martes, 17 de octubre de 2023

Un retrato de Sorolla, con rosácea

versió catalana | versión española









Joaquín Sorolla 


Retrato de Nemesio Camino Zubalzu
(1901)

Óleo sobre lienzo

Colección particular 

(Exposición temporal "Sorolla en negro". 
Bancaja. Valencia) 




Sorolla es conocido por ser "el pintor de la luz". La mayoría de sus cuadros captan maravillosamente la luz del sol, en las playas y paisajes de su Valencia natal. El sol que lo inunda todo y que baña las casas blancas, el agua del mar. los cuerpos desnudos de los niños bañándose. Los colores radiantes, lucen más intensos al ser iluminados por el sol. Nadie como él captó la deslumbrante luz de las tierras valencianas. 

Sin embargo, también hay un Sorolla que pintó en negro. Su paleta de oscuros se expresa sobre todo en retratos de personajes vestidos en su mayor parte con indumentaria oscura, al uso de la época. 

Estas obras de Sorolla son menos conocidas, ya que muchas forman parte de colecciones particulares y Fundaciones. Ahora se han reunido en una exposición, "Sorolla en negro" en la Fundación Bancaja de Valencia. 

El uso del color negro ha sido muy tradicional en la pintura española del barroco, y también en el dramático simbolismo de las pìnturas negras de Goya. El profundo conocimiento que tenía Sorolla de la obra de Velázquez, el Greco o Goya le permite jugar magistralmente con una gama de negros y grises con los aparte del uso generalizado en el sobrio vestuario elegante de su tiempo, le permite añadir expresividad, y subrayar estados anímicos de los personajes representados. 

Un buen amigo, el dermatólogo valenciano Juan José Vilata, habitual seguidor de este blog, me comenta uno de los cuadros, el que encabeza este artículo. Se trata de un retrato de Nemesio Camilo Zubalzu, que aparece sentado y mirando al espectador. Va totalmente vestido con una levita negra, que contrasta con la nívea blancura de los puños y cuello de la camisa que asoman bajo ella. En la mano izquierda sostiene unos guantes de piel de color gris, en un elegante contraste cromático. El fondo, también oscuro, completa la escena.

Pero el oscuro cromatismo en esta austera gama negro-gris-blanco subraya la coloreada cara del personaje. La piel de la nariz y las mejillas es de un llamativo color rojo. 


Detalle del retrato de Nemesio Camilo Zubalzu, de Sorolla.



Tanto el Dr. Vilata como yo, con nuestra visión de dermatólogos no dudamos ni un momento que Nemesio Camilo Zubalzu padecía una importante rosácea que motivaba este eritema. 

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente a la cara, especialmente nariz y zonas malares. Suele afectar a personas en la edad media de la vida y se caracteriza principalmente por el enrojecimiento de las mejillas y la nariz, la presencia de vasos sanguíneos visibles en la cara, el cuello y la frente. en fases más avanzadas puede dar lugar a la aparición de pápulas y pústulas e incluso puede llegar a producir un rinofima, enfermedad producida por una hiperplasia de glándulas sebáceas que puede causar un aumento del volumen nasal. 

Desde aquí agradezco al Dr. Vilata su aportación a nuestro blog. 


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Un retrat de Sorolla, amb rosàcia








Joaquim Sorolla 


Retrato de Nemesio Camino Zubalzu
(1901)

Oli sobre tela

Col·lecció particular 

(Exposició temporal "Sorolla en negro". 
Bancaja. Valencia) 






Joaquim Sorolla és conegut com “el pintor de la llum”. La majoria dels seus quadres capten meravellosament la llum del sol, a les platges i paisatges de la seva València natal. El sol ho inunda tot i banya les cases blanques, l'aigua del mar, els cossos nus dels nens banyant-se. Els colors radiants llueixen més intensos en ser il·luminats pel sol. Ningú com ell va captar la llum enlluernadora de les terres valencianes.

Tot i això, també hi ha un Sorolla que va pintar en negre. La seva paleta de colors foscos s'expressa sobretot en retrats de personatges vestits majoritàriament amb indumentària fosca, a l'ús de l'època.

Aquestes obres de Sorolla són menys conegudes, ja que moltes formen part de col·leccions particulars i fundacions. Ara s'han reunit en una exposició, "Sorolla en negre"; a la Fundació Bancaixa de València.

