lunes, 13 de febrero de 2017

Dalí y el ADN (II): Homenaje a Watson y Crick






Salvador Dalí

Galacidalacidesoxiribunucleicacid
Homenaje a Watson y Crick
(1963) 

Carpeta de litografías 
M. Knoedler & amp; Co.



Como hemos visto, el ácido desoxirribonucleico constituyó una obsesión para Dalí y lo representó repetidamente en muchas de sus obras. En 1963 realizó una carpeta de litografías en homenaje a Watson y Crick, los descubridores de la estructura molecular del ADN, que habían sido galardonados con el Premio Nobel poco antes. La tituló Galacidalacidesoxiribunucleicacid, en honor a su mujer Gala. 

El propio Dalí, en el interior de la carpeta justifica este larguísimo nombre: 
   "En un tiempo en el que los títulos de las pinturas son bastante cortos (P. ej: "Pintura numero 1" o "Blanco sobre blanco") yo he llamado a mi homenaje a Crick y Watson 
GALACIDALACIDESOXIRIBUNUCLEICACID 
Es mi título más largo en una sola palabra. Pero el tema es también muy largo. Tanto como lo es la persistencia genética en la memoria humana. Ya lo anunciaba el profeta Isaías: El Salvador está contenido en la cabeza de Dios, que lo ve por primera vez en la historia iconográfica. Sus brazos repiten la estructura molecular del modelo de Crick y Watson y levantan el cuerpo de Cristo muerto para resucitarlo en el cielo"
El mismo título se aplica a una pintura dedicada al ciclo de la vida, la muerte y la resurrección, actualmente en el museo Dalí de S. Petersburgo (Florida). En ella aparece Gala rodeada de iconos religiosos y estructuras que recuerdan al ADN, como una apología de la vida. Un paisaje inundado llena el centro del lienzo, una alusión a las terribles inundaciones que sufrió Barcelona y la vecina comarca del Vallés en 1963 y que causaron un millar de muertos. Dios, en posición horizontal por encima del terreno inundado, extiende su brazo hacia abajo para elevar a su Hijo hacia el Cielo. Según Dalí, los músculos del brazo de Dios se retuercen en la forma de una doble espiral (alusión al ADN, como fuente de vida y transmisión de la creación divina). El cuerpo de Cristo, apenas visible, está desmoronado alrededor de una Virgen María vestida de blanco (Gala, de espaldas), con su cabeza y su brazo cayendo hacia la derecha de ella.

Galacidalacidesoxiribunucleicacid. Museo de S. Petersburgo (Florida)

Este tema cíclico se refuerza con las figuras que flanquean la obra a ambos lados. A la izquierda hay una molécula de ADN. A la derecha hay una serie de cubos compuestos de figuras que se cubren con armas unas a otras, las cuales según el autor “representan un tipo de destrucción, como minerales en el proceso de aniquilarse a sí mismos”. Así, entre la espiral que representa la vida y el cubo que representa la destrucción, que Dios resucite a Su Hijo ofrece esperanza a las víctimas catalanas de las inundaciones y a todos los que sufren.
Esta obra nos puede dar pie a comentar la historia del descubrimiento de la estructura molecular de los ácidos nucleicos, que tiene un cierto interés. 

Pero esto lo dejaremos para mañana. 




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