domingo, 28 de mayo de 2017

Un tirano con lupus: Ferdinand Marcos de Filipinas








Busto colosal de Ferdinand Marcos
(Erigida en 1985, Dinamitada en 2002)

30 m. altura. 
Benguet (Filipinas) 



Los dictadores suelen tener tendencia a la megalomanía y al culto a la personalidad. Tal vez por eso tengan obsesión por hacer erigir estatuas colosales, de gran tamaño. Fue el caso del dictador Fernando Marcos de Filipinas (1917-1989), que a mediados de los años 80 hizo construir una gran cabeza con su cara a unos 130 Km de Manila. Concretamente estaba situada en una ladera, en el bosque de Benguet. Tenía unos 30 m. de altura y miraba hacia el Mar de la China, pudiéndose divisar desde gran distancia. La estatua fue volada con dinamita en 2002, por unos buscadores de tesoros que esperaban encontrar un botín en su interior. 


Estado en el que quedó la estatua colosal de
Ferdinand Marcos tras su voladura en 2002
El gobierno de Marcos fue muy opresivo para su pueblo, que veía como el tirano se enriquecía a expensas del pueblo y evadía grandes sumas de dinero. Su esposa Imelda Marcos dilapidaba el dinero y se dedicaba a comprar pares de zapatos de forma compulsiva (llegó a tener 2700 pares en 1986). Como veremos, Marcos fue derrocado en 1986 y se exilió a Hawai. 

Marcos había nacido en una reconocida e influyente familia filipina. Estudió Derecho en Manila. En 1939 fue acusado de asesinar a un oponente de su suegro, pero tras apelar al Tribunal Supremo obtuvo la absolución en 1940. 

En la Segunda Guerra Mundial fue oficial del ejército en su país. Siempre se vanagloriaba de haber ejercido un fundamental papel en la resistencia contra los japoneses, pero más tarde se demostró que tuvo un papel tibio, casi nulo. De las 31 medallas obtenidas por su valor, la mayoría las consiguió después de acabada la contienda, y buena parte de las mismas se las concedió a sí mismo durante su presidencia. 

En 1946 fue ayudante del primer presidente de la República independiente de Filipinas, Manuel Roxas. Luego fue miembro de la Casa de Representantes durante diez años y luego formó parte del Senado. En 1954 se casó con Imelda, que a partir de entonces sería su principal consejera. 

En 1965 Marcos que había conseguido un gran prestigio en el Partido Liberal (fundado por Roxas), fue nombrado candidato a la presidencia, enfrentándose al representante del Partido Nacionalista Diosdado Macapagal. Fue elegido presidente y en su primer mandato efectuó algunos progresos en agricultura, industria y educación. 


F. Marcos representado como campesino.
Pintura (óleo sobre lienzo) encontrada
en el palacio de Malacanang tras la huída de Marcos. 
Reelegido presidente en 1969 se tuvo que enfrentar a las revueltas estudiantiles y a la guerrilla urbana. Implacable anticomunista envió tropas luchar a favor de Vietnam del Sur.  

Progresivamente fue gobernando de forma cada vez más autoritaria e impuso la ley marcial (1972) y pudo así ordenar impunemente el asesinato de Benigno Aquino, su principal opositor, cuando bajaba de un avión en el aeropuerto de Manila tras tres años de exilio voluntario. 

Su actitud tiránica propició la aparición de una guerrilla musulmana y otra comunista, que luchaban para derrocarlo. En 1973 promulgó una nueva Constitución claramente totalitaria. Desde este momento su régimen fue abiertamente tiránico, hasta que en febrero de 1986 Corazón Aquino, la esposa de Benigno Aquino, ganó las elecciones y Marcos tuvo que huir a Honolulú. 

Desde 1971, le habían diagnosticado un Lupus eritematoso sistémico, pero él impuso un total secreto a los médicos y a sus colaboradores sobre su estado de salud. 


Una de las últimas apariciones públicas
de F. Marcos, con la cara edematosa
como consecuencia del tratamiento
y de la insuficiencia renal
Sin embargo, en 1978 se había debilitado mucho y su cara estaba muy edematosa (hinchada) por la repetida administración de corticosteroides. En esta fecha comenzó a realizar diálisis renal intermitente. 


