dilluns, 25 de juny de 2018

¿Un quiste en la cara de Júpiter?






Bartolomeus Spranger

Júpiter y Antíope 
(1596) 

Óleo sobre lienzo
Kunsthistorische Museum. Viena 





Bartolomeus Spranger (1546-1611) fue un pintor flamenco que trabajó durante una década en Roma, bajo el patrocinio del cardenal Alessandro Farnese y más tarde en Viena, donde había sido llamado por el emperador Maximiliano I. Más tarde el emperador Rudolf II, gran amante de las artes, le solicitó una serie de pinturas con connotaciones eróticas. Una de ellas es sin duda esta obra, de tema mitológico, realizada con gran sensualidad.  


En la cara de Júpiter-sátiro se observa una lesión redondeada



La pintura representa un pasaje de Ovidio (Metamorfosis, IV). Antíope (Ἀντιόπη) era la hija del rey tebano Nicteo. Júpiter (Zeus) quedó prendado de su belleza y decidió seducirla, para lo que tomó la forma de un sátiro, momento que es representado por el cuadro. Júpiter, sostiene a Antíope bajo el brazo y alrededor de su pecho mientras ella acaricia la pierna de Júpiter. A consecuencia de la seducción, Antíope quedó embarazada del dios por lo que decidió escaparse de su casa, y su padre, desesperado se suicidó. Posteriormente, fruto de sus relaciones con Júpiter parió a dos gemelos, Amfíon y Zetos. 

Aparte de las cuestiones pictóricas y sensuales, en esta pintura podemos ver una lesión en la cara del sátiro Júpiter. Una lesión redondeada, como un pequeño tumor, que podría interpretarse como un quiste o tal vez como una cicatriz hipertrófica, de aspecto queloideo. Una lesión dermatológica, en todo caso, que ha captado nuestra atención. 



Bibliografía

Grimal, P. Diccionari de mitologia grega i romana. Barcelona, 2008
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