martes, 27 de septiembre de 2016

Ganadería y resistencia a los antibióticos.






Vincent Van Gogh

Pastor con un rebaño de ovejas (Después de la tormenta)
(1883-1885)

Óleo sobre lienzo. 
66.3 cm × 128.6 cm
Museo Soumaya. Ciudad de México. 




El problema de la resistencia bacteriana a los antibióticos es cada vez más acuciante. Generalmente se culpa al consumo excesivo y abusivo de medicación en las ciudades del mundo occidental. Ciertamente este es uno de los factores a tener en cuenta, pero las resistencias bacterianas tienen otro origen mucho más importante: el consumo de antibióticos en la ganadería. El 80% de los antibióticos que son vendidos en los EEUU anualmente se venden para tratar animales de granja. 
Las resistencias bacterianas podrían convertirse en la primera causa de muerte (10 Millones de muertes/año en 2050), y costar 100.000 millones de dólares (entre un 2% y un 3,5% del PIB mundial) como ha demostrado un reciente estudio británico. Se estima que en los EEUU hay cerca de 2 millones de individuos infectados por los gérmenes resistentes a los antibióticos cada año, que provocan ya 23.000 muertes al año. En la actualidad ya mueren 700.000 personas al año en el mundo por problemas derivados de la resistencia a los antibióticos (de los que 50.000 en Europa y EEUU). Un gran problema de salud pública a escala mundial, que motivó que la Asamblea General de las Naciones Unidas lo incluyera en la orden del día del miércoles 21 de septiembre de 2016. Es importante preservar esta riqueza terapéutica que representan los antibióticos. Son medicamentos que han salvado millones de vidas desde el descubrimiento de la penicilina y las sulfamidas en el segundo tercio del s. XX. 

 

El consumo excesivo de antibióticos en el hombre y en los animales es la causa esencial y la que se puede intentar solucionar cuanto antes. El consumo animal de antibióticos es diez veces superior al humanoEsto está motivado sobre todo por el uso de antibióticos como un factor de crecimiento: los ganaderos suministran antibióticos a los animales día tras día aun cuando los animales no están enfermos. La administración indiscriminada de antibióticos permite no solamente ganar tiempo en el crecimiento del ganado, sino también una mayor uniformidad en la cabaña. El resultado es una mayor productividad y beneficio para el ganadero. Pero cuando los animales reciben los antibióticos en la comida rutinariamente, las bacterias que viven en los intestinos, el aparato respiratorio y la piel de los animales desarrollan una resistencia contra esos antibióticos y también a otros antibióticos similares. Habiendo creado resistencia, estas bacterias, pueden extenderse hacia las comunidades de varias maneras:
  • Productos Alimenticios: Las bacterias resistentes a los antibióticos son transportadas de la granja industrial hacia el matadero. Frecuentemente pueden encontrarse en la carne fresca de venta en los supermercados.
  • Medio ambiente: Las bacterias resistentes a los antibióticos de las granjas industriales terminan en las aguas residuales por medio de los desechos animales. También pueden escaparse por medio del aire.
  • Trabajadores de las granjas: Los trabajadores pueden llevar bacterias que se han hecho resistentes en la granja en su piel o en la ropa y transmitir esas bacterias a la comunidad.

Las bacterias resistentes a los antibióticos son capaces de multiplicarse con mayor rapidez. Estas bacterias pueden transmitir esta resistencia a otras bacterias, lo que puede dar lugar a microorganismos resistentes a antibióticos con los que nunca han estado en contacto. Esto ha dado lugar a una creciente y extendida resistencia a los antibióticos y a la creación de bacterias multi-resistentes (superbugs en inglés)


Tabla tomada de: http://www.laondaverde.org/laondaverde/health/files/raisingresistance-sp.pdf

La administración de antibióticos de forma indiscriminada al ganado está prohibida en la Unión Europea desde 2006 pero se sigue realizando en muchos otros países (EEUU, Brasil, Rusia, China, India...). En estos países, sus habitantes cada vez se consume más carne. Por esta razón las granjas de producción a gran escala intentan mantener su oferta lo más barata posible. Se prevé que en 2030 el consumo global de antibióticos habrá aumentado en un 67% (1/3 parte de este incremento a causa de la administración indiscriminada en la ganadería). Actualmente China ya es el país que más antimicrobianos usa en el ganado. Las organizaciones internacionales como la FAO pretenden una fuerte reducción de la administración de antibióticos al ganado, pero encuentran una fuerte resistencia en muchos ganaderos. La solución pasa por realizar tratamientos más razonables, tras un diagnóstico adecuado, evitar tratar preventivamente al ganado y mejorar las prácticas de higiene y de vacunación. 

