martes, 30 de junio de 2020

Naturaleza muerta. Pintar cadáveres.






Théodore Géricault 

Partes anatòmicas 
(1818)

Óleo sobre lienzo 92,5 x 62,5 

Musée Fabre. 

Montpellier.






En 1818, el hospital de la Salpêtrière pidió a Géricault que realizara 10 retratos de pacientes. Mientras realizaba este encargo en el hospital, Géricault pidió de paso permiso a la morgue para acceder a diferentes restos humanos para poder pintarlos y estudiar así su anatomía. Gracias a la intervención de un amigo médico, el pintor sacó del depósito de cadáveres algunos miembros cercenados y los llevó a su taller: Piernas, manos, fragmentos de muslos, cabezas decapitadas… Parece ser que el intenso hedor que desprendía su estudio era muy comentado en París. 

Es sabido que el estudio de la anatomía humana interesaba a los artistas tanto o más que a los médicos. Géricault estaba pintando su estremecedor cuadro La balsa de la Medusa, en la que aparecen algunos cadáveres ahogados, asesinados, o con trazas de canibalismo humano, y quería aproximarse lo más posible a esta situación límite. 


Pin en [Aes] Chills
Théodore Géricault: Estudio de dos cabezas cortadas (1819) Óleo sobre lienzo
Musée du Louvre (París) 


Así pintó esta serie de cuadros, Partes anatómicas, que tal vez es la pintura más gore que conocemos. Géricault enfrenta brutalmente al espectador con la carne humana como si fuera un bodegón, para reflejar la realidad más cruda. No puede considerarse propiamente como un estudio de anatomía con fines artísticos, ya que los restos se encuentran separados del cuerpo humano, descuartizados, por decirlo así, por lo que tienen poco o ningún valor para este fin. Tampoco puede ser pensada como una naturaleza muerta (aunque el adjetivo “muerta” es en este caso muy adecuado). Las composiciones con vegetales, objetos hechos por el hombre o, incluso, con animales muertos, no nos producen el mismo grado de rechazo que esta obra y ello es porque el artista intenta animizar, es decir, dar vida a algo muerto. La idea de la muerte (que en definitiva no es más que el final de la vida) sigue siendo difícil de aceptar y crea repulsión y terror en el mundo occidental. Como que nos aterra la idea de la muerte y la evidencia de que nuestro cuerpo, por el que nos preocupamos constantemente, será objeto de la descomposición y del olvido, Partes anatómicas constituye un impresionante memento mori, que nos impresiona precisamente por ser tan desagradable y morbosa.



Detalle de la Fachada del Nacimiento Sagrada Familia Barcelona ...
Antoni Gaudí. Detalle de las estatuas de la fachada del Nacimiento.
Sagrada Familia. Barcelona.
Gaudí tomo la cara de muchas de estas esculturas de moldes faciales
de cadáveres de la morgue del cercano hospital de Sant Pau. 

Pero Géricault no fue el único pintor de cadáveres. En el s. XIX, los escultores, obsesionados por captar fielmente la realidad, solían sacar moldes de las caras de los cadáveres de la morgue de los hospitales. Era una práctica muy común. Así lo hizo Antonio Gaudí, que frecuentaba la morgue del vecino hospital de Sant Pau  para sacar máscaras de yeso de algunos difuntos para esculpir las facciones de los personajes de la fachada de la Natividad en el templo de la Sagrada Familia. Cuando admiréis esta obra, recordad que las caras de los pastores de Belén, de los magos, y aún de los ángeles están sacados de rostros auténticos de ciudadanos que habitaron en Barcelona en las primeras décadas del s.XX y que terminaron sus días en el hospital de Sant Pau.    

Aunque la mayoría de las obras de arte que representan cadáveres son las que corresponden a Cristo muerto o Cristo en el sepulcro. Tal vez no percibamos como cadáveres este tipo de obras religiosas, y sin embargo, lo son. Hace años, realicé un trabajo sobre la muerte en el arte y algunos amigos se extrañaban que hubiese elegido un tema que ellos consideraban tétrico y escabroso. Y sin embargo, es uno de los grandes temas de la historia del arte, en cantidad y en calidad. En cantidad baste pensar en la gran cantidad de crucifixiones, martirios, cristos muertos, pietás, etc... Y en calidad, habrá que recordar que los dos grandes temas que siempre han interesado a la humanidad (en artes plásticas, en literatura, en música, etc...) son precisamente, el amor y la muerte. Eros y Thanatos. Los polos sobre los que gira cualquier vida humana. 


