martes, 4 de julio de 2023

Diarreas en tiempos bíblicos

 versió catalana | versión española






Michael Avi-Yonah

Ciudad de Jerusalén
(fragmento)
(1966)

Maqueta  269 x 396 cm

Museo de Israel. Jerusalén 




La diarrea causada por parásitos intestinales era frecuente en Jerusalén en el s. VII a.C. según prueban recientes investigaciones. Hasta ahora se conocían algunos textos médicos mesopotámicos en los que se menciona la diarrea con el nombre de "Sà si-sá" (s. II a.C.) pero los recientes descubrimientos arqueológicos evidencian que este mal, que debía ser muy común, afectaba a la población de Jerusalén por lo menos desde quinientos años antes. Según un estudio de las Universidades de Cambridge y Tel-Aviv publicado en la revista Parasitology, una de las causas de la diarrea, la giardiasis, era frecuente en la época en la que Jerusalén era la capital del reino de Judá (s. VII a.C.)

La giardiasis es una parasitosis digestiva debida a un protozoo flagelado (Giardia duodenalis, antes conocida como Giardia lamblia o Giardia intestinalis). En la mayoría de los casos el parásito no causa síntoma alguno, pero en otras ocasiones puede causar diarreas graves, acompañadas de náuseas y vómitos. Los investigadores han encontrado trazas de Giardia en dos letrinas que databan del s. VIII-VII de nuestra era. Las letrinas, en un magnífico estado de conservación, eran mansiones de clase alta y fueron destruídas por la invasión de las huestes babilónicas de Nabucodonosor II (586 a.C.). Estas versiones antiguas de los actuales W.C. consistían en un bloque de piedra con un agujero grande para la defecación y uno más pequeño para orinar, que desembocaban en una cloaca que recogía las deyecciones. 



Una de las letrinas estudiadas fue descubierta en 2019 y corresponde
a la época del rey Manasés, que gobernó Judá durante 55 años. 


Que los parásitos se hayan encontrado en las dos letrinas prueba que debían ser infestaciones muy comunes en la época en el Reino de Judá. Algunos estudios anteriores habían identificado otros parásitos intestinales, entre los que destacaban gusanos como la tenia, huevos de oxiuros y tricocéfalos. Las clases populares no disponían de letrinas en sus domicilios.  



Giardia duodenalis


Por otra parte este hallazgo se corresponde con uno similar en Çatalhöyük, una ciudad de Anatolia, probablemente una de las primeras ciudades del Neolítico, habitada entre el 7.500 y el 5.600 a.C. En esta ciudad se encontraron coprolitos con huevos microscópicos de parásitos intestinales.  



A la izquierda, esqueleto 30928, que probablemente corresponde a una mujer
de 35-50 años encontrado en Çatalhöyük (Turquía), datado en 6.700-6.500 a.C.
A la derecha, huevo microscópico de Trichiuris trichiura. La barra negra de la derecha marca marca 20 micrómetros. 
(Foto de Evilena Anastasiou publicada en Ancient Origins)


Se calcula que en aquel tiempo Jerusalén era una ciudad bastante importante (entre 8.000 y 25.000 habitantes) y Çatalhöyuk entre 5.000 y 8.000 habitantes. La presencia de estas parasitosis intestinales puede explicarse por el paso de la sociedad nómada de cazadores recolectores a la de agricultores y ganaderos. La concentración humana en las ciudades facilitaría la transmisión de estos parásitos. Por otra parte la convivencia cercana con otras especies animales y el uso de heces como abono de los campos de cultivo puede también explicar los contagios y la expansión de este tipo de infestaciones. Otros factores que favorecerían el contagio podrían ser la abundancia de moscas y la escasez de agua corriente. Este tipo de investigaciones arqueológicas son útiles para reconstruir la vida de estos primitivos pobladores de ciudades, ya que la escritura no aparecería hasta 3.000 años después.


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Diarrees en temps bíblics






Michael Avi-Yonah

Ciutat de Jerusalén
(fragment)
(1966)

Maqueta  269 x 396 cm

Museu d'Israel. Jerusalem 




La diarrea causada per paràsits intestinals era freqüent a Jerusalem al s. VII aC. segons proven recents investigacions. Fins ara es coneixien alguns textos mèdics mesopotàmics en els quals s'esmenta la diarrea amb el nom de "Sà si-sà" (s. II aC.) però els recents descobriments arqueològics evidencien que aquest mal, que havia de ser molt comú, afectava a la població de Jerusalem almenys des de cinc-cents anys abans. Segons un estudi de les Universitats de Cambridge i Tel-Aviv publicat a la revista Parasitology, una de les causes de la diarrea, la giardiosi, era freqüent a l'època en què Jerusalem era la capital del regne de Judà (s. VII aC.)

La giardiosi és una parasitosi digestiva causada per un protozou flagel·lat (Giardia duodenalis, abans coneguda com Giardia lamblia o Giardia intestinalis). En la majoria dels casos el paràsit no causa cap símptoma, però en altres ocasions pot causar diarrees greus, acompanyades de nàusees i vòmits. Els investigadors han trobat traces de Giardia en dues latrines que dataven del s. VIII-VII de la nostra era. Les latrines, en un magnífic estat de conservació, eren mansions de classe alta i van ser destruïdes per la invasió de les tropes babilòniques de Nabucodonosor II (586 aC). Aquestes versions antigues dels actuals W.C. consistien en un bloc de pedra amb un forat gran per a la defecació i un de més petit per a orinar, que desembocaven en una claveguera que recollia les dejeccions.



Una de les latrines estudiades fou descoberta el 2019 i correspon
a l'època del rei Manassès, que va governar Judà durant 55 anys. 


El fet que s'hagin trobat paràsits a les dues latrines prova que havien de ser infestacions molt comunes a l'època del Regne de Judà. Alguns estudis anteriors havien identificat altres paràsits intestinals, entre els quals destacaven cucs com la tènia, ous d’oxiürs i tricocèfals. Les classes populars no disposaven de latrines als seus domicilis.



Giardia duodenalis


D'altra banda aquesta troballa es correspon amb una de similar de Çatalhöyük, una ciutat d'Anatòlia, probablement una de les primeres ciutats del Neolític, habitada entre el 7.500 i el 5.600 aC. En aquesta ciutat es van trobar copròlits amb ous microscòpics de paràsits intestinals.



A l'esquerra, l'esquelet 30928, que probablemente correspon a una dona
de 35-50 anys trobat a Çatalhöyük (Turquia), datat el 6.700-6.500 a.C.
A la dreta, ou microscòpic de Trichiuris trichiura. 
La barra negra de la dreta marca 20 micròmetres. 
(Foto d'Evilena Anastasiou publicada a Ancient Origins)


Es calcula que en aquell temps Jerusalem era una ciutat força important (entre 8.000 i 25.000 habitants) i Çatalhöyuk tenia entre 5.000 i 8.000 habitants. La presència d'aquestes parasitosis intestinals es pot explicar pel pas de la societat nòmada de caçadors recol·lectors a la de pagesos i ramaders. La concentració humana a les ciutats facilitaria la transmissió d'aquests paràsits. D'altra banda, la convivència propera amb altres espècies animals i l'ús de femtes com a adob dels camps de cultiu també pot explicar els contagis i l'expansió d'aquest tipus d'infestacions. Altres factors que afavoririen el contagi podrien ser l’abundància de mosques i l’escassetat d'aigua corrent. Aquest tipus d'investigacions arqueològiques són útils per a reconstruir la vida d'aquests pobladors primitius de ciutats, ja que l'escriptura no apareixeria fins 3.000 anys després.

lunes, 26 de junio de 2023

Mosquitos y jabones

 versió catalana | versión española








Roy Lichtenstein 


Mujer en el baño
(1963)

Óleo sobre lienzo
173,3 x 173,3 cm
Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid 




Las picaduras de mosquitos son muy frecuentes en la época estival. Aunque estos insectos mantienen una dieta exclusivamente vegetariana -de hecho, la principal fuente de alimento es el néctar de las flores- las hembras necesitan un suplemento de hierro durante la época reproductiva y son las responsables de las molestas picaduras que hacen para chupar la sangre de la víctima.

Las picaduras de estos afanípteros no afectan por igual a todos los humanos. Algunas personas las sufren con más frecuencia que otras y esto se debe al olor personal de cada uno. Los componentes aromáticos del sudor, como por ejemplo su contenido de ácido láctico, atrae especialmente a los mosquitos. Por eso para prevenir las picaduras es recomendable evitar el uso de perfumes y cosméticos aromatizados, el uso de algunos complementos de cuero, etc. que incrementan las señales olfativas que llaman la atención de los mosquitos. Y en cambio, otros aromas los repelen

Esto es extensivo también a los jabones que utilizamos para nuestra higiene personal y que habitualmente están aromatizados con diversas esencias. Probablemente ciertas mezclas del olor corporal y el aroma de los jabones atraen especialmente a los mosquitos. Recientemente esta relación ha sido analizada por un equipo de investigadores de Virginia Tech (EE.UU.), que han comprobado que ducharse con algunos jabones atrae a los mosquitos, mientras que otros los repelen, según han publicado en la revista iScience .

Los investigadores exploraron la relación entre la aplicación de jabón y el grado de atracción para los mosquitos, caracterizando primero los perfiles de olor de cuatro marcas de jabones: Dial, Dove, Native y Simple Truth. También analizaron los olores químicos emitidos por cuatro voluntarios humanos, tanto cuando no se habían duchado como después de haberlo hecho con dichos jabones.

El equipo descubrió que cada uno de los voluntarios emitía un perfil de olor personal propio y que algunos eran más atractivos que otros para los mosquitos. También comprobaron que ducharse con jabón modificaba significativamente estos perfiles de olor y no sólo añadía fragancias florales a la mezcla.



El mosquito Aedes aegypti, antes y después
de picar i chupar la sangre de una víctima


A continuación se comparó el atractivo relativo de cada voluntario humano por las hembras adultas de los mosquitos Aedes aegypti apareadas recientemente. El estudio se realizó tanto cuando los voluntarios no se habían duchado como después de una hora de utilizar los distintos jabones.

Parece ser que el atractivo no aumentaba por la presencia de uno u otro aroma, sino por la combinación y asociaciones específicas de sustancias químicas procedentes tanto de los jabones como del olor personal. Cambiar la proporción de las mismas substancias químicas puede causar atracción, indiferencia o repulsión. Así, aunque todos los jabones estudiados contenían limoneno entre sus aromatizantes, y la fragancia de limoneno es un conocido repelente de los mosquitos, la combinación con otras esencias y el olor corporal produjo a menudo un efecto atractivo para los insectos. En cambio, el coco fue el aroma con mayor efecto repulsivo, que en todos los casos demostró que no gustaba a los insectos.


El jabón con aroma de coco es uno de los que menos gusta a los mosquitos. 






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Mosquits i sabons








Roy Lichtenstein 


Dona al bany
(1963)

Oli sobre tela
173,3 x 173,3 cm

Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid 



Les picades de mosquits són molt freqüents a l'època estival. Tot i que aquests insectes tenen una dieta exclusivament vegetariana –de fet, la principal font d’aliment és el nèctar de les plantes–, les femelles necessiten un suplement de ferro durant l'epoca reproductiva i són elles les responsables de les molestes picades que ocasionen per poder xuclar la sang de la víctima. 

Les fiblades d'aquests afanípters tampoc afecten per igual a tots els humans. Algunes persones les pateixen amb mes freqüència que altres i això es deu a la olor personal de cadascú. Els components aromàtics de la suor, com per exemple el contingut d'àcid làctic, atreu especialment als mosquits. Per això per prevenir les picades és recomanable evitar l'ús de perfums i cosmètics aromatitzats, l'ús d'alguns complements de cuir, etc, que incrementin les senyals olfactives que cridin l'atenció dels mosquits. I en canvi, d'altres aromes els repugnen

Això és extensiu també als sabons que usem per la nostra higiene personal i que habitualment estan aromatitzats amb essències diverses. Probablement certes barreges de l'olor corporal i l'aroma dels sabons atrau especialment as mosquits. Recentment aquest aspecte ha estat comprovat per un equip d’investigadors de Virginia Tech (EUA), que han comprovat que dutxar-se amb alguns sabons atreu als mosquits, mentre que altres els repeleixen, segons han publicat a la revista iScience 

Els investigadors van explorar la relació entre l’aplicació de sabó i el grau d’atractiu per als mosquits, caracteritzant primer els perfils d’olor de quatre marques de sabons: Dial, Dove, Native i Simple Truth. També van analitzar les olors químiques emeses per quatre voluntaris humans, tant quan no s’havien dutxat com després d’haver-ho fet amb els esmentats sabons. 

L’equip va descobrir que cadascun dels voluntaris emetia un perfil d’olor personal propi, i que alguns eren més atractius per als mosquits que uns altres. També van comprovar que dutxar-se amb sabó modificava significativament aquests perfils d’olor i no només afegia fragàncies florals a la barreja.




El mosquit Aedes aegypti, abans i després
de picar i xuclar la sang d'una víctima


A continuació es va comparar l’atractiu relatiu de cada voluntari humà per les femelles adultes dels mosquits Aedes aegypti aparellades feia poc. L'estudi es va realitzar tant quan els voluntaris no s’havien dutxat com després d’una hora de fer servir els diferents sabons. 

Sembla ser que l'atractiu no augmentava per la presència d'un o d'altre aroma, sinò per la combinació i associacions i específiques de substàncies químiques tant dels sabons com de l'olor personal. Canviar la proporció de les mateixes substàncies químiques pot causar atracció, indiferència o repulsió. Així, encara que tots els savons estudiats contenien limonè entre els seus aromatitzants, i la fragància de limonè és un conegut repel·lent dels mosquits, la combinació amb altres essències i l'olor corporal va produir sovint un efecte atractiu pels insectes. En canvi, l'aroma amb més efecte repulsiu va ser l'aroma a coco, que en tots els casos va demostrar no ser del gust dels insectes. 



El sabó amb aroma de coco és un dels que menys agrada als mosquits. 


lunes, 19 de junio de 2023

La boda, de Goya

versió catalana | versión española






Francisco de Goya y Lucientes

La boda
(1792)

Óleo sobre lienzo  269 x 396 cm

Museo del Prado. Madrid. 



La boda (1792) es un cuadro de Francisco de Goya conservado en el Museo del Prado y que pertenece a la cuarta serie de cartones para tapices (realizada entre 1788 y 1792) que elaboraba la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara y estaba destinada a la decoración del gabinete de Carlos IV del monasterio de El Escorial.

La boda se considera uno de los últimos cartones para tapiz pintados por Goya, que estaba bastante aburrido de este tipo de encargos de temas populares, jocosos y alegres en los que no podía manifestar su genio libremente. Pero el rey Carlos IV le amenazó con suspenderle empleo y sueldo e hicieron que Goya aceptara seguir pintando algunos cartones de esta temática. 

En La boda Goya parodia el tema de los matrimonios desiguales. En este cuadro aparece una comitiva nupcial que atrae la curiosidad de la gente. La pareja desigual está compuesta por una bella joven y su monstruoso marido, representados ambos en el centro del cuadro con colores llamativos. La disposición de los personajes representa distintas generaciones, desde un niño a un anciano con bastón. 

En la parte izquierda de la escena aparece un niño subido a un carro. Otro niño, abajo, sostiene una de las ruedas del carro. Este pillete aparece de espaldas, ya que está girado hacia otro muchacho como si le estuviera comentando alguna cosa. Esta postura nos permite ver la zona occipital, en la que aparece claramente una curiosa calva. 

Esta zona alopécica presenta forma de trébol, como si tres placas redondeadas confluyeran entre sí. Esta disposición y la superficie lisa y lampiña de la zona permiten sospechar que el niño está afecto de una alopecia areata. 

Algunos autores piensan que la lesión correspondería más bien a una tiña (tinea capitis), enfermedad infecciosa producida por hongos y que era muy frecuente en los s. XVIII-XIX. Pero en este caso la lesión aparecería escamosa, algo inflamada, lo que no parece ser el caso. 

La alopecia areata o pelada es una enfermedad en la que el cabello no crece en una zona redonda u ovalada, dejando la piel lampiña lisa y brillante. En ocasiones pueden confluir varias de estas peladas, lo que parece ser el caso que aparece en la pintura. 

Aunque la causa de la alopecia areata ha sido muy discutida, en la actualidad se considera un fenómeno autoinmune. También se ha relacionado con algunos problemas psíquicos o con estrés. 



Francisco de Goya: La boda (Detalle)





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"La boda", de Goya






Francisco de Goya y Lucientes

La boda
(1792)

Oli sobre tela  269 x 396 cm

Museo del Prado. Madrid. 





La boda (1792) és un quadre de Francisco de Goya conservat al Museu del Prado i que pertany a la quarta sèrie de cartrons per a tapissos (realitzada entre 1788 i 1792) que elaborava la Reial Fàbrica de Tapissos de Santa Bàrbara i estava destinada a la decoració del gabinet de Carles IV del monestir de l'Escorial.

La boda es considera un dels últims cartrons per a tapís pintats per Goya, que estava força avorrit d'aquest tipus d’encàrrecs de temes populars, satírics i alegres en els que no podia manifestar el seu geni lliurement. Però el rei Carles IV el va amenaçar de suspendre'l de sou i feina i van fer que Goya acceptés seguir pintant alguns cartrons d'aquesta temàtica.

La boda, Goya parodia el tema de les noces entre cònjuges desiguals. En aquest quadre apareix una comitiva nupcial que atrau la curiositat de la gent. La parella desigual es composa d'una bella jove i el seu monstruós marit, representats tots dos al centre del quadre amb colors llampants. La disposició dels personatges representa les diferents generacions, des d'un nen a un vell amb bastó.

A la part esquerra de l'escena apareix un nen pujat a un carro. A baix, un altre nen sosté una de les rodes del carro. Aquest brivall apareix d'esquena, ja que està girat cap a un altre noi com si li estigués comentant alguna cosa. La seva postura ens permet veure la zona occipital, on hi apareix clarament una curiosa calba.

Aquesta zona alopècica presenta forma de trèvol, com si tres plaques arrodonides confluïssin entre si. Aquesta disposició i la superfície llisa de la zona permeten sospitar que el nen està afectat per una alopècia areata.

Alguns autors pensen que la lesió correspondria més aviat a una tinya (tinea capitis), malaltia infecciosa produïda per fongs i que era molt freqüent als s. XVIII-XIX. Però en aquest cas la lesió apareixeria coberta d'escates i una mica inflamada, per la qual cosa no sembla ser el cas.

L'alopècia areata o pelada és una malaltia en la que els cabells no creixen en una zona rodona o ovalada, deixant la pell llisa i brillant. De vegades poden confluir diverses  pelades, que sembla ser el cas que apareix representat a la pintura.

Tot i que la causa de l'alopècia areata ha estat molt discutida, actualment es considera causat per un fenomen autoimmune. També s'ha relacionat amb problemes psíquics o amb l'estrès.



Francisco de Goya: La boda (Detalle)


viernes, 16 de junio de 2023

El blog alcanza dos millones y medio de visitas

versió catalana | versión española





Dos millones y medio de visitas al blog 
"Un dermatólogo en el museo

El blog sigue su andadura. Nuestro blog (que también es vuestro) ha alcanzado hace poco dos millones y medio de visitas (2.500.000) y es un referente en muchos países. Fieles al objetivo que nos marcamos hace ya más de ocho años seguimos intentando perseverar en el empeño de enlazar la medicina con el arte, con la historia, con la memoria colectiva que hasta ahora custodiaban los museos y que ahora hemos de sacar a la calle haciendo a todos partícipes de este entramado que conforma la sociedad. Porque cada vez es más evidente que historia, medicina, arte y sociedad son indisociables, y que conforman este complejo laberinto que es el conocimiento y la cultura. En definitiva, el caldo de cultivo en el que todos estamos inmersos, y que da sentido a nuestra identidad.  

Gracias a todos los lectores del blog. A todos los que lo leéis habitualmente, a los que lo hacéis ocasionalmente y también a los que se tropiezan casualmente con alguna entrada del blog navegando por las redes. Y sobre todo a los que os tomáis la molestia de hacerme sugerencias, plantear preguntas o puntualizar alguna cuestión. Gracias a los que me habéis invitado a realizar conferencias y charlas sobre estos temas, alguna de ellas en lugares muy alejados de donde yo vivo. 





Distribución mundial de los países con más lecturas del blog



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Dos milions i mig de visites al blog 

"Un dermatòleg al museu




El blog segueix el seu camí. El nostre blog (que també és el vostre) ha arribat fa poc als dos milions i mig de visites (2.500.000) i és un referent en molts països. Fidels al objectiu que ens vam marcar ja fa més de vuit anys seguim intentant perseverar en el objectiu de lligar la medicina amb l'art, amb la història, amb la memòria col·lectiva que fins ara era custodiada als museus i que ara hem de treure al carrer, fent participar a tots del nostre teixit social. Perquè cada vegada és més evident que història, medicina, art i societat són indisociables, i que construeixen aquest complex laberint del comneixement i la cultura. En definitiva, el brou de cultiu en el que tots estem immersos, i que dóna sentit a la nostra identitat.   


Gràcies a tots els lectors del blog. A tots els que el llegiu habitualment, als que ho feu de tant en tant i també als que us trobeu casualment alguna entrada del blog navegant per les xarxes. I sobre tot als que us preneu la molèstia de fer-me suggerències, discrepàncies, puntualitzacions o plantejar alguna pregunta. Gràcies als que m'heu convidat a realitzar conferències, xerrades sobre aquests temes, tant presencials com a travès d'emissions de ràdio, podcasts i conferències online, alguna d'elles en llocs molt allunyats del lloc on jo visc. 



Distribució mundial dels països amb més lectures del blog