L'ús del color negre ha estat molt tradicional a la pintura espanyola del barroc, i també al simbolisme dramàtic de les pintures negres de Goya. El coneixement profund que tenia Sorolla de l'obra de Velázquez, el Greco o Goya li permet jugar magistralment amb una gamma de negres i grisos a banda de l'ús generalitzat del vestuari sobri i elegant del seu temps, que li permet afegir expressivitat i subratllar estats anímics dels personatges representats.

Un bon amic, el dermatòleg valencià Juan José Vilata, habitual seguidor d'aquest bloc, em comenta un dels quadres, el que encapçala aquest article. És un retrat de Nemesio Camilo Zubalzu, qui apareix assegut i mirant a l'espectador. Va totalment vestit amb una levita negra, que contrasta amb la
blancor dels punys i del coll de la camisa que sobresurten. A la mà esquerra sosté uns guants de pell de color gris, en un elegant contrast cromàtic. El fons, també fosc, completa l’escena. 

Però el cromatisme fosc d’aquesta austera gamma negre-gris-blanc subratlla l'acolorida cara del personatge. La pell del nas i les galtes és d'un color vermell intens.



Detall del retrat de Nemesio Camilo Zubalzu, de Sorolla.


Tant el Dr. Vilata com jo mateix, amb la nostra visió de dermatòlegs no vam dubtar que Nemesio Camilo Zubalzu sofria una important rosàcia que causava aquest eritema.

La rosàcia és una malaltia inflamatòria crònica que afecta principalment la cara, especialment nas i zones malars. Sol afectar persones a l'edat mitjana de la vida i es caracteritza principalment per l'envermelliment de les galtes i el nas.

La presència de vasos sanguinis visibles a la cara, el coll i el front en fases més avançades pot donar lloc a l’aparició de pàpules i pústules, i fins i tot pot arribar a produir un rinofima, malaltia produïda per una hiperplàsia de glàndules sebàcies que pot causar un augment del volum nasal.

Des d'aquí agraeixo al Dr. Vilata la seva aportació al nostre bloc.

lunes, 9 de octubre de 2023

Una puerta a la salud

versió catalana | versión española








Josep Bofill

Una porta a la salut
(1998)

Acero cortén y resina 
Hospital Vall d'Hebrón
Barcelona 




Josep Bofill Moliné (Barcelona, 1942) es un escultor y pintor catalán, hijo del también escultor y pintor barcelonés Josep Bofill Herrero y nieto de Antoni Moliné Sibil pesebristas de renombre internacional y creadores de la Escuela Catalana de Belenismo.

Tras estudiar en la Lonja, la escuela de Artes y oficios de Barcelona, realiza diversos trabajos como diseñador, escultor (a partir de 1983) y pintor (a partir de 1994) obteniendo diversos premios y exponiendo su obra en varios museos. 

Bofill desarrolla un lenguaje muy personal, marcadamente escenográfico y caracterizado por su constante investigación con las nuevas formas y tecnologías, aunando la belleza estética con un profundo contenido filosófico. La condición humana adquiere así una vital importancia.

Con el transcurso del tiempo, los personajes representados en sus obras van siendo despojados de la identidad cultural que se podía apreciar en las primeras obras. El ser humano aparece cada vez más robotizado, desintegrándose progresivamente. Su perfil se va liberando de la masa corpórea, dejando sólo pequeñas referencias a su corporeidad. 




En la obra de Bofill podemos distinguir diversas etapas: 

1981-1983: Predomina el carácter evocativo de las piezas reseñadas junto con el concepto de espacio, el del tiempo, ligado a circunstancias y personas vinculadas a la intimidad del mismo artista.

1982-1985: Bofill se plantea agitar la figura humana como estudio de los ritmos y de la dinámica de actitudes y gestos propios de la danza, y procura la significación representativa y la trascendencia simbólica que le son habituales.

1985-1988: La noción del tiempo pasa a ocupar un lugar preeminente y frontal ya que su protagonismo es abordado abiertamente. Se trata de una noción existencialista que Bofill enlaza con raíces propias anteriores de cariz más romántico y costumbrista.