En 1980 se produjo un fallo renal. Fue sometido a transplante de riñón, sin éxito y tuvo que realizar diálisis de forma continuada. Se le mantuvo vivo con un riñón artificial pero la situación era ya tan insostenible que en diciembre de 1984 se admitió oficialmente que Marcos padecía una enfermedad grave.  Fue derrocado en 1986. 

En 1989, en su exilio de Honolulú, la insuficiencia renal y pulmonar propiciaron una septicemia, que le produjo un paro cardíaco, que fue considerado como la causa de su fallecimiento. 

  

sábado, 27 de mayo de 2017

Despiojar con una liendrera







Adriaen Brouwer

Despiojando (El peinado)


Óleo sobre tabla. 17 x 14 cm. 
Museo del Prado. Madrid.




Adriaen Brouwer (circa 1605-1638) fue un pintor y dibujante flamenco, activo en los Países Bajos del Norte. Parece ser que se habría formado con Frans Hals, aunque no hay documentos que lo prueben. Se estableció más tarde en Amsterdam, donde sus obras alcanzaron un notable éxito. Su obra se basa principalmente en composiciones de ambiente campesino caracterizadas por una gran carga expresionista en los rostros y la representación de fuertes emociones de sus personajes, los cuales, a diferencia de otros artistas, sitúa en espacios interiores.  

En esta obra (la única que de este autor se conserva en el Museo del Prado) podemos ver a un hombre recostado que presenta su cabeza a otros dos personajes. Uno de ellos, con la cabeza cubierta por un casquete blanco, sostiene en sus manos un peine, dotado de doble dentado. Estos peines muy usados en aquel tiempo, presentaban por un lado un dentado normal, usado para el peinado y por el otro un dentado mucho más fino. Era la denominada liendrera, que se usaba para intentar desprender las liendres, los huevos de los piojos que se adhieren fuertemente al pelo. Arrastrar las liendres no es un trabajo sencillo, ya que muchas veces hay que ayudarse de ácidos como el vinagre para disolver la estructura quitinosa de estos huevos facilitando así que se puedan arrastrar con la ayuda de la liendrera. El viejo parece que está limpiando la liendrera, por lo que es previsible que haya logrado su objetivo.

El otro personaje parece apretar algo con los dedos. Tal vez ha encontrado un parásito adulto y lo está aplastando. Acompaña su acción con una cierta cara de satisfacción. 

En conjunto, un testimonio más de lo frecuente que debían ser en el s. XVII las infestaciones por Pediculus capitis, lo que ya ha motivado diversos comentarios en este blog (1, 2, 3, 4, 5, 6). 



jueves, 25 de mayo de 2017

Lorry: Un erudito, precursor de la Dermatología.




A. de Saint Aubin

Retrato de Anne-Charles Lorry
(1777) 

Grabado (a partir de un dibujo de C.N. Cochin) 

Bibliothèque Henry Feulard 
Hôpital de Saint-Louis. Paris



Hombre mundano y elegante, frecuentador de salones y de fiestas, y de gran experiencia clínica, Anne-Charles Lorry (1762-1783), discípulo de Astruc, fue el médico predilecto de la aristocracia parisina. Autor de diversas monografías médicas sobre dietética y psiquiatría, entre su obra destaca el Tractatus de morbis cutaneis, publicado en 1777 en latín, aunque fue posteriormente traducido al alemán. 

La obra de Lorry es una obra muy documentada, culta y erudita. Tal vez excesivamente erudita, lo que en opinión de Kaposi la alejó de sus posibles lectores: 



     "A pesar de los materiales considerables y del carácter clásico del tratado, la obra de Lorry ha favorecido poco el progreso de la dermatología en el gran público médico, para el que el libro era demasiado sabio y su lectura muy penosa"


En su libro, Lorry considera la piel como un órgano más del cuerpo, interrelacionándose con los demás órganos, por lo que acepta que el origen de las enfermedades puede ser alguna causa interna. Al estudiar una enfermedad cutánea, considera innumerables factores que pueden influir en ella. La digestión, las relaciones sexuales, el estado anímico, la alimentación, los aires, el clima, la exposición al sol, son otros tantos factores a tener presente entre un sinfín de otras influencias, de gran importancia para el bienestar general. Subrayó la posibilidad de toxemias, originando el concepto de dermatosis tóxicas, mostrando así la posibilidad de etiologías no humorales. Destacó que las enfermedades generales pueden ocasionar enfermedades de la piel: en este sentido fue el primero de señalar la gota como causa de enfermedad cutánea. Fue el iniciador del concepto de artritismo, que tanto eco encontraría en la escuela francesa de dermatología. 