Vánitas - Colección - Museo Nacional del Prado
Jacques Linard: Vanitas. (1640-1645) Óleo sobre lienzo 31 x 39 cm.
Museo del Prado. Madrid


El culmen de este tipo de representaciones se alcanzó en el barroco, época en las que la muerte en general era un tema recurrente, como prueban las abundantes calaveras (vanitas) que se representaron para alertar sobre la fugacidad de la vida. En la imaginería barroca encontramos múltiples ejemplos, en los que se reproduce la lividez cutánea propia de los cuerpos muertos, la laxitud de miembros o la rigidez (rigor mortis), las tonalidades càrdenas o moradas de los párpados... 

Pagina nueva 1
Gregorio Fernández. Cristo yacente. 190x50 cm.
Museo Nacional de Escultura. Valladolid. 

El ejemplo más paradigmático lo hallamos en las obras de Gregorio Fernández. Su obsesión por captar la realidad en todos sus detalles le llevó a implantar cabello natural en sus imágenes e incluso a insertar uñas de asta (o en ocasiones incluso uñas naturales, procedentes de cadàveres reales) en los dedos de sus Cristos yacentes. Unas técnicas que tienen algo de sobrecogedoras, ya que están realizadas con restos humanos reales. 




lunes, 29 de junio de 2020

Los cretinos, esos "pobres cristianos"





Jean Louis Alibert

Crétinisme complet 

Lámina del libro 

Description des maladies de la peau 

observées à l'hôpital Saint-Louis

Litografía. 
Bibliothèque Henry Feulard. 
Hospital de Saint-Louis. París




La palabra cretino ha pasado al lenguaje vulgar como un sinónimo de deficiencia mental, y frecuentemente es usado para descalificar comportamientos poco reflexivos o directamente para usarse como insulto. 

Sin embargo se refiere en su acepción original a un diagnóstico y todavía sigue empleándose en medicina. El cretinismo es una forma de deficiencia de la glándula tiroides. La carencia de hormonas tiroideas altera el desarrollo de los tejidos musculares y nerviosos, lo que provoca un retraso en el crecimiento físico y mental. Así, los afectos de este mal son de baja estatura, pronunciarán mal las palabras, presentarán un abdomen protuberante y piel de color blanco céreo. 


J. L. Alibert. Un caso calificado en la época como "Scrophule endémique"
que sin duda corresponde a un cretinismo con bocio prominente. 

El cretinismo puede obedecer a diferentes causas. Hay cretinismo congénito (por herencia autosómica recesiva), y también producirse por un déficit de yodo. El yodo es necesario para producir las hormonas tiroideas, por lo que su carencia crónica puede causar un cretinismo endémico, regional, en las zonas en las que hay poco yodo. También suele coexistir con bocio, un crecimiento anormal de la glándula tiroides a pesar del cual la glándula no es capaz de sintetizar la suficiente cantidad de hormonas tiroideas.  


Los principales síntomas del cretinismo incluyen: 
- Macroglosia (lengua de tamaño superior al habitual)  
-  Engrosamiento de la piel
-  Pelo escaso y quebradizo
-  Expresión facial triste, con los párpados caídos
-  Voz ronca y profunda
-  Hormigueos e pérdida de sensibilidad en pies y manos
-  Hinchazón de piernas

   - Cabeza mayor de lo habitual, con gran desarrollo mandibular, que produce una silueta que recuerda un "8"

   Alteraciones del pulso (latidos cardíacos lentos, rápidos o irregulares)

 - Alteraciones psíquicas: depresión, psicosis, amnesia... 

En el siglo XVIII, los escasos viajeros que se aventuraban en los valles alpinos relataban el magnífico paisaje que habían podido descubrir y también un descubrimiento inquietante: el del bocio y cretinismo en los Alpes. 

Muchas veces los viajeros describían de forma conmiserativa a estos seres como "pobres cristianos" (pauvres chretiens) que en la pronunciación franco-provenzal sonaba como cretins, como bien explica Antoni Janer en uno de sus artículos . 



Cretinnen aus Steyermark, lámina representando a casos de cretinismo. 