1987-1989, Estilizaciones: En esta etapa se integran una serie de figuras que se subdividen en dos grupos: los "Alados" y los "hombres-maletín", que representan la aparición de una plástica de carácter intensamente lúdico. Este carácter no figura solamente en la especial significación entre la caricatura moral y la metáfora festiva, sino en la propia adaptación matérica y formal de su índole significativa, mediante una factura irónica.

1989-1990: En las obras de esta época plantea el drama existencial vivido por el hombre. La sátira o la crítica social más o menos humorística se confronta con la impotencia del hombre ante los enigmas que su destino plantea. 

1990-2008, Composiciones Mixtas y Concentraciones: En esta etapa se persigue la cohesión del cuerpo humano con la forma abstracta. Aparecen grupos y multitudes perdidas en espacios inciertos, situados de forma aleatoria, que reflejan así la soledad y la individualidad de las concentraciones sociales contemporáneas.

2008-2017, Atmósferas : El ser humano se encuentra enmarcado dentro de un espacio, jugando con la luz y confiriéndole un marcado sentido enigmático. 

2017-2018, Entrelazados : Etapa que representa un cambio en el concepto de la figuración dejando de ser una masa sólida y utilizando el alambre para dar forma y volumen a un espacio, creando imágenes etéreas y sutiles.

2018-2020, Líneas y Perfiles: El alejamiento de la masa corpórea llega a ser tal que la figura humana se representa con líneas, en forma de perfiles o insinuaciones, que dan la posibilidad de construir estructuras figurativas indefinidas. La indefinición posibilita la búsqueda imaginativa. 

En la obra "Una porta a la salut" forma parte del párking del Hospital de la Vall d'Hebrón, dando así la bienvenida a quienes acceden al hospital. Está formado por una serie de siete cabezas desde una muy alterada hasta la más perfecta. Se simboliza así el paso de la enfermedad a la salud. El hombre enfermo llega al hospital y gracias a él y a los tratamientos que allí se le dispensan consigue salir sano, con la salud recobrada. 



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Una porta a la salut







Josep Bofill

Una porta a la salut
(1998)

Acer i resina 
Hospital Vall d'Hebrón
Barcelona 




Josep Bofill i Moliné (Barcelona, 1942) és un escultor i pintor català, fill del també escultor i pintor barceloní Josep Bofill Herrero i nét d'Antoni Moliné Sibil, pessebristes de renom internacional i creadors de l'Escola Catalana de Pessebrisme.

Després d'estudiar a la Llotja, l'escola d'Arts i Oficis de Barcelona, realitza diversos treballs com a dissenyador, escultor (a partir del 1983) i pintor (a partir del 1994) obtenint diversos premis i exposant la seva obra a diferents museus.

Bofill desenvolupa un llenguatge molt personal, marcadament escenogràfic i caracteritzat per la seva constant investigació amb les noves formes i tecnologies, unint la bellesa estètica amb un profund contingut filosòfic. La condició humana adquireix una vital importància.

Amb el transcurs del temps, els personatges representats van sent desposseïts de la identitat cultural que es podia apreciar a les seves primeres obres. L'ésser humà apareix cada cop més robotitzat, desintegrant-se progressivament. El seu perfil es va alliberant de la massa corpòria, deixant només petites referències a la seva corporeïtat.




A l'obra de Bofill podem distingir-hi diferents etapes:

1981-1983: Predomina el caràcter evocatiu de les peces ressenyades juntament amb el concepte d’espai, de temps, lligat a circumstàncies i persones vinculades a la intimitat del mateix artista.

1982-1985: Bofill es planteja agitar la figura humana com a estudi dels ritmes i de la dinàmica d'actituds i gestos propis de la dansa, amb la significació representativa i la transcendència simbòlica que li són habituals.

1985-1988: La noció del temps passa a ocupar un lloc preeminent i frontal ja que el seu protagonisme és abordat obertament. Es tracta d'una noció existencialista que Bofill enllaça amb arrels pròpies anteriors de caire més romàntic i costumista.

1987-1989: Estilitzacions: En aquesta etapa s'integren una sèrie de figures que se subdivideixen en dos grups: els “Alats” i els “homes-maletí”, que representen l'aparició d'una plàstica de caràcter intensament lúdic. Aquest caràcter no només figura en l’especial significació entre la caricatura moral i la metàfora festiva, sinó en la pròpia adaptació matèrica i formal del seu caràcter significatiu, mitjançant una factura irònica.

