lunes, 7 de enero de 2019

Isabel I de Inglaterra (I): La reina virgen





Autor desconocido 

Isabel I
(circa 1600)

Óleo sobre lienzo. 127 x 100 cm
National Portrait Gallery, Londres 





Hace pocos días recibí un tweet del Dr.  Frederic Llordach (@fllordachs) en el que me adjuntaba un interesante artículo sobre el maquillaje de la reina de Inglaterra Isabel I Tudor y me sugería que tratara este tema en "Un dermatólogo en el museo". Agradezco mucho la sugerencia y el documento y voy a intentar, lo mejor que pueda, satisfacer a este lector habitual de nuestro blog. 

Comenzaré, como hago habitualmente, situando el personaje a tratar y su época para así poder contextualizar mejor su caso. En posteriores entradas comentaré aspectos más concretos. 


Isabel I (1533–1603) es probablemente una de las figuras más emblemáticas de la historia de Inglaterra. Fue la quinta y última reina de la dinastía Tudor. Era hija de Enrique VIII y de Ana Bolena. Aunque había nacido como princesa real fue declarada hija ilegítima y apartada de la línea sucesoria cuando su madre fue ejecutada por orden del rey, cuando Isabel solamente contaba con tres años de edad. Sin embargo, al morir sus hermanos Eduardo VI y María I prematuramente, recayó en ella la sucesión a la corona. 

Físicamente Isabel era de tez pálida (fototipo I) y pelirroja como su padre. En cambio de su madre, que tenía la tez olivácea, ojos oscuros y un fototipo más alto, heredó la gracilidad ósea y los rasgos faciales. También algunos aspectos de su carácter: carismática, algo neurótica, y muy enamoradiza. 

Thomas Seymour
Tras la muerte de Enrique VIII (1547) subió al trono el joven Eduardo VI. La última mujer de Enrique VIII, Catalina Parr contrajo un nuevo matrimonio con Thomas Seymour (un aristócrata y tío del nuevo rey). Catalina se llevó consigo a Isabel y se cuidó de que tuviera una primorosa educación. Bajo la protección de Catalina, Isabel se formó como protestante y dominaba gran número de idiomas (francés, español, holandés e italiano, además de griego y latín), y tenía amplios conocimientos de filosofía, historia y otras materias. 

Cuando Isabel tenía 14 años, Seymour intentó seducirla o tal vez acosarla sexualmente. Entraba en su habitación, le hacía cosquillas y caricias y la perseguía quitándole la ropa y dándole palmaditas en las nalgas. Correspondido o no, el caso es que Catalina, la esposa de Seymour y madrastra de Isabel los sorprendió. Aunque Isabel supo defenderse, quedó recluida durante un tiempo en su residencia. 


Anthonys Mor: Maria Tudor, Bloody Mary (1554)
Eduardo VI murió prematuramente, y subió al trono María, la media hermana de Isabel (hija de Eduardo VIII y Catalina de Aragón), que intentó imponer un regreso al catolicismo, recurriendo a una feroz represión, que le valió el sobrenombre de Bloody Mary. También intentó convertir al catolicismo a Isabel, que para evitar problemas, simuló aceptarlo. Tras esta conversión fingida, la reina, que no tenía descendencia, la reconoció como heredera al trono.  

María falleció en 1558 e Isabel fue proclamada reina. Al subir al trono, Inglaterra se hallaba profundamente dividida por cuestiones religiosas. Una de las primeras medidas que tomó como reina fue establecer una Iglesia protestante independiente de Roma, de la que ella sería la cabeza visible y que luego evolucionaría a la Iglesia de Inglaterra. Su política exterior vino marcada por sus tensas relaciones con el rey hispánico Felipe II, con quien mantendría más tarde una guerra que arruinó a ambos países. 


María Estuardo
Uno de los grandes problemas de Isabel fue su prima católica, María Estuardo, la destronada reina de Escocia que se refugió en Inglaterra y a la que hizo encarcelar, debido a la amenaza que suponía para su reinado: los católicos la consideraban la verdadera reina de Inglaterra cuyo trono habría usurpado Isabel. Pero la escocesa no cesaba de conspirar desde su cárcel. Tras dieciocho años de reclusión en diversos castillos y prisiones, se descubrió un complot para asesinar a Isabel y suplantarla por María Estuardo. La reina fue presionada por sus consejeros para autorizar la pena de muerte de la infortunada María, que fue decapitada en la Torre de Londres. A pesar de ser reticente a ejecutar a su prima, al final Isabel no tuvo más remedio que acceder.

La ejecución de María Estuardo supuso un hito histórico en el enfrentamiento entre católicos y protestantes y causó un gran revuelo en todo el mundo. Su muerte y la decidida postura anticatólica de Isabel tensaron las relaciones con Felipe II, defensor acérrimo del papado, que decidió armar una flota de barcos a la que con gran petulancia llamó "La Armada Invencible". Pero el temporal, la pericia de los marinos ingleses -curtidos en tantos lances de piratería- y la absoluta incapacidad de mando de Felipe II en el mar proporcionaron una gran victoria a la flota de la reina Isabel. Una victoria que consolidó definitivamente a Inglaterra como una gran potencia naval y colonial. 



Isabel I Tudor, retratada con la flota que se enfrentó a la Armada Invencible al fondo 

Como veremos en próximas entradas del blog, Isabel nunca accedió a contraer matrimonio, a pesar de las repetidas y constantes presiones políticas que le aconsejaban hacerlo. Es más cultivó su imagen como "la reina virgen", casi sobrenatural, adecuando su aspecto a este propósito. Así  consiguió regir los destinos de Inglaterra durante uno de los reinados más largos de su historia, como mujer soltera.   

Bajo su reinado, Inglaterra pactó la paz con Francia, se inició el desarrollo industrial y económico del país, se impulsó el comercio, Y se afianzó la moneda, con lo que significó una época de gran prosperidad para la nobleza y la alta burguesía. La reina apoyó a los piratas y ennobleció a algunos de ellos como Francis Drake o Walter Raleigh, con quien mantuvo algunos escarceos amorosos. Tras su triunfo frente a la Armada Invencible, Inglaterra se erigió en una gran potencia naval y colonial. El reinado de Isabel, fue una época de gran florecimiento cultural, en la que podemos destacar  personalidades como William Shakespeare y Christopher Marlowe.


Isabel I Tudor 







Isabel I de Inglaterra:

I. La reina virgen 

II. Las razones de la virginidad

III. Virgen, pero con amantes

IV. Un maquillaje peligroso 




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