La primera vez que aparece la palabra cretino es en 1750 (Voyage en Suisse. 1750. Lettre et mélange de dissertation Ecritte à la Societé Royale de Lyon par le Marquis de Maugiron, membre de cette académie). Pocas décadas más tarde, Thomas Martyn en su Guide du voyageur en Suisse, se asombraba al ver que era un mal muy extendido en el Valais: 
"Les imbéciles, qu'on appelle crétins, sont en grand nombre. Ici, les goitres ou cous enflés commencent également à être communs. Leur corps ressemble à celui d'un nain, la physionomie est difforme et sombre, et l'esprit dépourvu de toutes ses facultés. Il ne reste dans quelques-uns qu'un mouvement lourd et pesant, avec une grimace qui ne signifie rien ou qui montre seulement que le crétin est un simple animal vivant."
(Los imbéciles llamados cretinos son muy numerosos. Aquí los bocios o cuellos hinchados son también muy frecuentes. Su cuerpo se parece al de un enano, la fisionomía es deforme y sombría, y el espíritu está desprovisto de todas sus facultades. Solo queda en algunos más que un movimiento pesado, con una mueca sin significado alguno y que muestra solamente que el cretino es un simple animal vivo") 

En una tesis doctoral de un médico francés de la época encontramos esta descripción de los cretinos: 
« Le crétin est de petite taille et son infantilisme se poursuit longtemps. Le front est bas, le faciès souvent ridé, la mimique inexpressive. Quant à l'état mental, il va de l'idiotie jusqu'à l'arriération simple, suivant les cas. »
« El cretino es de baja estatura y su infantilismo sigue durante mucho tiempo. La frente baja, la cara frecuentemente arrugada, la mímica inexpresiva. En cuanto a su estado mental va desde la idiocia hasta el simple retraso mental, según los casos. »
                           (Traducciones del francés, X. Sierra) 


"Agnès X. 15 años. Cretinismo confirmado "
Lámina del libro de Bénédict-Augustin Morel .
Traité des dégénérescences physiques, intellectuelles
et morales de l’espèce humaine et des causes qui
produisent ces variétés maladives.
Paris, Londres et New-York, J.-B. Baillière, 1857.
1 vol. 13.5/21.7 [in-8°], XIX p., 700 p. – atlas.

Según Antoine de Baecque, en 1850, en las regiones montañosas de Francia (Alpes y Pirineos) habría entre 20.000 cretinos y 100.000 personas afectas de bocio. Solamente en el cantón suizo del Valais se calculaba la existencia de 3.500 cretinos y unos 2.000 en el valle de Aosta. 

Los principales alimentos que aportan yodo a la dieta son los pescados y mariscos, alimentos casi imposibles de obtener en las alejadas valles alpinas. El cretinismo se daba también con frecuencia en otras zonas apartadas, como en Las Hurdes, en la Península Ibérica, que fueron motivo de una activa campaña por el Dr. Marañón

El bocio era también muy habitual en otras zonas y épocas, a juzgar por las pinturas como el Descendimiento de la Cruz de Van der Weyden, en alguna Virgen de Mantegna o en la Madonna del Parto de Piero della Francesca, por citar algunos ejemplos. También tenemos casos de probable cretinismo en algunas pinturas de Velázquez, como El niño de Vallecas.  


Bibliografía 

de Baecque A. Histoire des crétins des Alpes Éd. Vuibert, 2018

Fourny, M. La véritable histoire des crétins des Alpes. Le Point 09/09/2018 https://www.lepoint.fr/histoire/la-veritable-histoire-des-cretins-des-alpes-09-09-2018-2249778_1615.php

Janer A. Cristians, Guiris, Cretins. Batecs clàssics 
http://www.antonijaner.com/religio/item/641-cristians-guiris-cretins

Morel , B.A. Traité des dégénérescences physiques, intellectuelles et morales de l’espèce humaine et des causes qui produisent ces variétés maladives. Paris, Londres et New-York, J.-B. Baillière, 1857. 1 vol. 13.5/21.7 [in-8°], XIX p., 700 p. – atlas. 

viernes, 26 de junio de 2020

Edgar Degas (II): Degeneración macular


Archivo:Ballet (L'Étoile), Edgar Degas.jpg - Wikipedia, la ...