1989-1990: A les obres d'aquesta època planteja el drama existencial viscut per l'home. La sàtira o crítica social més o menys humorística es confronten amb la impotència de l'home davant els enigmes que planteja el seu destí.

1990-2008: Composicions Mixtes i Concentracions: En aquesta etapa es persegueix la cohesió del cos humà amb la forma abstracta. Apareixen grups i multituds perdudes en espais incerts, situats de manera aleatòria, que reflecteixen així la solitud i la individualitat de les concentracions socials contemporànies.

2008-2017: Atmosferes: L'ésser humà es troba emmarcat dins d'un espai, jugant amb la llum i conferint-li un marcat sentit enigmàtic.

2017-2018: Entrellaçats: Etapa que representa un canvi en el concepte de la figuració deixant de ser una massa sòlida i utilitzant el filferro per donar forma i volum a un espai, creant imatges etèries i subtils.

2018-2020: Línies i Perfils: L'allunyament de la massa corpòria arriba a ser tan gran que la figura humana es representa amb línies, en forma de perfils o insinuacions, que donen la possibilitat de construir estructures figuratives indefinides. La indefinició possibilita la cerca imaginativa.

A l'obra "Una porta a la salut" forma part del pàrquing de l'Hospital de la Vall d'Hebron, donant així la benvinguda als que accedeixen a l'hospital. Està format per una sèrie de set caps, des del més alterat fins al més perfecte. Es simbolitza així el pas de la malaltia a la salut. L'home malalt arriba a l'hospital i gràcies a aquest i als tractaments que allà se li dispensen aconsegueix sortir sa, amb la salut recobrada.


martes, 3 de octubre de 2023

Retrato del Dr. Samuel de Pozzi

versió catalana | versión española









John Singer Sargent

El Dr. Samuel Jean Pozzi en su casa
(1881)

Óleo sobre tela
201,6 x 102,2 cm

Hammer Museum 
Los Ángeles




Este gran cuadro al óleo, de tamaño natural, es el primer retrato masculino pintado por John Singer Sargent y representa a su amigo el Doctor Samuel Jean Pozzi vestido con indumentaria doméstica, con una gran bata roja. La pintura muestra una imagen atrevida y rompedora, en el que el retrato académico de un médico, que habitualmente se mostraba vestido con bata blanca o con ropa de calle, es sustituído por una bata casera de color rojo, bajo la que se entrevé una camisa byroniana, sobre una cortina de terciopelo rojo de fondo. La postura del personaje, la composición y el colorido evoca los retratos de los cardenales y aristócratas de los siglos XVI y XVII.  


Samuel Jean de Pozzi (1846-1918) nació en una familia de origen italiano instalada en Francia. Estudió Medicina en París y se convirtió en uno de los discípulos favoritos de Broca. En 1875 se doctoró con una tesis sobre histerectomía para el tratamiento de la miomatosis uterina. 

En 1883 fue cirujano del Hospital Lourcine-Pascal (llamado posteriormente Broca), donde impartió clases teóricas en este hospital hasta que logró su propia cátedra de ginecología, que pronto se convirtió en el centro de una escuela reconocida de ginecología. 


Miembros de la Facultad Médica de París (1904), caricatura de Adrien Barrère.
De izquierda a derecha: André Chantemesse (1851-1919), Georges Pouchet (1833-1894), Paul Poirier (1853-1907), Paul Georges Dieulafov (1839-1911), Georges Maurice Debove (1845-1920), Paul Brouardel (1837-1906), Samuel Jean de Pozzi (1846-1918), Paul Jules Tillaux (1834-1904), Georges Hayem (1841-1933), Víctor André Cornil (1837-1908), Paul Jules (1845-1908) Jean Casimir Féix (1831-1920), Pierre-Emile Lunois (1856-1914), Adolphe Pinard (1844-1934) y Pierre-Constant Budin (1846-1907).



Pozzi era un excelente cirujano general y practicó la primera gastroenterostomía con éxito en Francia. Sin embargo, desde su nombramiento como catedrático de ginecología se dedicó cada vez más a este campo, siendo calificado como el padre de la ginecología francesa. Escribió un importante libro de referencia, "Tratado de ginecología clínica y operativa" (1890) que fue traducido a seis idiomas. Inventó varios instrumentos que llevan su nombre como fórceps, pinzas hemostáticas y jeringas para desinfectar la vagina, y fue uno de los introductores de los antisépticos y la anestesia  en su país. 


