domingo, 13 de septiembre de 2015

¿Usaba preservativo Tutankamón? (y II)


Anubis embalsama el cuerpo de Sendeyem, artesano de Deir-el-Medina.
En cada momificación se repite el ritual de la momificación de Osiris



Anubis embalsama a Senedyem
(XIX dinastía) 

Fresco de la tumba de Senedyem
Deir-el-Medina, Egipto 





Nos planteábamos en una entrada anterior, algunas dudas sobre una pieza que a veces se ha interpretado como el preservativo de Tutankamón. Las dudas se nos planteaban sobre la escasez de datos sobre enfermedades de transmisión sexual entre los egipcios y sobre el escaso interés que tiene la contracepción en cualquier monarquía hereditaria. Seguiremos comentando esta cuestión.

En realidad, esta pieza no corresponde a un preservativo. Nuestra visión del mundo y de las cosas desde nuestra perspectiva actual hace que se interpretara así. La pieza en cuestión es una funda o estuche itifálico, muy usada en Egipto donde se consideraba el falo como algo sagrado. Todavía hoy se usan fundas similares en algunas culturas africanas. 

El faraón muerto momificado se identificaba con Osiris. En este sentido puede ser útil recordar la leyenda de Osiris. Según la mitología egipcia, tras la creación del mundo se produjo una cópula entre Geb, dios de la tierra y Nut, diosa del cielo. De esta cópula nacieron cuatro dioses, dos varones (Osiris y Seth) y dos hembras (Isis y Neftis). Los cuatro dioses se casaron entre sí: Osiris con Isis y Seth con Neftis. Osiris reinaba en la tierra fértil del Nilo, y Seth en el àrido desierto. Por este motivo Seth sentía envidia de su hermano y lo mató y descuartizó en trozos (uno por cada nomo o provincia egipcia) y lo arrojó al Nilo. Isis, la hermana y esposa de Osiris, desconsolada ante el asesinato se su esposo viajó por todo el país recogiendo los pedazos. Su hermana Neftis, compadecida de ella, le ayudaba. Cuando terminaron su labor, se dirigieron al dios chacal Anubis para que momificara el cuerpo de Osiris. Pero faltaba un fragmento. Un pez del Nilo, el oxirrinco, había devorado el pene de Osiris y se lo había tragado. Por esto los egipcios consideraban sagrados los oxirrincos y los momificaban. 


Isis, transformada en pájaro, desciende sobre el falo de la momia 
de Osiris en una hierogamia que  engendrará a Horus. 
Arriba, relieve del Templo de Abydos. 
Abajo relieve del Templo de Dendera (Egipto) 


Anubis cosió y momificó el cadáver de Osiris y le fabricó un falo postizo, de cerámica (tierra cocida, obsérvese el simbolismo con la tierra fértil del Nilo). Isis se transformó en un pájaro y descendió suavemente sobre el falo de tierra de Osiris momificado, fecundándose así de forma prodigiosa. 

De este acoplamiento nació el dios Horus, del que el faraón vivo es la reencarnación. Cuando creció, Horus se enfrentó con su tio Seth para vengar a su padre. En la batalla, Seth arrancó un ojo a Horus, lo que a dado lugar al amuleto protector del ojo de Horus (udjat).


Diversos udjat, amuletos protectores alusivos al ojo de Horus.
Museo Civico-Archeologico. Bolonia. 


Por ese motivo el falo tenía una gran importancia y se cubría con estos estuches itifálicos para conservarlo en posición erecta. Algo que sin la ayuda de la mitología nos costaría mucho comprender. 


The Boy Pharao. King Tutankhamun:



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