Edgar Degas 

Ballet (l'étoile) 
(circa 1878)

Pastel sobre papel 58 x 42 cm
Musée d'Orsay. Paris





Dediqué otra entrada del blog a realizar un breve esbozo biográfico del pintor Edgar Degas (1834-1917). Hoy nos referiremos más específicamente a sus problemas oculares que condicionaron en buena parte su vida, su pintura e incluso sus técnicas artísticas. 

Cuando a los 33 años fue llamado a filas para luchar en la guerra franco-prusiana, observó que durante un ejercicio de tiro tenía dificultades para apuntar el arma a causa de problemas de visión en el ojo derecho, ya que Degas tenía una ambliopía. Poco después presentó una coriorretinitis aguda que afectó la mácula de su ojo izquierdo, que era su ojo más  útil. Aunque hay que decir que los diagnósticos de la época no eran exactamente como los actuales.


Probablemente Degas padeció una degeneración progresiva de la retina macular.  Esta enfermedad suele iniciarse con una visión borrosa y la metamorfopsia, como consecuencia de una visión central deteriorada de manera crónica. Debido a que el maestro era capaz de caminar por las calles de París, se asume que el defecto retiniano no se encontraba en la retina periférica. Probablemente presentó un escotoma central de la visión, conservando su visión periférica.  La mácula es la parte mas central de la retina donde se acumulan un mayor número de células visuales, y de su función dependen las actividades que requieren una mayor agudeza visual, como ver las caras de los demás, leer, escribir y sobre todo dibujar y pintar. 

Su amigo, el pintor Sickert, nos describe muy bien las dificultades visuales de Degas al decir: 
“Desde que le conozco se queja del tormento que representa para él esa mancha negra central que ocupa su visión. Cuando dibuja dice que sólo puede ver lo que rodea al círculo negro, pero no lo que hay justo detrás de él. Su vida se ha convertido en un continuo y penoso ejercicio de circunvolución" 
A partir de 1880 sus problemas visuales se agravan, aunque todavía es capaz de leer el periódico, por lo que algunos autores suponen que su visión era, a esa edad, de 20/40 o 20/50. 

En diciembre de 1889, el propio Degas escribe: 
“He tenido un problema en mis ojos que me hizo perder tres semanas porque era incapaz de leer o trabajar mucho” 


Arte y textiles (con imágenes) | Pinturas de degas, Arte, Edgar degas
Mujer planchando (hacia 1869)

Edgar Degas Planchadora: Descripción de la obra
Planchadora (después de 1870)


Las planchadoras (circa 1884-1886)

Mujer planchando (1885) 
Mujer planchando (después de 1890)

Los problemas visuales de Degas influyeron ciertamente en su manera de pintar. Degas introdujo atrevidos escorzos, escenas descentradas, particulares vistas que no se habían visto hasta entonces en pintura. Creó una nueva visión, una nueva forma de ver las cosas. Pero a este nuevo modo de ver, descentrado y original, pudo contribuir su problema visual. Descentraba entre otras cosas porque le costaba ver el centro. 

En las imágenes de las planchadoras, otro de los leit-motiv de Degas, se puede observar como se pierden cada vez más los detalles de las caras y de los vestidos. Degas recurre a toda suerte de artimañas para evitar tener que pintar los detalles de las caras, que cada vez distinguía menos. Las mujeres aparecen giradas, con la cara en sombra, bostezando de manera que no se aprecian bien los rasgos, o al final a partir de 1890 aparece solamente la silueta, en plena penumbra. 

Lo mismo sucede en los cuadros de las sombrererías. Las amplias alas de los sombreros ocultan parcial o totalmente las caras de las clientes de la tienda. Degas se las ingenia para eludir los detalles: representa caballistas vistos desde atrás, bañistas vistas desde arriba, encuadres originales, sombras en las caras... 


Su defectuosa visión también pudo influir en el difuminado típico de su pintura. Degas había perdido nitidez en la percepción de objetos y realmente veía formas difuminadas. Un estudio realizado por el oftalmólogo Marmos simula como podía haber sido la visión de Degas. Lo publicó en Archives of Oftalmology en 2006. 


En 1905 la vista de Degas se había reducido entre 20/200 y 20/400. En este año pintó "Mujer secando su cabello" (arriba). El oftalmólogo Marmor valiéndose de
un programa informático realizó una simulación de como debía ser lo que Degas
veía realmente en aquel momento (abajo). Después de 1900, no se observa
ningún detalle de caras o ropa en las obras de arte de Degas.