El libro de  A.Ch. Lorry, De morbis cutaneis fue uno de los últimos textos médicos escritos en latín, y uno de los primeros tratados de Dermatología




Como consecuencia de estas ideas adopta una clasificación etiológica, de tradición hipocrática. Según ella, las enfermedades se dividen en las producidas por un vicio interno y las que se originan en la propia piel. Cada uno de estos grupos se subdivide después en la forma galénica habitual, es decir, las enfermedades que abarcan toda la piel y las que sólo afectan una parte. Las subdivisiones que propone a partir de aquí son ya mucho más aleatorias y no responden a un orden preestablecido. 

En definitiva, la obra de Lorry destaca por su erudición, reflejada ya en el hecho de tratarse de la última gran obra escrita en latín. Aunque algo posterior en su publicación a la obra de Plenck, la de Lorry no introduce innovaciones conceptuales, sino que es un completo compendio de los conceptos clásicos. En este sentido, más parece ser la última obra barroca que corresponder a la época ilustrada. Desde el punto de vista doctrinal, desarrolla y compendia las ideas de la medicina griega, en la más estricta ortodoxia clásica, aportando más sabiduría libresca que experiencia vivida. Así lo entendió Alibert, que al comentar la obra de Lorry, opinó acertadamente:

       "No le falta a este hombre, digno de todos nuestros elogios, más que encontrarse como nosotros en el teatro de los hechos y de las observaciones"

miércoles, 24 de mayo de 2017

Neurofibromatosis en una pintura del s. XV






Andrea Mantegna

Camera degli sposi
(1465-1474)


Fresco
Castello di San Giorgio (Palacio Ducal). Mantua.




Andrea Mantegna (1431-1506) fue un gran pintor italiano del Quattrocento. Trabajó en la corte de los Gonzaga de Mantua, donde efectuó sus principales obras: A Mantegna se debe también la introducción de ciertas perspectivas en la pintura. Particularmente innovador fue en este sentido el escorzo con el que representó el Cristo Muerto (Pinacoteca de Brera, Milán). 

Detalle del fresco. A la derecha se ve la enana.
La Camera Picta (comúnmente conocida como Camera degli Sposi) está situada en el torreón nordeste del Castello di San Giorgio, en el palacio ducal de Mantua. Fue pintada por Andrea Mantegna entre 1465 al 1474 tal como figura tanto en un escrito bajo el marco de la ventana como en la cartela dorada en la que el artista dedica su trabajo a los marqueses de Mantua. 

Andrea Mantegna concibió el espacio cúbico de la sala como una continuidad entre realidad y ficción. Cada pared es interpretada como un espacio ampliado por tres aperturas. En las dos paredes más oscuras están pintadas cortinajes dorados mientras que en las dos paredes principales los telones se abren como en un espectáculo teatral y entran en escena los personajes. 

En una primera pared (llamada "de la corte"), aparece el retrato colectivo de la familia Gonzaga: el marqués Ludovico II y su mujer Barbara de Brandeburgo (sobrina del emperador Segismundo de Luxemburgo) rodeados por sus hijos y familiares. 

Ludovico, vestido con ropa de casa se gira hacia el secretario  Raimondo dei Lupi di Soragna que le està entregando una carta. La pequeña Paola está dando una manzana a su madre, con su hermano al lado. Detrás de Ludovico está Gianfrancesco, señor de Bozzolo.

En el segundo plano se han identificado Barbarina, llamada "la bella" y Rodolfo. Otros protagonistas de la escena son Vittorino da Feltre, el humanista que se ocupó de la formación de los marqueses; el perro  Rubino (sentado bajo la silla del marqués como signo de fidelidad) y la enana, que mira decaradamente al espectador.

