viernes, 21 de julio de 2017

Alibert (I): un maestro frustrado




Constant-Joseph Desbordes

El barón J.L. Alibert, practicando 
la vacunación contra la viruela 
en el castillo de Liancourt 
(1820)

Oleo sobre lienzo
Museo de Asistencia Pública. Hospital de París. 



Jean-Louis Alibert (1768-1837) es considerado el Padre de la Dermatología Francesa y en cierto modo, universal. En todo caso fue uno de los primeros dermatólogos y autor de una de las primeras clasificaciones de las enfermedades cutáneas. 

Nació el 2 de mayo de 1768 en Villefranche-d'Aveyron, en el Midi francés. Era el cuarto hijo de ocho hermanos. 

Jean-Louis se escolarizó en el colegio de Villefranche, donde los Hermanos de las Escuelas Cristianas impartían una formación religiosa y una educación fundamentalmente literaria. 

Influído por esta educación, Alibert creyó sentir la vocación religiosa por lo que ingresó en el noviciado de los Hermanos de la Doctrina Cristiana de Toulouse, adquiriendo una sólida formación en latín y en griego. Tras terminar sus estudios regresó a la escuela de Villefranche para enseñar en el mismo colegio en el que había iniciado sus estudios. Pero la irrupción de la Revolución Francesa, al abolir todas las órdenes religiosas, truncó su incipiente carrera eclesiástica. 

Alibert se reintegró entonces a la vida civil. Poco después se dirigió a Burdeos, donde es seleccionado para ir a estudiar a la nueva Escuela Normal que se acababa de crear en París (decreto del 9 Brumario del año III, es decir 30 de octubre de 1794). 

En 1795 pues, Alibert llegó a París. Tenía 25 años. La Escuela contaba con destacados profesores ( Laplace, Lagrange, Monge, Daubenton, Berthollet). Alibert tuvo pues una notable y sólida formación en ciencias. 

Durante este período, conoce a Cabanis, que influyó considerablemente sobre el pensamiento del joven estudiante. Cabanis lo introduce  en los ambientes intelectuales de la capital, especialmente en el salon de Mme. Hélvetius en Auteuil, donde conocerá a Sieyès y a Pinel, su futuro profesor de Medicina. 

La Escuela Normal se clausuraba poco después. Las perspectivas de dedicarse a la enseñanza volvieron a quebrarse una vez más. Tal vez influído por Pinel decide estudiar Medicina. Sin embargo, las facultades y otras organizaciones médicas vinculadas al antiguo régimen habían sido clausuradas en 1792. La urgente necesidad de disponer de cirujanos en los ejércitos revolucionarios obliga a reanudar la enseñanza de la medicina tres años más tarde. Así, Alibert pudo matricularse en la facultad parisina, donde pronto se destacó entre sus compañeros. Asiste en el Hôpital de la Charité a las lecciones de clínica médica de Corvisart, y a la clínica quirúrgica de Alexis Boyer. Pero sobre todo sigue las enseñanzas de Philippe Pinel en el Hospice de Bicêtre y más tarde en la Salpêtrière.

Los intereses médicos de Alibert eran múltiples: investigación terapéutica, investigación botánica, trabajos sobre electricidad. A esto se añadía su afición por traducir poemas latinos: Alibert no abandonó nunca del todo a las Letras. A título anecdótico, cabe reseñar que la única calificación baja que obtuvo fue precisamente en la asignatura de Patología externa. En 1800 se licenció y bajo la dirección de Pinel preparó intensamente su tesis, sobre fiebres perniciosas intermitentes. 

En 1801 llega al Hospital de Saint-Louis como médico adjunto. Un año más tarde será nombrado médico titular. Allí va a desarrollar toda su carrera hospitalaria.


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