lunes, 29 de agosto de 2016

Piel de tiburón contra las infecciones intrahospitalarias





Tiburón de arrecife de puntas blancas 

(Triaenodon obesus) 


L'Aqüàrium. Barcelona.



Hace poco nos referíamos a las lesiones que puede causarnos un ataque de tiburón. Hoy nos referiremos a los posibles remedios que podemos encontrar en estos animales. 

La piel de un tiburón es muy especial: parece lisa y uniforme, pero vista de cerca, está salpicada de millones de escamas en forma de dientes microscópicos superpuestos (dentículos) en forma de punta, que vistas al microscopio electrónico revelan estructuras complementarias "en nido de abeja". Desde hace mucho tiempo esta piel se ha venido utilizando para confeccionar papeles de lija, útiles para raspar superficies rugosas, transformándolas en lisas. 


Tiburón toro. Acuario de Barcelona.

Esta peculiar estructura cutánea tiene la función principal de interrumpir la fluidez del agua sobre la superficie del animal y reducir la fricción. Hace un par de años, un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard (EE.UU.) logró reproducirla de manera artificial por primera vez, y comprobaron que, en efecto, aumentaba la velocidad de natación del tiburón hasta un 6,6%, y reducía el coste de energía (The Journal of Experimental Biology). No es de extrañar. Los tiburones están adaptados a su medio ambiente desde hace 430 millones de años, según afirma el ictiólogo Pascal Deynat en su obra Les requins (2010)

La piel de los tiburones tiene además otras interesantes propiedades. Se ha observado que debido a su anfractuosidad, la piel del tiburón no favorece la adherencia de los microorganismos marinos. 

Estructura de la piel de tiburón

Los investigadores de la empresa americana Sharklet se dieron cuenta que estructuras similares podían dificultar también la adherencia de otras bacterias, por lo que intentaron desde 2007, conseguir un revestimiento inspirado en la estructura cutánea del tiburón. Han podido desarrollar así un revestimiento que imita las dentículas de los escualos, pero de talla todavía menor (3 micrones). Esta superficie impide igualmente la fijación de las bacterias. Así, sin usar productos químicos, antisépticos ni antibióticos se obtiene un material "que no gusta a las bacterias" y que al parecer reduce su presencia en un 94%.


Estructura de la piel del tiburón
El descubrimiento de este material puede ser útil para ser usado los hospitales, y se espera que pueda ayudar a reducir las infecciones intra-hospitalarias que producen cientos de miles de contagios anuales. 

Las aplicaciones de Sharklet son múltiples: puede recubrir los quirófanos, los catéteres, los apósitos, o puede servir para plastificar las historias clínicas que pasan de mano en mano. Naturalmente, todo esto no es incompatible con los cuidadosos lavados de manos, que seguirán siendo el principal medio de luchar contra este tipo de infecciones. 





Using Shark Skin to Fight Against Bacteria:





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