dimarts, 9 de gener de 2018

Por si las moscas... (II)





Maestro de Frankfurt

Retrato del artista y su esposa
(1476) 



Óleo sobre tabla
Museo Real de Bellas Artes, Amberes




Vosotras, las familiares 
inevitables golosas, 
vosotras, moscas vulgares  
me evocáis todas las cosas 

(Antonio Machado: Las moscas. En: Soledades, 1907)



Detalle de la tabla del Maestro de Frankfurt.
La mosca está desproporcionada, ya que no se quiere
hacer creer que está en la escena representada por
el cuadro, sino que está posada sobre la pintura. 
En una entrada anterior hemos visto algunas pinturas de los s. XIV y XV en las que de forma sorprendente se representaban moscas. Desde entonces aparecen estos insectos en otras muchas obras de arte

Una de ellas es la tabla que encabeza este artículo, obra del Maestro de Frankfurt. En ella se representa a sí mismo al lado de su esposa. Sobre el velo blanco de la mujer destaca una mosca, a una escala algo mayor de lo que sería  real. Probablemente el artista quiera crear un trampantojo, hacernos creer que la mosca no está en la escena representada, sino que se ha posado casualmente sobre la tabla pintada. Una manera de demostrar el virtuosismo del artista y su manera de demostrar su habilidad. 


Anónimo. Retrato de un personaje de la familia Hofer
(1470). National Gallery. Londres. 
Otra obra coetánea a la anterior es la de un retrato de un miembro de la familia Hofer. Desconocemos el autor de la obra. Aquí la mosca también aparece posada sobre el tocado de un personaje, aunque aquí si que el insecto está proporcionado. Probablemente se haya puesto la mosca como parte de la escena, aportando un detalle cotidiano no desprovisto de ironía. Indudablemente las moscas debían ser muy habituales en aquella época. 


Petrus Christus. Retrato de un monje cartujo
(c. 1446). 29 x 22 cm. MET, New York








Sin dejar el s. XV, encontramos un retrato de un cartujo, obra de Petrus Christus. Para dar profundidad al cuadro, el artista ha representado una especie de alféizar de ventana, pintando una tabla delante del cartujo. Para aumentar más todavía la sensación de profundidad, aparece una mosca paseándose sobre ella. Un recurso pictórico interesantísimo, que además atrae todavía más la mirada del espectador.  


Crivelli. Virgen con el Niño. (hacia 1480).
Temple sobre madera, 49 x 34 cm,
Victoria and Albert Museum, Londres. 



Progresivamente, las moscas se van integrando en los cuadros, como en la Virgen con el Niño de Crivelli, en el que se usa el mismo recurso de la mosca para dar profundidad a la obra. La mirada de María se dirige de reojo al díptero, obligando al espectador a hacer lo mismo. Así que la mosca no pasa tampoco inadvertida en este caso. 

Pero hay muchas obras más en las que figuran estos dípteros. En el próximo artículo trataremos de algunas de ellas y también de las moscas y de su papel como vector en la transmisión de algunos microorganismos causantes de enfermedades. 




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