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martes, 25 de agosto de 2015

Asclepios





Estatua de Asclepios

Escultura en mármol
Pergamonmuseum, Berlin. 



En la mitología griega, Asclepio o Asclepios (en griego, Ἀσκληπιός) fue el dios de la Medicina y del arte de curar, y era venerado en Grecia en varios santuarios, algunos con mucha fama - como el de Epidauros o el de Pérgamo - en los que se desarrollaron escuelas de Medicina asociadas. Los sacerdotes del dios (asclepíades) tenían conocimientos médicos y aplicaban técnicas curativas. Se dice que el propio Hipócrates habría sido uno de ellos. 

Los atributos de Asclepios eran serpientes enrrolladas en un bastón, piñas, coronas de laurel, una cabra o un perro. De todos ellos el más común es la serpiente, ya que según las creencias de la época vivía tanto sobre la tierra como en su interior. 

Asclepios fue entregado de niño al centauro Quirón, quien le enseñó los secretos de la curación, en especial el uso de las plantas medicinales. Fue tal la habilidad que alcanzó Asclepios que incluso logró resucitar a un muerto. Zeus se encolerizó por este hecho y lo mató con su rayo. Asclepios fue llevado a los cielos, convirtiéndose en deidad. 

Los familiares de Asclepios también desempeñaban funciones médicas. Así su mujer Epíone calmaba el dolor; su hija Hygia era el símbolo de la prevención; su hija Panacea el símbolo del tratamiento; su hijo Telesforo el símbolo de la convalescencia y sus hijos Podalirio y Macaón los dioses protectores de cirujanos y médicos. 

Los romanos veneraban también a Asclepios con el nombre de Esculapio. 


Asclepios, dios de la Medicina: 





domingo, 15 de febrero de 2015

En los templos griegos de la salud.







Médico explorando a un enfermo

Lápida de mármol con bajorrelieves en ambas caras
Museo de Cirene (Libia) 





En este relieve griego del Museo de Cirene, en Libia, se puede ver a un médico, sentado en una silla,  explorando a un enfermo, probablemente por algún problema cutáneo o articular. 

En el reverso de la lápida aparece un enfermo reclinado en el abaton durante la incubatio. Sostiene una patera en la mano, previsiblemente una mezcla de drogas, para inducir el sueño.  



Reverso de la lápida: Tomando las drogas en el abaton. Museo de Cirene (Libia) 


En la cultura griega, los enfermos acudían a los templos de los dioses sanadores  o centros de salud, generalmente situados cerca del mar o en lugares saludables. Las principales divinidades a quienes recurrían los helenos para implorar la sanación eran Asclepio, dios de la medicina; Apolo, su padre; e Hygia, diosa de la salud y la higiene; Telesforo, un jovencito ayudante de Asclepio... Más tarde se incorporaron divinidades helenísticas, a veces sincréticas con otras culturas, como Serapis e Isis, que desde la Alejandría ptolemaica irradiaron su culto por el Mediterráneo. (Véase Esculapio, el dios de Empúries )

Médico explorando a un enfermo.
British Museum. Londres. 

En la entrada del santuario, tras el pago de un óbolo (la medicina no era gratuita), los enfermos eran explorados por los por los médicos o por los asclepíades, sus ayudantes, consagrados al culto de Asclepio. Tal vez es este momento el que refleja el relieve de Cirene o este otro, procedente del British Museum (izquierda).

Durante esta entrevista se les realizaba una cuidadosa anamnesis y múltiples preguntas. Generalmente había una cierta lista de espera, antes del ingreso. Los pacientes esperaban algunos días en el exterior del santuario. 

Mientras tanto debían realizar una estricta dieta, exenta de vino y tomando alimentos saludables. También realizaban ejercicios gimnásticos y largos paseos. Con todo esto, una buena parte de las enfermedades comenzaban a mejorar. 


Exvotos en la vía de las procesiones.
Muchas de estas estelas comentan la historia clínica
de los pacientes curados en el santuario.
Éfeso (Turquía) 
Bañera de purificación. Templo de Telesforo. Éfeso. 











  









Finalmente llegaba el ansiado día que eran aceptados en el templo. Se les lavaba, se les ungía con aceites perfumados y se les entregaba una blanca túnica limpia. Por la noche tenía lugar una solemne procesión, en la que todos los enfermos vestidos con las blancas túnicas entonaban cantos e himnos que creaban un ambiente vibrante y propicio. 

A luz de las antorchas se desfilaba por entre las lápidas de pacientes agradecidos por haber obtenido la curación, así como los abundantes exvotos, testimonio de otras tantas curaciones de antiguos pacientes. Debía realmente crearse un ambiente emocionante, vibrante, en la que la esperanza de curación predisponía el ánimo.  



Serpiente de Asclepios. Detalle de un ara votiva. Éfeso. 

Capiteles en el templo de Asclepio en Cos (Grecia)
Enfermo vomitando. Cerámica s. V aC.
Museo de Wurzburgo.

























Se llegaba así al momento culminante, cuando llegaban al recinto donde estaba la estatua del dios, iluminada con lámparas y antorchas y le podían solicitar la curación. La visión debía ser impresionante. Aquella noche el paciente era llevado a una sala - el abaton - donde se le sometía a la incubatio. Se le tendía en un lecho y se le administraba vino y drogas. En el reverso del relieve de Cirene se describe este momento. El enfermo se sumía así en un sueño profundo. 

Por la noche, el médico, vestido con los atributos del dios, seguido de algún ayudante caracterizado de Telesforo o Hygia portando alguna serpiente se le acercaba y le susurraba al oído lo que tenía que hacer para obtener su curación. Probablemente, el paciente, en medio de su sueño hipnótico percibía esta visita como una aparición. 


