran nubios y así se representaban en frisos y pinturas: prisioneros nubios, sirvientes nubios e incluso faraones nubios. ¿Faraones? Sí, los faraones de la dinastía XXV fueron nubios y por eso se les conoce como los faraones negros. Pero ¿y los demás? Seguimos sin conocer cuál era exactamente el color de su piel. 


Estatuas de faraones nubios

El mundo antiguo conoció también problemas raciales y de xenofobia. En el arte egipcio se representan otros pueblos con los que Egipto se relacionó. Relaciones a veces comerciales, en tiempo de paz, como los países de Punt y de Kush; o a veces encontronazos bélicos, como con otros pueblos del Creciente Fértil, los peleset (filisteos o fenicios), los hititas o los lejanos "pueblos del mar" como los minoicos cretenses o los shardana (sardos). Muchos de ellos son representados como vencidos o prisioneros. Los más frecuentemente representados eran los semitas, los nubios y los libios, con los que Egipto mantenía fronteras directas. Pero los egipcios seguían siendo representados por una tez rojiza. 


Diferentes etnias en una pintura egipcia, según la codificación tradicional.
De arriba abajo y de izquierda a derecha: Horus (el faraón);
egipcios, rojizos; semitas, con barba larga y tez más clara;
nubios, de piel negra; finalmente, libios, con plumas y barba. 
¿Era éste pues el color natural de su piel?  Tal vez los varones eran representados con un color rojizo por desempeñar trabajos al sol, por estar bronceados, mientras que las mujeres tenían un tinte más pálido por permanecer en las casas. Pero en muchas pinturas aparecen mujeres realizando trabajos al aire libre. No siempre quedaban en el interior de las casas en un país cuya climatología invita a realizar actividades en el exterior...

Quedaría la hipótesis de que el color rojizo masculino se debiera al uso de algun tipo de maquillaje (que incluso podía haber sido usado como protección solar). En favor de esta hipótesis podría aportarse que muchas mujeres ataviadas de fiesta presentan también el color rojizo, aunque personalmente no me parece una explicación del todo convincente. 

Y para insistir en el carácter probablemente simbólico del color de la piel, nos referiremos al simbolismo que se otorgaba al color de la piel de los dioses: Seth siempre se representaba con la piel roja (tal vez de ahí se derive nuestra concepción del demonio) y Osiris con la piel verde. El verde es el color de la putrefacción (Osiris es un dios muerto), pero también de la vegetación, de la renovación, de la nueva vida que surge en los campos cada primavera. En algunas tumbas se han encontrado figuritas llamadas Osiris vegetantes. Eran figuras de Osiris hechas de tierra en las que se mezclaban semillas de cebada. La cebada germinaba en el interior de la tumba y brotaba. Un símbolo de la resurrección que se le deseaba al muerto. Si el difunto superaba el juicio al que le iba a someter Anubis, el dios chacal (de color negro), que pesaba su corazón, si se podía demostrar "que era justo de voz", el bienaventurado difunto podía pasar la eternidad cultivando los "campos de Osiris": campos verdes, verdes para siempre.
Escena de psicostasia. De izquierda a derecha: 

1) El dios Anubis conduce al difunto al mundo de ultratumba.  

2) Anubis pesa el corazón del difunto con una balanza y lo compara con la pluma de Mâât, la diosa de la verdad. A los pies de la balanza, el monstruo Ammit espera: si el difunto no "es justo de voz", lo devorará y morirá para siempre. 

3) El dios escriba Thot toma nota documental de todo en un papiro. 

4) Horus conduce al difunto, ya bienaventurado, a la presencia de Osiris. 

5) Osiris, en el trono, con la piel verde, recibe al difunto. Delante suyo, sobre una flor de loto, los cuatro hijos de Horus. Detrás del trono, las diosas Isis y Neftis, hermanas de Osiris. Arriba, sentados, los dioses de los nomos de Egipto (Papiro de Hunefer)

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