dijous, 7 de desembre de 2017

La peste llegó a Europa hace unos 5000 años





Gaetano Zumbo
La peste

Escultura en cera coloreada
Museo della Specola. Florencia. 



En el Decamerón, la emblemática obra de Bocaccio, comienza a la salida de misa de la iglesia de Santa Maria Novella, en Florencia. Un grupo de amigos, aterrorizados por la peste que estaba asolando la ciudad deciden huir a una casa de campo en las afueras, donde a salvo de posibles contagios, pasarán el tiempo contando cuentos graciosos y picantes. 

Sin duda alguna esta genial obra literaria refleja el pánico que recorrió Europa ante la que probablemente fue la peor epidemia del continente: la Peste Negra. Entre 1347 y 1352 murió por la peste entre un 35 y un 50 % de la población europea. 


Los médicos del s. XVII intentaron protegerse
del contagio vistiendo ropas largas, guantes
y una máscara en forma de cara de pájaro.
En el pico de esta máscara llevaban hierbas
aromáticas para "purificar el aire" que respiraban. 
La peste es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Yersinia pestis, que puede afectar tanto a humanos como a animales. Su vector es la pulga de la rata (Xenopsilla cheopis), que tras picar a una rata infectada puede inocularla a los humanos. Clínicamente, la forma de peste más común es la peste bubónica, que se caracteriza por fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, con ganglios linfáticos hinchados y dolorosos (bubones). Normalmente se afectan los ganglios axilares, cervicales e inguinales, que a veces Se pueden fistulizar, drenando su contenido. Se pueden producir trombos con áreas isquémicas que dan un color azulado o negruzco, lo que justifica el nombre de peste negra.  A veces puede producirse una septicemia (paso masivo de la bacteria a la sangre) y se puede desarrollar sintomatología respiratoria (síndrome gripal, neumonía, esputos sanguinolentos) o neurológica (convulsiones, opistótonos, etc.), con muy mal pronóstico. 

Aunque la peste medieval fue la más conocida, no fue la primera vez que los europeos dejaron constancia histórica de esta plaga. En el s. VI por ejemplo, ya había tenido lugar la llamada "peste de Justiniano". La peste, una vez se instaló en Europa originó diversos brotes epidémicos





Pero ahora unos científicos del Instituto Max Planck han publicado un artículo en Current Biologydemostrando que la peste llegó a Europa mucho antes. Probablemente los nómadas de las estepas la habrían introducido a finales del neolítico hace entre 4.800 y 3700 años. 


Los investigadores del Max Planck creen que estudiar las formas antiguas de la bacteria puede ayudar a comprender la evolución de la enfermedad y cómo mutó para hacerse más virulenta en un momento determinado.  Para ello analizaron más de 500 muestras de dientes y huesos de diversas procedencias: Alemania, Rusia, Hungría, Croacia, Lituania, Estonia y Lituania intentando encontrar la presencia de Yersinia pestis. En algunas de ellas se pudieron encontrar secuencias de ADN compatibles y en 6 casos se encontró el ADN entero de la bacteria en seis individuos. 


Grabado representando una epidemia de peste. 
El estudio de las secuencias de estos seis genomas europeos de la bacteria Yersinia pestis les permitió determinar que la plaga llegó probablemente a Europa Central más o menos al mismo tiempo que los nómadas de las estepas de Eurasia, entre finales del Neolítico (hace 4.800 años) y el comienzo de la Edad del Bronce (hace 3.700 años). De hecho, estos diferentes genomas son muy similares. Lo que permite deducir que la plaga entró en Europa o bien en sucesivas oleadas durante este periodo, a partir del mismo reservorio infeccioso local o en una sola vez a finales del Neolítico.

Los principales movimientos migratorios en el continente europeo tuvieron lugar hace unos 4.800 años cuando poblaciones de las estepas del Mar Caspio llegaron a Europa. Esto respalda la hipótesis de que la plaga se ha propagado bien en todo el continente europeo siguiendo a las poblaciones humanas. La amenaza presentada por la peste puede haber sido una de las razones de estos movimientos migratorios entre finales del Neolítico y el comienzo de la Edad del BronceLos nómadas de las estepas del Mar Caspio pueden haber emigrado a Europa huyendo de la peste. 

Es también probable que la introducción de la enfermedad en Europa podría haber jugado un papel importante en la renovación genética de las poblaciones europeas. 




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