Gabriël Metsu. El gallo muerto (1660). Óleo sobre lienzo 57 x 40 cm.
Museo del Prado, Madrid. 
Los años del cambio de siglo estuvieron marcados por la emergencia mundial de cepas bacterianas resistentes a numerosos antibióticos detectadas tanto en los enfermos hospitalizados, como en pacientes que seguían tratamiento en casa. El problema se agravó considerablemente cuando aparecieron enterobacterias insensibles a las cefalosporinas de 3ª generación, por la presencia de enzimas que degradaban los antibióticos empleados, betalactamasas de amplio espectro (BLSE). Al principio, solo algunas cepas estaban afectadas por el fenómeno BLSE. De momento, incrementando las medidas de higiene en los hospitales, donde se acantonaban este tipo de bacterias con estos mecanismos de resistencia, pudo controlarse el problema. Pero a partir del año 2000 las bacterias resistentes, especialmente Escherichia coli, se hicieron insensibles a estas medidas. Y cada vez había más cepas de bacterias multiresistente. El problema dejó de afectar solamente a los hospitales y transcendió al medio extrahospitalario. 

Los mecanismos de resistencia a los antibióticos no afectan a todos los países por igual. Algunos países, como Francia, Italia, Grecia, China, India, Oriente Medio y África del Norte presentan actualmente una situación crítica, con prevalencia de resistencia de enterobacterias a las cefalosporinas de 3ª generación, y a veces a los carbapenemos (unos potentísimos antibióticos) de entre un 50 y un 80%. Pero los portadores sanos transportan superbacterias multiresistentes (superbugsen su intestino  y contribuyen a extender el problema. 


Manolo Rial. O porco. Escultura en bronce. Calle Colón. Lalín (Pontevedra)

Otro factor que contribuye a la emergencia de bacterias resistentes es la polución química de las aguas por los antibióticos. Los fármacos usados en Medicina humana y Veterinaria polucionan cada vez más el medio ambiente. Un problema que ya fue detectado hace más de 40 años, pero que cada vez es más acuciante. Antiinflamatorios, antibióticos, hormonas, compuestos iodados de contrastes radiográficos y hasta 4000 productos llegan en cantidades apreciables en el agua. Se ha demostrado que las aguas cercanas a las fábricas farmacéuticas pueden presentar tasas de medicamentos 10.000 más elevadas que las dosis habituales usadas en humanos. Medicamentos que son desechados directamente, pero también metabolitos hidrófilos que son eliminados por la orina o las heces (provinientes tanto de hospitales como de los domicilios de pacientes) o restos de fármacos usados en veterinaria en las granjas y que no son eliminados de forma eficaz por las estaciones de depuración. Un ejemplo: la bacteria Escherichia coli, es un huésped del tubo digestivo del hombre y de muchos animales. Pero también se encuentra en el medio ambiente (suelos, lagos y ríos). La presencia de cepas de bacterias digestivas productoras de BLSE se ha detectado en los desagües de los hospitales, y en las estaciones de depuración de aguas, tanto en los países en vías de desarrollo como en los países desarrollados. 

Estas aguas de superficie contaminadas por bacterias patógenas pueden ser usadas después para regar los cultivos, e incluso, en algunos países, para el consumo animal y humano. En Israel se han encontrado altas dosis de fármacos en las legumbres. Recientemente un cultivo de alholva (Trigonella foenum-graecumse contaminó por una cepa de E. coli O154:H4, virulenta y resistente. Su consumo tuvo como resultado 4.000 casos de infección muy grave en Francia y Alemania, con 50 muertes (mayo-junio 2011). Es pues urgente desarrollar sistemas eficaces de tratamiento de aguas para evitar problemas similares. 

En China, se ha detectado la presencia de antibióticos en el agua del grifo de las casas. Más de 60 agentes anti-infecciosos  se han detectado en muestras de agua de diferentes ríos entre ellos el Yangzi Jiang (Río Azul) que abastece de agua a Canton. Pero no es sólo un problema de países en vías de desarrollo. También se han encontrado bacterias superbugs, resistentes a los antibióticos en el estuario del río Hudson, cerca de Nueva York. 

Josep Berga (1837-1914). Ramat d'ovelles. Museu de la Garrotxa. Olot. 






Bibliografía



Khachatourians G, Agricultural use of antibiotics and the evolution and transfer of antibiotic-Resistant Bacteria, Canadian Medical Association Journal 159 (1998): 1129-1136. 

Jukes T, The Present status and Background of antibiotics in the Feeding of Domestic animals, Annals of the New York Academy of Sciences 182 (1971): 362-379.

Food and Drug administration, approved animal Drug Products online (Green Book), http://www.fda.gov/animalVeterinary/Products/ approvedanimalDrugProducts/default.htm). 

NDC Datos de salud. Criando resistencia: La ganadería a gran escala y la amenaza a la salud pública de las bacterias resistentes a los antibióticos. Junio 2015. 
http://www.laondaverde.org/laondaverde/health/files/raisingresistance-sp.pdf

World Health organization, tackling antibiotic Resistance from a Food safety Perspective in Europe, 2011. www.euro.who.int/__data/assets/pdf_ file/0005/136454/e94889.pdf. 



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