Enfermos en procesión acuden a Asclepio. Detrás del dios, los asclepíades. 


Al día siguiente, los asclepíades suministraban las hierbas y drogas al enfermo, así como le daban consejos para aliviar su mal. Antes de irse debía ofrecer un sacrificio de un gallo  (el llamado gallo de Asclepios). 

Si el paciente se curaba, quedaba obligado también a llevar un exvoto o una lápida de agradecimiento, en la que comúnmente se contaba su historia clínica y los detalles de su curación. Estas lápidas eran expuestas en la vía de las procesiones y  servían para animar a los nuevos pacientes. 







domingo, 8 de febrero de 2015

Esculapio, el dios de Empúries.





                         Esculapio                         (s. II a.C.)

Estatua de Mármol del Pentélico y de Paros
esculpido con cincel (en dos piezas) 220 cm

Museu d'Empúries (Girona)




Una gran estatua de un dios fue hallada en Empúries en 1909. Su hallazgo constituyó un acontecimiento social y cultural sin precedentes en Catalunya e influyó considerablemente en el movimiento artístico y literario conocido como noucentisme, que - orgulloso de la huella histórica griega - proponía un nuevo Renacimiento y el regreso a ideales clásicos grecorromanos, basados en la educación y los valores cívicos. 


Ya en el momento de su descubrimiento, se propusieron dos teorías sobre la identidad del dios: mientras unos creían que podría corresponder a Serapis (Σάραπις), una divinidad sincrética alejandrina, otros se inclinaban por pensar que representaba a Asclepios (Ἀσκληπιός), dios griego de la Medicina. Pronto se impuso esta segunda opinión y la escultura fue conocida desde entonces como Esculapio (Forma romana de Asclepios y nombre por el que comúnmente se conoce desde entonces). 

Se trata de la mejor escultura griega en piedra del Mediterráneo occidental, y la única de grandes proporciones encontrada en la Península Ibérica. Sus dimensiones son ligeramente superiores al natural (2'20 m de altura). Fue trabajada en varias partes independientes con diversos materiales: La cabeza, tronco y brazos se esculpieron en mármol de la isla de Paros, y para la parte correspondiente al vestido se usó mármol del Pentélico (monte a 7 Km. de Atenas).

El dios aparece barbado, mostrando el torso desnudo. Una de sus manos está tendida hacia adelante, con la mano abierta, tal vez para sostener una pátera en actitud oferente. La otra parece asir un bastón, aunque la pérdida de algunos dedos dificultan su plena interpretación. El resto del cuerpo está cubierto por una túnica, de majestuosos pliegues, que recuerdan la influencia de las esculturas de Fidias. La pierna derecha semiflexionada, parece querer dar un paso al frente. Los pies están calzados por unas sandalias. 


Asclepios era el dios griego de la Medicina, hijo de Apolo y de la mortal Coronis. A este dios curador se le consagraron gran cantidad de santuarios  en todo el mundo griego. Uno de estos santuarios sería el de la ciudad griega de Empúries, yacimiento que fue la puerta de entrada de la cultura griega y romana a la península. 

Actualmente algunos arqueólogos (J. Ruiz de Arbulo, D. Vivó, Isabel Rodà, S.F. Schröder) han vuelto a plantear la duda de que la estatua fuera consagrada realmente a Asclepios. Algunos articulistas, como Sebastià Giralt han contribuido a difundir esta postura. La estatua presenta una hendidura en la zona parietal de la cabeza que permite suponer que servía para encajar otra pieza marmórea. En este caso podría ser un cesto, como el que llevaba otra divinidad helenística de la salud, Serapis, cuyo culto fue muy popular en todo el Mediterráneo. 


La serpiente hallada en Empúries, pronto se 
vinculó con Asclepio, dios de la Medicina

Aunque es muy difícil demostrar una u otra identidad, de lo que no cabe duda es que el dios de Empúries es una  divinidad salutífera y de que su templo estaba dedicado a los rituales de salud. 

Algunos fragmentos de otras esculturas hallados en el lugar corroboran esta hipótesis. Una serpiente enroscada, que en un principio se creyó que podría enroscarse alrededor del cayado desaparecido del dios (su mano presenta una posición compatible a sostener un bastón) lo que nos haría pensar en los atributos de Asclepio (el bastón y la serpiente). En todo caso, la serpiente estaba considerada en el mundo antiguo como una divinidad protectora y curativa.

Otros hallazgos del yacimiento: Los pies de una divinidad
femenina (Hygia? Isis?) y una pata de perro, tal vez Cerbero
(que solía acompañar a Serapis)

También se han encontrado unos pies femeninos con sandalias. Se ha apuntado que pudieran corresponder a Hygia, la diosa de la salud, asociada con  los rituales de Asclepios (aunque también podrían corresponder a Isis, asociada al culto de Serapis). También se hallado una cabeza, que se ha identificado con el dios Apolo (también divinidad curativa, y padre de Asclepio). 

Asimismo se ha encontrado una garra, que podría corresponder a la de un perro. En éste caso podría tratarse de Cerbero, que suele acompañar a las figuras de Serapis e Isis. Pero hay quien piensa que es la pata de un trono, que en este tiempo solían presentar las patas con forma de garra de león. 



Ruinas del templo de Esculapio, en Empúries, frente al Mediterráneo. 
En su proximidad fue hallada, en 1909 la escultura del dios.   



Ya sea Asclepio o Serapis, la estatua del dios de Empúries es la de una divinidad sanadora, médica, fiel testigo de las prácticas curativas en los siglos anteriores a nuestra era. 




Esculapio de Empúries: