viernes, 1 de enero de 2016

La personificación del Año







Tapiz de la Creación (fragmento)
(S. XI)

 Tapiz de lana sobre trama de lino. 303 x 282 cm.
Museu de la Catedral de Girona



El Tapiz de la Creación, de la Catedral de Girona es una obra sin parangón. En primer lugar, por la rareza del material. No son frecuentes las pizas textiles de gran tañmaño, que narran historias. Junto con el Tapiz de Bayeux, que representa la batalla de Hastings, el Tapiz de la Creación de Girona constituye la muestra más incomparable de arte textil medieval, la llamada pintura de aguja. En realidad, no es un tapiz sino un bordado, aunque ya es difícil referirse con otra denominación que no sea la de "tapiz". 


La temática central de la obra representa la Creación del Mundo, según la temática del Génesis. No hay muchas representaciones de este tipo en el arte medieval cristiano. Yo recuerdo haber visto escenas similares a las del tapiz de Girona en la catedral de Monreale (Sicilia) o en la Catedral de San Marco, en Venecia, aunque en ambos casos se trataba de mosaicos. 


Tapiz de la Creación (s. XI). Museu de la Catedral de Girona. Arriba, en el centro, la representación del Año.




Además de las escenas centrales del Génesis, el tapiz presenta una amplia orla en las que se alude al paso del tiempo y a las estaciones y los meses (menologio). Esto es mucho más habitual, y más bien es un leit-motiv románico, bastante repetido, en la que los meses se representan por las actividades de cada temporada (arado de la tierra, caza, pesca, vendimia, o bien calentarse al lado de la chimenea) 


Presidiendo este paso del tiempo, encontramos arriba, en el centro a una figura central, el Año (Annus). Se le representa como un personaje con barba, con un instrumento agrario y una rueda, que puede ser interpretada como la rueda del tiempo (el paso eterno de las estaciones, que precisamente están representadas a los lados de esta figura) o como la la rueda de la fortuna (ya que no sabemos lo que nos va a deparar el año). La rueda de la fortuna era un símbolo muy del gusto de los romanos, que creían que cuanto más arriba estabas de la rueda, más posibilidades tenías de caer, ya que la rueda giraba en el momento menos pensado, como la cambiante fortuna, siempre voluble e imprevisible. 

El Año se representa con barba, como un viejo. Es esta una manera que habitualmente se usa para representar el tiempo, que es tan antiguo como el mundo. La barba se suele asociar a la vejez, a una edad longeva, por lo que es tomado como un habitual simbolismo para representar las cosas eternas o de larga duración. La personificación del tiempo en diversas épocas suele representarse con una barba larga, como en este caso aparece el Año


Tapiz de la Creación de Girona: 








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