En la última década del s. XIX se observa como los detalles de su pintura van siendo cada vez menos precisos, y los contornos menos definidos. También el color es cada vez más desvaído. 

Después de 1900, estos efectos se acentúan cada vez más, Pintaba cuerpos con líneas irregulares, con manchas de color difusas. Los detalles de las caras van desapareciendo y muchas veces recurre a presentarlas ocultas por objetos o en posiciones que eviten el detalle. 


El estudio de la correspondencia de Degas demuestra también como su caligrafía también sufrió claras alteraciones. A los 56 años escribía con una letra alongada e irregular, y diez años más tarde prácticamente no podía escribir. La alteración visual y su progresiva pérdida de visión le hizo cambiar de técnica pictórica, cambiando la pintura al óleo por el pastel. 


Cantante con el guante - Edgar Degas - Historia Arte (HA!)
Edgar Degas: Cantante con guante (1878) 





Degas. Impresionismo 






Edgar Degas. 
Tchaikovsky Violin concerto. Allegro vivacissimo.





Bibliografía 

Elliott DB, Skaff A. Vision of the famous: the artist's eye. Ophthalmic Physiol Opt. 1993; 13:332.  
      
Marmor MF. Ophthalmology and Art: Simulation of Monet´s cataracts and Degas´ retinal disease. Arch Ophthalmol. 2006; 24:1764-9.   

jueves, 25 de junio de 2020

Edgar Degas (I): Biografía



Fundação Calouste Gulbenkian on Twitter: "«Autorretrato» de Edgar ...




Edgar Degas 

Autorretrato 
(1863)

Óleo sobre lienzo 92,5 x 62,5 

Fundação Calouste Gulbenkian

Lisboa







Edgar Degas (1834-1917) fue un pintor, grabador y escultor francés, considerado uno de las figuras más destacadas del impresionismo, estilo que él prefería denominar como arte realista o realismo. Fue un excepcional dibujante, captando la sensación de vida y movimiento. Sus temáticas preferidas fueron las bailarinas, las carreras de caballos y los desnudos femeninos. Sus retratos son también de gran profundidad psicológica. 

Era el mayor de los cinco hijos de una familia noble de origen italiano, el banquero De Gas y su esposa Célestine, una criolla de New Orléans. Edgar adaptó su apellido a Degas, una forma más simple por el que sería internacionalmente conocido. Se comenzó a interesar por el arte desde temprana edad, y a los 21 años conoció a Ingres, que le influyó considerablemente y le dio un consejo que recordó toda la vida: 
"Dibuje líneas y más líneas, joven, tomadas de la realidad y de la memoria, así se convertirá en un buen artista"

Edgar Degas self portrait 1855FXD.jpg
Edgar Degas. Autorretrato (1855) Óleo sobre lienzo 81 x 64 cm. Musée d'Orsay. París. 


En 1855 ingresa en la escuela de Bellas Artes de Paris, pero allí solo estudia durante un año. En 1856 viaja a Italia, de donde era originaria la familia de su padre y descubre las obras maestras del Renacimiento, de las que tomó referencias para consolidar su estilo artístico. Realizaba copias de obras de Rafael, Miguel Ángel o Tiziano, pero en vez de copiar la obra entera seleccionaba pequeños detalles, como cabezas de personajes secundarios, que trataba como retratos. A su regreso, Degas instaló su estudio en París. 


Degas y su obsesión por la bailarinas
Degas. La clase de ballet (1871-1874) 


Al estallar la guerra franco-prusiana de 1870, Degas fue llamado a filas para defender París, incorporándose a la Guardia Nacional. Durante unas prácticas de tiro se dio cuenta de su problema ocular, del que nos ocuparemos más tarde y que condicionaría su vida, su carácter y su estilo pictórico. 

Al terminar la guerra en 1872, Degas decide establecerse en Nueva Orléans, donde vivían varios de sus familiares, incluyendo a su hermano René, realizando una estancia de algunos meses. 


degas
Degas: Caballos ante las gradas (1866-1868) Técnica mixta sobre papel montado en lienzo. Museo de Orsay, París.


En 1873, Degas regresó a París. Al año siguiente falleció su padre. Eel pintor descubrió entonces que su hermano René había acumulado una enorme cantidad de deudas de negocios. Para salvar la reputación de la familia, Degas terminó vendiendo su casa para pagar las deudas de su hermano, y por primera vez dependió totalmente de lo que pintaba. Durante estos años creó muchas de sus grandes obras.