En la cara de la enana se aprecian diversos tumores
y manchas "café con leche". Un neurofibroma
se puede ver también en el dorso de la mano derecha. 
Es en este personaje en el que centraremos nuestra atención.  Hace algunos meses, apareció un artículo en la revista "The Lancet Neurology". El artículo señala que la enana podría estar afecta de una neurofibromatosis de tipo 1 (NF1) también conocida como enfermedad de von Recklinghausen. La cara de la enana muestra cinco neurofibromas (tumores de la vaina de los nervios periféricos) que se manifiestan como tumores cutáneos o subcutáneos. Además de las lesiones faciales, puede observarse otra lesión similar en el dorso de la mano derecha. La enana muestra también por lo menos cinco manchas de color café con leche en las mejillas y mentón, y varios nódulos de Lish en el iris tanto derecho como izquierdo. La evidente macrocefalia es otra de las alteraciones que pueden aparecer en la neurofibromatosis. La marcada reducción de su estatura sugiere un enanismo hipofisario, pero la baja estatura es habitual en los casos de NF1 debido a los problemas de la columna vertebral (escoliosis, deformación por tumores...) 

Ulisse Aldovrandi 
La neurofibromatosis tipo 1 (NF1) es un transtorno hereditario autosómico dominante, por alteración del cromosoma 17. Si uno de los progenitores la padece se tiene un 50% de posibilidades de desarrollar la enfermedad. 

Pero también puede aparecer como una mutación genética, sin antecedentes familiares previos, en un óvulo o en un espermatozoide en el que aparecen problemas de un gen con una proteína llamada neurofibromina. 

Su clínica se caracteriza por la aparición de pequeños tumores (neurofibromas) en la piel (tejido subcutáneo) y en los nervios craneales y médula espinal. La neurofibromatosis (NF) causa el crecimiento incontrolado de tejido a lo largo de los nervios. Este crecimiento puede ejercer presión sobre los nervios afectados.

Cuando el crecimiento se presenta en la piel, no aparecen síntomas significativos. Si el crecimiento se presenta en otros nervios u otras partes del cuerpo, puede causar dolor, daño nervioso grave y pérdida de la función en el territorio de dicho nervio. En las áreas afectadas se pueden presentar problemas con la sensibilidad o con la motricidad (dependiendo cuáles sean los nervios afectados)  

Otra característica de la NF1 son las llamadas "manchas café con leche". En algunas personas con esta afección, estas manchas pueden ser el único síntoma. Los adultos con seis o más manchas superiores a 1.5 cm (0.5 cm en los niños) de diámetro son sospechosas de padecer NF.

Una imagen de uno de los casos estudiados
por Friedrich D. von Recklinghausen


Friedrich D. von Recklinghausen
(1833-1910) 



En caso de que la pintura de Mantegna represente una neurofibromatosis, sería el primer caso observado (pictóricamente) de esta enfermedad. La primera descripción médica la realizó en 1592 el médico y naturalista boloñés Ulisse Aldovrandi (1522-1605), es decir, 80 años antes de que Mantegna pintara la Camera degli Sposi en el Palacio Ducal de Mantua. En 1882 el patólogo alemán Friedrich Daniel von Recklinghausen realizó una completa descripción del cuadro, que desde entonces aparece vinculado a su nombre, aunque posteriormente se han descrito otras formas de neurofibromatosis, como la NF2 (neurofibromatosis central) con alteración del cromosoma 22, en la que  predominan los tumores en nervios craneales (nervios auditivos (VIII par), gliomas, meningiomas, etc.) 

Raffaella Bianucci, antropóloga y paleopatóloga de la Universidad de Turín, y una de los autores del artículo de "The Lancet neurology" señala: 
“El arte desempeña un papel fundamental en el ámbito de la ciencia médica. Las representaciones artísticas permiten a los estudiantes de medicina desarrollar en un ambiente "protegido" su propia capacidad de observación, descripción e interpretación, habilidades que luego les serán necesarias para la práctica de la profesión.

Una opinión que desde luego compartimos e intentamos estimular desde este blog. 


Bibliografía: 

Bianucci R, Perciaccante A, Appenzeller O. Painting neurofibromatosis type 1 in the 15th century. Lancet Neurol 2016; 15: 1123.

Brosius S. A history of von Recklinghausen’s NF1. J Hist Neurosci 2010; 19: 333–48. 