Samuel Jean de Pozzi, fotografiado por Nadar. 


Además de su profesión médica, Pozzi estuvo muy interesado en la historia antigua. Fue un activo coleccionista de monedas y estatuillas antiguas, y llegó a ser presidente en 1888 de la Sociedad de Antropología. Se interesó también vivamente por la historia de la medicina y sugirió que la última enfermedad de la princesa Henrietta, hija del rey Carlos I, se debió a la ruptura de un embarazo extrauterino. 

Era un gran viajero y se impresionó vivamente por el trabajo de Alexis Carrel en el Rockefeller Institute sobre los transplantes de órganos y el cultivo de tejidos. Fue miembro electo de la Academia de Medicina en 1896 y en 1898 senador de su distrito de nacimiento. 

Pozzi era también un conocido seductor. Algunas de sus amantes le llamaban el Doctor Amor. Entre ellas destacó la actriz Sarah Bernhardt con la que mantuvo una larga relación. Otras de sus amantes fueron Geneviève Halévy, viuda del compositor Bizet; y Emma Sedelmeyer Fishhof, cuya relación le acompañó hasta su muerte.  

Tuvo una muerte trágica: fue asesinado en su propio consultorio por un paciente que había operado dos años antes y a quién no quiso volver a operar. El hombre le disparó cuatro veces al abdomen y aunque fue conducido al hospital donde él mismo sugirió que se le practicara una laparotomía, las 12 perforaciones y la laceración del riñón causaron su muerte poco después. El asesino se suicidó.  

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Retrat del Dr. Samuel de Pozzi








John Singer Sargent

El Dr. Samuel Jean Pozzi en su casa
(1881)

Óleo sobre tela
201,6 x 102,2 cm

Hammer Museum 
Los Ángeles




Aquest gran quadre a l'oli, de mida natural, és el primer retrat masculí pintat per John Singer Sargent i representa al seu amic, el doctor Samuel Jean Pozzi, vestit amb indumentària domèstica, amb una gran bata vermella. La pintura mostra una imatge atrevida i trencadora, en la qual el retrat acadèmic d'un metge, que habitualment es mostrava vestit amb bata blanca o amb roba de carrer, és substituït per una bata casolana de color vermell, sota la qual s'entreveu una camisa byroniana, sobre una cortina de vellut vermell al fons. La postura del personatge, la composició i el colorit evoca els retrats dels cardenals i aristòcrates dels segles XVI i XVII.

Samuel Jean de Pozzi (1846-1918) va néixer en una família d'origen italià instal·lada a França. Va estudiar Medicina a París i es va convertir en un dels deixebles favorits de Broca. El 1875 es va doctorar amb una tesi sobre histerectomia per al tractament de la miomatosi uterina.

El 1883 va ser cirurgià de l'Hospital Lourcine-Pascal (anomenat posteriorment Broca), on va impartir classes teòriques en aquest hospital fins que va aconseguir la seva pròpia càtedra de ginecologia, que aviat es va convertir en el centre d'una reconeguda escola de ginecologia.


Membres de la Facultat de Medicina de París (1904), caricatura de Adrien Barrère; d'esquerra a dreta: André Chantemesse (1851-1919), Georges Pouchet (1833-1894), Paul Poirier (1853-1907), Paul Georges Dieulafov (1839-1911), Georges Maurice Debove (1845-1920), Paul Brouardel (1837-1906), Samuel Jean de Pozzi (1846-1918), Paul Jules Tillaux (1834-1904) Georges Hayem (1841-1933) Víctor André Cornil (1837-1908) Paul Jules (1845-1908) Jean Casimir Féix (1831-1920) Pierre-Emile Lunois (1856-1914) Adolphe Pinard (1844-1934) Pierre-Constant Budin (1846-1907).