Degas se unió a un grupo de jóvenes artistas que comenzaban a organizar un grupo independiente al margen del Salón oficial. Este grupo fue conocido más tarde como los impresionistas. Entre 1874 y 1886, el grupo había montado alrededor de ocho muestras, a las que llamaban Exposiciones impresionistas


Baño Taz – Edgar Degas
Edgar Degas: La bañera (1886)

Pronto Degas lideró el grupo, organizando las exposiciones, en las que presentó muchos de sus trabajos, a pesar de sus constantes desacuerdos con los demás integrantes. A diferencia de la mayoría de los impresionistas, Degas no practicaba la pintura de exteriores "au plein air", principal dogma de los impresionistas. Degas se centra en encontrar el secreto de la luz y las sombras en los espacios de interior. Algunos sostienen que este hecho podría deberse a la fotofobia que siempre padeció como consecuencia de su enfermedad ocular. Su desacuerdo con las pinturas al aire libre hizo que tuviera enfrentamiento con los paisajistas del grupo, como Claude Monet. Por otra parte, los impresionistas buscaban promover el escándalo que provocaban sus pinturas en total desacuerdo con el canon oficialista, y aprovechaban esto para hacerse publicidad, buscando una cierta notoriedad. Las continuas disensiones dentro del grupo llevaron a la disolución del grupo en 1886. 

A medida que mejoró su situación económica, Degas fue creando su propia pinacoteca, especialmente con obras de su admirado Ingres, Daumier y Delacroix, pero incluyendo también obras de Pissarro, El Greco, Manet, Cézanne, Gauguin, Van Gogh... 


La Absenta - Edgar Degas - Historia Arte (HA!)
Edgar Degas. La absenta (1886) 

A partir de 1880 su problema ocular se agravó y Degas, que pintaba cada vez con mayor dificultad, se interesó por la fotografía. Realizaba fotografías de sus amigos, que luego usaba como referencia para varias de sus pinturas y dibujos.

Su enfermedad, junto con su falta de habilidades sociales, le convirtió en una persona aislada. Cada vez se encerraba más en su estudio, pasando semanas enteras sin salir, ni mantener comunicación con nadie. Cada vez que alguien se le acercaba era capaz de gritar e insultar a quien se atreviera a entrar en «sus dominios». Cuando caminaba por la calle también insultaba, especialmente a los judío, a causa de su marcado antisemitismo. Era además misógino y en general, asocial. Alardeaba de su falta de seres cercanos, e insistía que los buenos artistas no deben tener amigos ni relación con sus familiares, porque «la única aliada del artista es la soledad».


degas
Edgar Degas: La Orquesta de la Ópera. 1870. Óleo sobre lienzo. 56.5 × 45 cm.
Museo de Orsay, París.

Al no tener casi contactos sociales, Degas no vendía sus obras. Tampoco no le gustaba estimular la comercialización del arte, por lo que tenía pocos ingresos y cad vez más deudas. Finalmente fue llevado ante los tribunales por deudas y finalmente fue desahuciado de su casa. Sus últimos años de vida los pasó solo, ciego  y sin rumbo alguno por las calles de París. En 1917 murió sin más descendiente que las maravillosas obras que cuelgan de las paredes de gran cantidad de museos y galerías.

En posteriores entradas del blog nos referiremos con más detalle a sus problemas oculares


Edgar Degas. Breve biografía (Ideal para niños) 




Edgar Degas (Bailarinas) 

Tchaikovsky "Vals de las Flores"






Bibliografía 



Dumas, Ann (1988). Degas's Mlle. Fiocre in Context. Brooklyn: The Brooklyn Museum.

Gordon, Robert; Forge, Andrew (1988). Degas. New York: Harry N. Abrams. 

Growe, Bernd; Edgar Degas (1992). Edgar Degas, 1834–1917. Cologne: Benedikt Taschen.

Marmor MF. Ophthalmology and Art: Simulation of Monet´s cataracts and Degas´ retinal disease. Arch Ophthalmol. 2006; 24:1764-9. 

Peugeot, Catherine, Sellier, Marie (2001). A Trip to the Orsay Museum. Paris: ADAGP: 39.

Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Edgar Degas. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/degas.htm el 25 de junio de 2020.