lunes, 17 de julio de 2017

Roosevelt: Melanoma o queratosis seborreica?







Conferencia de Yalta
(1945)

Fotografía
Museo de Cultura. Yalta.



En el curso de la historia es habitual que los líderes políticos oculten a la opinión pública las enfermedades que padecen. Estar enfermo es una debilidad y los personajes públicos no pueden dar muestras de tal debilidad. En los Estados Unidos este fue el caso por ejemplo de JF Kennedy, que padecía un síndrome de Addison, que no trascendió, o del presidente Woodrow Wilson que tuvo un ataque de parálisis durante su segundo mandato que fue ocultado cuidadosamente en aquel momento a la opinión pública. De hecho, mientras el presidente yacía en la cama, su esposa se hizo cargo en secreto de sus funciones, un período que se conoció como "Administración".  

El presidente Franklin Delano Roosevelt era también un líder que mantuvo sus problemas médicos al margen de la atención pública. Aunque el público sabía que se había quedado paralítico en su juventud como consecuencia de una poliomielitis, Roosevelt siempre disimuló su debilidad. Se evitaba publicar fotografias usando su silla de ruedas, y posaba como si estuviera de pie usando aparatos que lo mantenían en posición vertical. En la actualidad, algunos autores especulan que Roosevelt también ocultó un posible melanoma, que incluso podría haber sido la causa de su muerte. 

En la famosa fotografía oficial de la conferencia de Yalta, en la que se reunieron los gobernantes de las tres potencias vencedoras en la II Guerra Mundial (Churchill, Roosevelt y Stalin), el presidente norteamericano aparece con una cicatriz sobre la ceja izquierda.




En el momento en el que se tomó esta foto,  el presidente Roosevelt había perdido casi 14 kilos y dos meses después falleció. La mayoría de historiadores señalan que el delicado estado del presidente Roosevelt influyó en el resultado de la negociación de Yalta, en la que se adoptaron las decisiones de geopolítica más importantes de la historia del s. XX. Muchos creen que si el presidente americano hubiera estado en plena forma no hubiera cedido fácilmente a las presiones de Stalin. Nauralmente esto es una pura especulación, aunque coincide con la opinión de Churchill en su libro La Segunda Guerra Mundial




En aquel momento ninguna fuente histórica hizo referencia al posible melanoma del presidente, aunque hay que decir que el conocimiento de este tumor a mediados del siglo pasado era relativamente escaso. Fue en 1979 cuando el Dr. Goldsmith planteó la hipótesis de que Roosevelt padecía de melanoma y que éste podría haber sido la causa real de su muerte. 

La mancha negruzca había aparecido sobre la ceja de Roosevelt en los últimos años de vida pero debió ser extirpada y ya no se ve en las fotos de los últimos meses. El secreto se impuso sobre esta intervención y se carece de testimonios sobre ella. Evidentemente tampoco tenemos estudios anatomopatológicos que precisen el diagnóstico correcto de la lesión cutánea.





La única información de que disponemos son las fotografías de la cara del Presidente, que muestran la evolución de la mancha melánica. En 2009 el dermatólogo norteamericano A. Bernard Ackerman publicó en la prestigiosa revista médica Archives of Dermatology un detallado estudio retrospectivo de todas las fotografías y expresó su opinión de que la mancha que aparece en dichas fotos podía corresponder a un melanoma, aunque había que contemplar como diagnósticos diferenciales el léntigo solar y la queratosis seborreica reticulada. 



El periodista Fettman y el neurólogo Lomazow están convencidos de que Roosvelt murió a consecuencia de un melanoma. Según ellos en 1945 podrían haber ya algunas metástasis del tumor, ya que sostienen que el presidente padecía una hemianopsia (pérdida de visión de una mitad) al final de su vida, lo que podría explicarse por la presencia de metástasis cerebrales, de una masa tumoral en el cerebro. El 1 de marzo de 1945, Roosevelt leyó un discurso en el Congreso, en el que dió cuenta de su reunión con Churchill y Stalin en Yalta. Durante el discurso, el presidente parecía confundido. Se saltó palabras y frases en el discurso que tenía preparado, improvisó algunos pasajes y repitió párrafos enteros. Fettman y Lomazow han comparado el texto de este discurso y un video de su lectura: su conclusión es que se saltaba partes del lado izquierdo del texto. También encontraron un comportamiento similar en un comunicado que leyó para los corresponsales de los noticiarios. Probablemente tenía un tumor en el cerebro. La hipótesis del cáncer es pues muy verosímil. 
Roosevelt en 1942. En la foto puede observarse que la lesión ya ha sido extirpada 

Otros datos refuerzan esta hipótesis. Roosevelt visitó en secreto en los últimos meses de su vida a por lo menos dos médicos especialistas en cáncer. Y la importante pérdida de peso (14 kg), es poco probable que fuera solamente consecuencia de la dieta, como se dijo en su día.    

Roosvelt murió a consecuencia de una hemorragia cerebral el 12 de abril de 1945. Su hipertensión y su insuficiencia cardíaca congestiva también se habían mantenido en secreto, aunque eran conocidas por su médico, el Dr. Howard G. Bruenn cardiólogo de la Universidad de Columbia y médico de la Marina, desde 1944. Poco antes de morir se registró una presión arterial de 300/190 y Bruenn lo interpretó como un fulminante ataque cardíaco. 

Algunos creen que la hemorragia podría haber sido causada por las metástasis del melanoma. No es descabellado pensarlo, aunque quedará como una mera hipótesis, como un misterio más que permanecerá - como tantos otros - en la niebla de la historia.  

Conferencia de Yalta. El fin de la pesadilla.





Bibliografía 

Ackerman AB, Lomazow S. An inquiry into the nature of the pigmented lesion above Franlkin Delano Roosevelt’s Lefth eyebrow. Arch Dermatolo. 2008; 144(4): 529-532
Altman LK. For F.D.R. Sleuths, New Focus on an Odd Spot. The New York Times. En: http://www.nytimes.com/2010/01/05/health/05docs.html?_r=0
De Benito V. El blog de piel Euro Melanoma en Cantabria y Roosevelt. http://dermatologodebenito.es/euro-melanoma-en-cantabria-y-roosevelt/
Ferttman E, Lomazow S. Deadly secreto de FDR. Amazon 2010
Goldsmith HS. Unanswered mysteries in the death of Franklin D. Roosevelt. Surg Gynecol Obstet. 1979 Dec;149(6):899-908
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