Pozzi era un excel·lent cirurgià general, i fins i tot va practicar la primera gastroenterostomia amb èxit a França. No obstant això, des del seu nomenament com a catedràtic de ginecologia es va dedicar cada cop més a aquest camp, sent qualificat com el pare de la ginecologia francesa. Va escriure un important llibre de referència, "Tractat de ginecologia clínica i operativa" (1890) que va ser traduït a sis idiomes. Va inventar diversos instruments que porten el seu nom, com els fòrceps, pinces hemostàtiques i xeringues per desinfectar la vagina, i va ser un dels introductors dels antisèptics i l'anestèsia al seu país.



Samuel Jean de Pozzi, fotografiat per Nadar. 


A més de la seva professió mèdica, Pozzi va estar molt interessat en la història antiga. Va ser un col·leccionista molt actiu de monedes i estatuetes antigues, i va arribar a ser president de la Societat d'Antropologia l’any 1888. També es va interessar vivament per la història de la medicina i va suggerir que l'última malaltia de la princesa Henrietta, filla del rei Carles I, va ser deguda a la ruptura d'un embaràs extrauterí. 

Era un gran viatger i va quedar impressionat pel treball d'Alexis Carrel al Rockefeller Institute sobre els trasplantaments d'òrgans i el cultiu de teixits. Va ser membre electe de l'Acadèmia de Medicina el 1896 i el 1898 senador del seu districte de naixement.

Pozzi era també un reconegut seductor. Algunes de les seves amants li deien el Doctor Amor. Entre elles va destacar l'actriu Sarah Bernhardt amb qui va mantenir una llarga relació. Altres amants van ser Geneviève Halévy, vídua del compositor Bizet; i Emma Sedelmeyer Fishhof, amb qui va mantenir una relació fins a la seva mort.

Va tenir una mort tràgica: va ser assassinat al seu propi consultori per un pacient a qui havia operat dos anys abans i a qui no va voler tornar a operar. L'home li va disparar quatre vegades a l'abdomen i encara que va ser conduït a l'hospital on ell mateix va suggerir que se li practiqués una laparotomia, les 12 perforacions i la laceració del ronyó van causar-li la mort. L'assassí es va suïcidar.

lunes, 25 de septiembre de 2023

Jaume Ferran i Clua

versió catalana | versión española







Josep Cañas i Cañas
 

Monumento al Dr. Ferran 

(1972) 

Piedra, mármol y bronce 
Passeig Maragall. Barcelona 


En el paseo Maragall de Barcelona, este monumento conmemora la obra del Dr. Jaume Ferran i Clua, médico e  investigador catalán que descubrió la vacuna contra el cólera (1885) entre muchas otras aportaciones a la Medicina. 

Jaume Ferran era hijo del médico del pueblo de Corbera d’Ebre.  Después de licenciarse en Medicina en 1873, se estableció en Tortosa, regentando un consultorio oftalmológico. Allá coincidió con un grupo de intelectuales interesados en el arte y en los progresos científicos, del que también formaban parte el pintor Francesc Gimeno, con quien salía habitualmente a pintar al campo o el ingeniero químico Innocent Paulí, que sería desde entonces su amigo inseparable. Ferràn estaba muy interesado en la fotografía e investigó una emulsión de revelado a base de fécula de patata, que lamentablemente no patentó y que acabó siendo usada por una casa de fotografía. 


Caricatura de Jaume Ferran, por Cilla,
publicada en El Doctor Sangredo (1885)


En 1880 conoció en Tortosa al ingeniero J.J. Landerer que le regaló un microscopio. Esto le hizo interesarse en la investigación. Empezó a investigar sobre el tracoma y se interesó por los estudios de Pasteur, siguiendo su técnica para preparar vacunas contra el mal rojo del cerdo y el carbunco.  

En 1884 estalló una epidemia de cólera en la región de Marsella y Toulon. El Ayuntamiento de Barcelona, temeroso de que el cólera pudiese llegar a Barcelona, envió una comisión de médicos para analizar la epidemia y proponer medidas de prevención. Ferran era uno de los miembros más destacado del grupo. A la vuelta, Ferran intentó llevar consigo muestras del del vibrión colérico para preparar una vacuna, pero el gobierno de Madrid, receloso porque no habia formado parte de la comisión médica, dio la orden de que se registrara a fondo a Ferran en la frontera. Le incautaron así algunas muestras de la bacteria que llevaba por orden gubernamental. Pero él había escondido una de las muestras en una caja de cerillas, envuelta con sus calcetines en la maleta, y esta pasó desapercibida en el registro.  



