domingo, 26 de marzo de 2017

Orígenes del microscopio (I): Los primeros pasos





Microscopio de Antonie van Leeuwenhoeck
(1680 circa

Museo de Ciencias Naturales
Santiago de Compostela 




El cuadro que aportamos hoy es un retrato de Antonie van Leeuwenhoeck, a quien se atribuye la invención del microscopio. En realidad, no fue él quien ideó el primer microscopio, sino que hubo algunos antecedentes previos. Pero sí es cierto que a partir de Leeuwenhoeck, el invento se perfeccionó considerablemente y que sus trabajos se popularizaron y pueden considerarse el punto de partida de la microscopía. 

El precursor: Janssen


El microscopio de Janssen
Poco antes de Leeuwenhoeck, otro holandés, Zacharias Janssen (1588-1638) había ya construído un microscopio compuesto de dos lentes, que consistía en un simple tubo de unos 25 cm de longitud y 9 cm de ancho con una lente convexa en cada extremo, que ampliaba la imagen por refracción. 

A pesar de que este microscopio fue el primero (1590), su potencia es tan escasa que está en discusión que se le pueda dar con propiedad el nombre de microscopio, si bien es ya un intento de conseguir un aumento superior al de las lupas. En este sentido fue el precursor. 


La Micrographia de Robert Hooke

Otro contemporáneo de Leeuwenhoeck, el inglés Robert Hooke (1635-1703), publicó el libro Micrographia (1665), donde describía sus observaciones con un microscopio diseñado por él mismo. 


Robert Hooke
Una de ellas fue la de examinar con su microscopio una lámina de corcho, y ver que estaba formada por pequeñas cavidades poliédricas que recordaban a las celdillas de un panal. Por este motivo las llamó células (nombre que significa pequeñas celdas), siendo el primero que usó este nombre, que luego ha tenido tanta importancia en biología. 

Años más tarde, Marcello Malpighi usó este nombre de célula en sus observaciones y ya quedaría plenamente aceptada esta terminología. 


El microscopio de Leeuwenhoeck

Sin embargo, estos microscopios primitivos eran poco más que unas lupas algo potentes, con los que se conseguían 20-30 aumentos. Leeuwenhoeck, en cambio, consiguió diseñar un aparato totalmente original, con el que consiguió unos 200 aumentos. 

Anthonie van Leeuwenhoeck (1632-1723) trabajaba como contable de un comerciante de telas. Había visto usar la lupa para examinar tejidos muchas veces y a él mismo le encantaba hacerlo. Por eso se dedicó a tallar las lentes de aumento, adquiriendo una gran habilidad en ello. Así comenzó a fabricar sus propios aparatos. 


Esquema del microscopio de Leeuwenhoeck
Llegó a tener 419 lentes,algunas de cristal de roca e incluso de diamante. Había montado en microscopios 247 lentes. La mitad de estos microscopios eran de plata y tres de ellos de oro. Su construcción era muy rudimentaria. Se componían de una sola lente encajada entre dos placas de metal fijadas una a la otra y perforadas por un pequeño orificio. El objeto a observar se colocaba sobre una aguja de metal que podía girar sobre sí misma, subir y bajar gracias a un tornillo, de manera que podía acercarse o alejarse de la lente, según lo que deseara el observador. Si el objeto era sólido, se pegaba a la aguja con cola. Si era líquido, se depositaba en un pequeño plato o en un tubo de cristal muy fino que también se adhería a la aguja. 

Leeuwenhoek se dedicó a construir incesantemente microscopios de gran calidadNo compartió con nadie su forma de pulir o tallar las lentes y no dejó ninguna indicación sobre sus métodos de fabricación. Es probable que destruyera  muchos de sus propios microscopios

Nunca vendió ninguno. La ciencia tardó casi 200 años en volver a desarrollar una técnica equivalente. Se calcula en 500 el número de microscopios que construyó a lo largo de su vida. 

De esta manera, Leeuwenhoeck pudo realizar importantes descubrimientos, como los glóbulos de la sangre (1673), las bacterias o los espermatozoides. Pero de sus sorprendentes descubrimientos hablaremos  en la siguiente entrada.





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