domingo, 17 de abril de 2016

Papiros contra las mordeduras de serpiente







Papiro del mito de Isis y Ra
(s. I d.C.)

Cyperus papyrus. Reino Nuevo. XIX-XX dinastía 


Museo Egipcio. Turín. 




Los papiros egipcios nos han proporcionado mucha información sobre todo tipo de detalles de la vida de los pobladores de aquellas tierras, sus prácticas y creencias. 

Ya hemos visto como diversos papiros se ocupaban también de cuestiones médicas. Algunos de ellos usaban fórmulas y tratamientos no del todo desencaminados. La observación repetida de enfermos y sus respuestas a las sustancias reputadas como terapéuticas originaba seguramente las pautas de tratamiento, que probablemente conseguían mejorías o hasta la curación total de procesos patológicos. 

Pero no debemos olvidar que difícilmente podemos comprender la cultura egipcia sin tener en cuenta que estamos ante un pueblo de pensamiento mágico. El pensamiento lógico apareció mucho más tarde, en la Grecia del s. V a.C. 

El pensamiento mágico o mítico en Egipto lo invade todo. Las estatuas, las pinturas y hasta los dibujos de los jeroglíficos adquieren vida propia, en un sistema de pensamiento donde los múltiples dioses o los espíritus de los muertos son necesarios para que el mundo siga manteniendo su equilibrio.  Pronunciar o leer el nombre de algún difunto podía servir para evocarlo (de ahí la damnatio memoria, el empeño en borrar los nombres de ciertos adversarios, aunque estuvieran muertos).


La terrible serpiente Apofis, personificación del mal
El pergamino que aportamos hoy relata el mito de Isis y Osiris. Sin embargo, hacia el final del documento se revela que si este pergamino se mantiene sumergido en vino o cerveza durante unos días, el líquido resultante podía ser útil para prevenir o curar las mordeduras de las serpientes, y también para curar los ojos o extraer espinas de pescado. Un curioso secreto, que sorprende a nuestra mentalidad lógica, tan distante de toda magia. 

Los egipcios temían a las serpientes y a sus funestas mordeduras. Las serpientes aparecen a veces como protectoras, como Uadyet, la cobra simbólica del Bajo Egipto que formaba parte del uraeus de los faraones. Pero también eran vistas como la personificación del mal, como la terrible serpiente Apofis, que habitaba en el Duat (el infierno egipcio) e intentaba alterar el recorrido de , el Sol, durante su cotidiano viaje subterráneo, para alterar así la Mâât, el equilibrio vital del universo
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