La efigie del Dr. Jaume Ferran, en el monumento
del Paseo Maragall, de Barcelona. 



Con la muestra que se salvó pudo investigar en Tortosa sobre el cólera y consiguió preparar una vacuna eficaz en conejos inoculados por vía subcutánea con vibrión colérico, publicando sus resultados. 

Cuando poco después el còlera se declaró en València, el profesor Amalio Gimeno, de la Facultad de Medicina de Valencia, que conocía sus trabajos, lo llamó para ensayar la vacuna entre la población. Ferran vacunó a más de 30.000 personas, y de los vacunados muy pocos murieron de la enfermedad. Un resultado que contrastaba con la mortalidad general: la epidemia causó la muerte de más de 130.000 personas no vacunadas. 



Busto de terracota del Dr. Jaume Ferran (colección particular de la familia Ferran)


Pero el éxito de Ferran no fue bien visto por algunos médicos y sobre todo por el gobierno de Madrid, que finalmente impide que se siga adelante con la vacunación. El reconocimiento a Ferran se producirá años más tarde en el extranjero: En 1907, la Academia de Ciencias de París reconoce con el Premio Bréant la eficacia de la vacuna de Ferran por haber sido la primera que obtuvo la inmunización activa de humanos con una vacuna bacteriana. 

En 1886 fue nombrado director del Laboratorio Microbiológico Municipal de Barcelona, donde creó una vacuna antitífica (1887) y una vacuna antiràbica que seguía el llamado método supraintensivo de vacunación, consistente en la inoculación de una gran cantidad de virus activos con el fin de provocar una reacción defensiva intensa del organismo. En 1899 fue a Porto (Portugal) para estudiar un brote de peste bubónica. 

A pesar de que sus detractores consiguieron finalmente que fuera destituido de la dirección del Laboratorio de Microbiología Municipal (1905), el reconocimiento  internacional de algunos de sus méritos -especialmente la profilaxis del cólera entre las tropas combatientes en la Primera Guerra Mundial—, lo animó a continuar la investigación. 

Cuando dejó el Laboratorio de Microbiología Municipal, Jaume Ferran creó su propio Instituto Ferran, donde continuó su labor. Llamó la atención sobre las variaciones morfológicas de algunas bacterias, que usó como base para su descubrimiento de la vacuna anti-Alfa de la tuberculosis, tratando de aprovechar para la inmunidad específica una de les fases evolutivas del bacilo de Koch. Este instituto, que estaba muy cerca del actual monumento al Dr. Ferran del Paseo Maragall cuya imagen preside este artículo. 

Ferran dejó un gran número de publicaciones científicas, como Etiología del paludismo (1883); La inoculación preventiva contra el cólera morbo (1886), en colaboración con I. Paulí y A. Gimeno; Estudios de la rabia y su profilaxis (1889), Nueva bacteriología de la tuberculosis... (1910); À propos du microbe de la rage (1911); Vacuna contra la tuberculosis (1917), La unidad etiológica de la gripe y vacuna de esta enfermedad (1917); Nueva bacteriología de la tuberculosis, (1920); Las paradojas científicas de la tuberculosis (1920), Esta última obra fue traducida al inglés y al francés. 

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Jaume Ferran i Clua







Josep Cañas i Cañas 

Monument al Dr. Ferran 

(1972) 

Pedra, marbre i bronze 
Passeig Maragall. Barcelona 



En el passeig Maragall de Barcelona, aquest monument commemora l'obra del Dr. Jaume Ferran i Clua, metge i investigador català que va descobrir la vacuna contra el còlera (1885) i va fer moltes altres aportacions a la Medicina. 

Jaume Ferran era el fill del metge del poble de Corbera d’Ebre.  Després de llicenciar-se en Medicina el 1873, va establir una consulta d'oftalmologia a Tortosa. Allà coincideix amb un grup d'intel·lectuals interessats en l'art i en els progressos científics, com el pintor Francesc Gimeno, amb el que surt a pintar al camp o l’enginyer químic Innocent Paulí, que serà en endavant el seu gran amic. Molt interessat en la fotografia, investiga una emulsió de revelat a base de fècula de patata, que no patenta i acaba essent usat per una casa de fotografia. 


