martes, 14 de mayo de 2019

La descubridora del ácido fólico








Retrato de Lucy Wills


 Fotografía B&N  
  
Biblioteca Colegio de Médicos. Edimburgo



La semana pasada se conmemoró el aniversario del nacimiento de la investigadora británica Lucy Wills (10 de mayo de 1888) y sucedió algo poco frecuente: Google dedicó uno de sus famosos doodles a esta efemérides.



Pero ¿quien era esta científica para merecer este homenaje? ¿Conocemos bien la trascendencia de sus investigaciones? Vale la pena que comentemos algo sobre ella. 

Lucy Wills (1888-1964) nació en una familia con inquietudes científicas. Su abuelo materno, el Dr. James Johnston era un conocido médico de Birmingham, su bisabuelo William Wills era miembro de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia y autor de artículos sobre meteorología y otras observaciones científicas, y su padre William Leonard Wills (1858–1911) estaba interesado en botánica y en geología, así como en la fotografía. Lucy tuvo una esmerada educación en un colegio femenino, Cheltenham College for Young Ladies, obteniendo después las licenciaturas de Botánica y en Geología por la Universidad de Cambridge (1911). 



Uno de los apuntes manuscritos de Lucy Wills
Lucy y su hermano Gordon viajaron a Sudáfrica. Una  compañera de estudios y gran amiga de Lucy, Margot Hume, daba clases en la Universidad del Cabo. Margot estaba muy interesada en los trabajos de Sigmund Freud e hizo que Lucy se interesara en ellos. Tanto, que Wills se planteó estudiar psiquiatría. Pero la I Guerra Mundial la llevó a trabajar como enfermera voluntaria en Sudáfrica y finalmente se decidió a estudiar Medicina, licenciándose en 1920. Comenzó a trabajar en el Departamento de Patología Química del Royal Free Hospital, donde se interesó por la hematología.

Lucy Wills, en su laboratorio
Durante el período 1928-1933, Lucy trabajó con Margaret Balfour en Bombay, investigando sobre la anemia macrocítica en el embarazo, una patología en la que los glóbulos rojos son más grandes de lo normal y que causaba una alta mortalidad de mujeres embarazadas. Wills observó una correlación entre los hábitos alimenticios de diferentes clases de mujeres de Bombay y la probabilidad de que se vuelvan anémicas durante el embarazo. A través de sus trabajos llegó a la conclusión que muchas embarazadas sufrían una carencia nutricional. Las mujeres musulmanas pobres que solían trabajar en las fábricas textiles eran las que tenían las dietas más deficientes y la mayor susceptibilidad a la anemia. 

Esta anemia se conocía entonces como "anemia perniciosa del embarazo". Wills demostró que esta anemia era diferente de la anemia perniciosa real, ya que los pacientes no tenían aclorhidria, una incapacidad para producir ácido gástrico. Además, aunque los pacientes respondieron a los extractos de hígado crudos, no respondieron a los extractos de hígado "puros" (vitamina B12) que se había demostrado que tratan la anemia verdadera perniciosa. Pronto se dio cuenta que tenía que haber otro factor nutricional que podía causar anemia macrocítica además del déficit de vitamina B12.
 Marmite, el extracto vegetal y de 
levaduras que formó parte de 
la investigación de Lucy Wills

Comenzó entonces a realizar experimentos con ratones y con monos. Un día, administró Marmite, una especie de pasta para untar muy barata a uno de los monos de su experimento, un animal que estaba especialmente malnutrido. Los resultados fueron espectaculares: el animal se recuperó en pocos días.  

Investigó la composición del paté: extracto vegetal concentrado, sal y levadura (por cierto, así se la representa en el doodle de Google: observando un bote de Marmite). Esta pasta se había empezado a fabricar en 1907 para aprovechar los sedimentos de la cerveza, y tiene un fuerte sabor. Los ingleses describen Marmite muy gráficamente diciendo "love it or hate it" (o la amas o la odias). La Dra. Wills decidió experimentar con esta levadura y obtuvo interesantes resultados. Como no pudo determinar cuál era exactamente el factor determinante (la fórmula de Marmite es secreta), le puso el nombre genérico de Factor Wills. Su administración evitaba la anemia macrocítica en muchas embarazadas, y el resultado de sus trabajos fue publicado por la prestigiosa revista médica British Medical Journal. Algunos años más tarde, en 1941, se pudo aislar de la espinaca el ácido fólico, uno de los componentes de Marmite, y se pudo corroborar que era un elemento nutricional indispensable. 

Lucy Wills, en la última etapa de su vida  
De vuelta a Inglaterra, Lucy Wills se reincorporó al Royal Free Hospital hasta 1947, donde creó un departamento de hematología para proseguir con sus investigaciones. Siempre inquieta, Lucy Wills continuó trabajando para ampliar su investigación, incluso después de jubilarse, viajando a Sudáfrica y a Fiji. 

Wills fue una trabajadora incansable. Decidió no ejercer la Medicina asistencial para dedicarse de pleno a la investigación. Pero le quedó tiempo para el deporte, y practicaba montañismo, ciclismo y esquí. Disfrutó de la vida con generosidad, amabilidad y gran sentido del humor. En los últimos años de su vida se dedicó a sus aficiones más tranquilas: jardinería, música, teatro… pero no dejó su compromiso social, desempeñando durante 10 años el cargo de concejal de Trabajo en Chelsea.

Lucy Wills es un ejemplo de mujer científica, que con su trabajo paciente y abnegado llevó a cabo la investigación que permitió el descubrimiento del ácido fólico, salvando así muchas vidas de mujeres gestantes expuestas a una anemia macrocítica. 



Google fetes Lucy Wills with doodle 
on 131st born anniversary



Quien fue Lucy Wills, la científica pionera 
en el tratamiento de la anemia

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