Pérez-Pelegay J. Apuntes sobre la historia de la neurofibromatosis tipo I (enfermedad de Von Recklinghausen) Piel, 2006,; 21: 4-8



Ruggieri M, Praticò AD, Serra A, et al. Early history of neurofibromatosis type 2 and related forms: earliest descriptions of acoustic neuromas, medical curiosities, misconceptions, landmarks and the pioneers behind the eponyms. Child Nerv Syst 2017; 33: 549–60.


martes, 23 de mayo de 2017

Médicos que fuman







Ubaldo Oppi

Il chirurgo (El cirujano)
(1913)


Óleo sobre lienzo  154 x 113,5 cm
Museo di arte moderna e contemporanea
 di Trento e Rovereto



Seguramente esta entrada no es políticamente correcta. Mostrar a un médico fumando mientras trabaja es actualmente poco oportuno. Y sin embargo, así era hasta hace pocos años. Había muchos médicos que fumaban, en los pasillos, en los vestíbulos y hasta en las consultas. 

Ubaldo Oppi (1889-1942) fue un pintor italiano, que formó parte del movimiento del Novecento. Se le considera uno de los representantes del realismo mágico. La simplicidad es el rasgo que define mejor este movimiento, dominado por las miradas y los gestos melancólicos de los personajes, enjutos, pálidos y con ojos almendrados. Una luz fría y espectral suele iluminar la escena. 

En esta obra, Oppi representa un cirujano, probablemente entre intervención e intervención, fumando en el vestíbulo del quirófano. También tiene otra obra, Los tres cirujanos, también fumando mientras conversan. Una escena que en aquel momento era bastante habitual. Recuerdo en mis años de estudiante haber presenciado escenas parecidas tanto en el Hospital de Sant Pau como en el de Vall Hebrón de Barcelona o en el Hospital Clínico de Madrid. Todavía más frecuente era que el anestesista, una vez administradas las drogas oportunas al intervenido, salía a fumar al vestíbulo mientras los cirujanos se concentraban en la operación. 


Ubaldo Oppi. Los tres cirujanos (1930).
Musei Civici. Vincenza.
 
Entonces era habitual fumar en cualquier lugar. Se fumaba también en las clases o en las bibliotecas. Y por supuesto, se hacía en las consultas médicas, mientras se visitaba a los pacientes. Recuerdo grandes médicos de aquel momento fumando mientras realizaban una conferencia o mientras se dirigían a pasar consulta en las salas del hospital. A un ilustre dermatólogo, fumador inveterado de puros se le llegó incluso a prender una solución alcohólica de yodo al aplicarla a una paciente. Un caso que fue muy comentado.


En los años 30, muchos anuncios testimoniaban que el tabaco
era un hábito extendido entre los médicos 
Todo esto es hoy - por fortuna - inconcebible. El tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo. El humo del tabaco tiene más de 4000 sustancias, de las que se ha demostrado que son nocivas unas 250. Causan cáncer unas 50 de estos productos, especialmente cáncer de pulmón y vías respiratorias, pero también cáncer de estómago, vejiga urinaria y de labio. Mata a más de 7 millones de personas al año, de las cuales más de 6 millones son consumidores directos y alrededor de 890 000 son no fumadores expuestos al humo ajeno. La mitad de sus consumidores morirán a causa de sus efectos. En los adultos el tabaco causa graves trastornos cardiovasculares y respiratorios, en particular coronariopatías y cáncer de pulmón. 

También el tabaco ajeno provoca un gran número de muertes (cerca de 900.000, de las que un 28 % son niños. En los lactantes puede causar muerte súbita. En las mujeres ocasiona bajo peso en el recién nacido. 


Vincent Van Gogh. Cráneo con cigarrillo en llamas (1885-86).
Óleo sobre lienzo. Museo van Gogh. Amsterdam.  
Afortunadamente, las campañas de concienciación y la prohibición de fumar en locales cerrados y las dificultades a hacer publicidad del tabaco han mejorado un poco la situación. Pero todavía hay muchos adictos. No olvidemos que el tabaquismo es una drogadicción y que el fumador frecuentemente suele necesitar ayuda para abandonar su hábito. 

La lista de los médicos fumadores en el pasado es muy larga. La de los que murieron por consecuencias de su adicción, también. A los médicos actuales nos toca predicar con el ejemplo y luchar con todas sus fuerzas para que este hábito nocivo desaparezca de la sociedad, para tener una mejor salud y calidad de vida.