domingo, 30 de julio de 2017

La frente de la Virgen





Bartholomeus Bruyn "El Viejo"

La adoración del Niño
(1520 circa)

Oleo sobre tabla
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. 




Bartholomeus Bruyn "El Viejo" (1493-1555) fue un artista alemán, activo en Colonia, que se especializó en la pintura de retablos religiosos y en algunos retratos. 


B. Bruyn: Adoración de los Magos.
Retablo de la catedral de Essen. 
No se tienen referencias concretas de su formación artística, aunque su pintura revela un buen conocimiento de la pintura holandesa, y se aprecian también influencias de los romanistas del norte, como Maerten van Heemskerk y Jan van Scorel. 

En esta tabla, que puede fecharse alrededor de 1520,  se aprecia la influencia de Joos van Cleve y de la pintura del s. XV. Bruyn realizó otras dos tablas similares: una escena del retablo del altar mayor en la catedral de Essen y la escena principal de un tríptico, que actualmente forma parte de la colección Klisters. 


El tema de la obra, una Natividad del Señor, aparece enmarcado con una composición arquitectónica renacentista. El Niño Jesús ocupa el lugar central, rodeado por un grupo de ángeles-niño que lo adoran. Otro grupo de ángeles, a la derecha, cantan y tocan instrumentos musicales. San José, en una posición secundaria, se lleva la mano a la cabeza para descubrirse en señal de respeto. 

Imagen de la totalidad de la tabla de 
La adoración del Niño, de Bartholomeus Bruyn. 
En la parte izquierda del cuadro se ve a la Virgen, arrodillada ante su Hijo. Al observar con atención su cara, enseguida llama la atención la sombra que atraviesa su frente, un detalle poco habitual. La particular disposición de esta sombra en la frente de la Madre de Dios nos hace pensar en algunos casos de esclerodermia en "coup de sabre" (en sablazo). En esta afección dermatológica aparece en la frente una banda de piel endurecida, frecuentemente deprimida y con un cambio de color en relación con la piel circundante. Se trata de una forma de esclerodermia localizada y en ocasiones incluso puede acompañarse de alteraciones del hueso subyacente. Su distribución recuerda la herida que se causaba en las batallas al golpear la frente de los enemigos, y de ahí su nombre. El endurecimiento de la piel de esta lesión puede causar dificultades en la irrigación lo que se refleja como una alopecia de la zona afecta. 

No pretendo inferir que la Virgen de la tabla de Bruyn presente esta patología, ni mucho menos. Sinceramente, no creo que sea más que una sombra, colocada con mayor o menor fortuna. Simplemente no he podido evitar esta asociación de ideas fruto de muchos años de observaciones clínicas. Y es que a veces, creo que en el fondo tengo un poco de deformación profesional. 


Bibliografía

Pita Andrade, José Manuel, y Borobia Guerrero, María del Mar, Maestros antiguos del Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, Lunwerg Editores, 1992, ISBN 84-88474-02-4



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