Caricatura de Jaume Ferran, per Cilla,
publicada a El Doctor Sangredo (1885)


El 1880 coneix a Tortosa l’enginyer J.J. Landerer que li regala un microscopi. Això fa que s'interessi en la investigació. Comença a investigar sobre el tracoma i s’interessa pels estudis de Pasteur, de qui segueix la seva tècnica per preparar vacunes contra el mal roig del porc i el carboncle. 

El 1884 esclata una epidèmia de còlera a la regió de Marsella i Toló. L'Ajuntament de Barcelona, tement que el còlera arribi a Barcelona, envia una comissió de metges per analitzar l’epidèmia i proposar mesures de prevenció. Ferran és un dels membres destacats del grup. En tornar, Ferran intenta portar mostres del vibrió colèric per preparar una vacuna, però el govern de Madrid, recelós perquè no havia pres part en la comissió mèdica, dóna ordre que Ferran sigui escorcollat en arribar a la frontera. Per ordre governamental, li incauten les mostres que portava. Però Ell havia amagat una darrera mostra en una capsa de llumins, embolicada amb els mitjons, a la maleta, i aquesta no la van trobar. 



L'efígie del Dr. Jaume Ferran, al monument del Passeig Maragall. 


Amb la mostra que es va salvar, pot investigar a Tortosa sobre el còlera i aconsegueix una vacuna eficaç en els conills inoculats per via subcutània amb vibrió colèric, publicant els seus resultats. 

Quan poc després el còlera es declara a Valencia, el profesor Amalio Gimeno, de la Facultad de Medicina de Valencia, que coneix els seus treballs el crida per assajar la vacuna. Ferran vacuna més de 30.000 persones, i dels vacunats en moren ben pocs. Un resultat que contrasta amb la mortalitat general: l'epidèmia causa la mort de més de 130.000 persones no vacunades. 



Bust de terracota del Dr. Jaume Ferran (col·lecció particular de la família Ferran)


Però l'èxit de Ferran no és ben vist per alguns metges i sobre tot, pel govern de Madrid, que finalment, impedeix que es segueixi amb la vacunació. El reconeixement a Ferran es produirà anys més tard a l'estranger: El 1907, l’Acadèmia de Ciències de París reconeix amb el Premi Bréant l'eficàcia de la vacuna de Ferran per haver estat la primera a obtenir la immunització activa d'humans amb una vacuna bacteriana.

El 1886 fou nomenat director del Laboratori Microbiològic Municipal de Barcelona, on creà una vacuna antitífica (1887) i una vacuna antiràbica que seguia l’anomenat mètode supraintensiu de vacunació, consistent en la inoculació d’una gran quantitat de virus actiu per tal de provocar una reacció defensiva intensa de l’organisme. El 1899 anà a Porto (Portugal) a estudiar un brot de pesta bubònica. 

Tot i que els seus detractors aconsegueixen finalment que sigui destituït del Laboratori de Microbiologia Municipal (1905), el reconeixement internacional d’alguns dels seus mèrits —especialment la profilaxi del còlera entre les tropes combatents, a la Primera Guerra Mundial—, l’animà a continuar la investigació. 

Quan deixa el Laboratori de Microbiologia Municipal, Jaume Ferran crea el seu propi Institut Ferran, on segueix la seva tasca. Crida l'atenció sobre les variacions morfològiques d'alguns bacteris, que usa com a base pel seu descobriment de la vacuna anti-Alfa de la tuberculosi, tractant d'aprofitar per l'immunitat específica una de les fases evolutives del bacil de Koch. D'aquest institut, molt a prop del monument del Passeig Maragall que presideix aquest article, en parlarem en una altra entrada del blog. 

Ferran deixà un gran nombre de publicacions científiques, com Etiología del paludismo (1883); La inoculación preventiva contra el cólera morbo (1886), en col·laboració amb I. Paulí i A.Gimeno; Estudios de la rabia y su profilaxis (1889), Nueva bacteriología de la tuberculosis... (1910); À propos du microbe de la rage (1911); Vacuna contra la tuberculosis (1917), La unidad etiológica de la gripe y vacuna de esta enfermedad (1917); Nueva bacteriología de la tuberculosis, (1920); Las paradojas científicas de la tuberculosis (1920), obra que va ser traduïda a l’anglès i al francès.