martes, 17 de noviembre de 2015

Un tiñoso en la leprosería





 Ferdinand Bol

Los médicos de la 
leprosería de Amsterdam
(1647)

Óleo sobre lienzo. 224 x 310 cm
Rijksmuseum. Amsterdam. 



La escuela holandesa introdujo en el s. XVII un nuevo tipo de pintura: el retrato de grupo. Comenzaron a retratarse así las compañías de milicianos, especie de cuerpos de defensa urbana, que se reunían solamente en caso de necesidad pero que se hacían pintar colectivamente para decorar sus salas de reuniones. Pronto este tipo de pintura fue demandado por otros grupos sociales, especialmente académicos. Los diferentes gremios y grupos profesionales se hicieron pintar, para dar una imagen corporativa a la vez que se dejaba constancia del retrato personal de cada uno de los miembros del grupo. Los médicos fueron tal vez el grupo más representado. El ejemplo paradigmático es "La lección de anatomía del Dr. Tup" en la que el pincel de Rembrandt plasmó a este conocido profesor de Anatomía y a un grupo de sus más destacados discípulos. 

Detalle del cuadro, con el niño
afecto de tiña fávica.
Uno de los discípulos de Rembrandt fue Ferdinand Bol (1616-1680) que representó al equipo de médicos de la leprosería de Amsterdam. Un grupo de cuatro médicos, vestidos de negro, con cuello holandés y sombrero, según se acostumbraba en aquella época, están sentados entorno a una mesa sobre la que puede verse un tintero y un libro, como si estuviesen haciendo un inventario o controlando datos de los internos del hospital. De súbito, algo llama su atención, y giran todos su mirada hacia la izquierda de la escena, por donde aparece otro médico que introduce en la estancia a un niño. El muchacho tiene una actitud tímida y temerosa, algo intimidado por la atención que suscita en el grupo de doctores. La cabeza del niño está llena de costras grisáceas y blancuzcas, pulverulentas, que cubren totalmente su cuero cabelludo, que presenta una manifiesta alopecia. Probablemente acaba de ser encontrado en la calle por el médico que lo acompaña, que ha decidido solicitar su ingreso en la leprosería, si sus compañeros dan su aprobación. 

Hoy sabemos que este cuadro clínico corresponde a un favus o tiña favosa, causada por un hongo dermatofito, Trichophyton schoenleinii (Schönlein y Remak, 1834)Esta tiña se presenta con eritema, inflamación y alopecia,síntomas comunes a todas las tiñas. En el favus además se observa la formación de un exudado seroso que finaliza por formar costras, llamadas cazoletas fávicas o escútulas, de consistencia muy friable, y de olor repulsivo (según los libros clásicos, "olor a nido de ratón"). El favus suele dejar como secuela una alopecia cicatricial permanente. 

Podemos preguntarnos qué hace un enfermo de tiña fávica en una leprosería, ya que nada tienen que ver las tiñas con la lepra. Hay que decir que antes de la clasificación dermatológica iniciada por Willan en Londres y Alibert en París, las leproserías acogían no solamente casos de lepra, sino todo tipo de enfermedades cutáneas infecciosas, probablemente en un intento de aislar estos casos y evitar contagios entre la población. Tal era el caso del Hospital de Saint Louis, en París, cuando llegó allí Jean Louis Alibert, y de muchos otros centros de similares características.  


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