martes, 16 de febrero de 2016

Tolouse-Lautrec: La femme tatouée



Henry Tolouse-Lautrec (1863-1901) 

La femme tatouée
(1894)

Óleo sobre lienzo 62 x 84





De familia aristocrática, Henry de Toulouse-Lautrec estaba afecto de una peculiar enfermedad genética, la picnodisostosis, lo que le causaba una gran fragilidad ósea y alteraciones en el crecimiento de las extremidades inferiores. 

Henry comenzó a dibujar y pintar desde muy joven. En París frecuentó el taller de varios artistas de su tiempo, y a partir de 1882 entró en contacto con la obra de los impresionistas que tanto le influenciaron.

También se puso en contacto con el mundo de los obreros, mujeres de la vida y gente del hampa que abundaban en el barrio de Montmartre, ambientes frecuentados por la bohemia anticonformista. Serán estos, después de los campesinos que trabajaban las tierras de su familia, los protagonistas de sus obras.


En la pintura La femme tatouée (La mujer tatuada) de 1894, el autor representa dos mujeres delante de un espejo. Sobre el brazo derecho de la primera son evidentes algunos simbolos tatuados. En aquel tiempo - a diferencia de la actualidad - los tatuajes eran casi exclusivos de prostitutas, delincuentes, presidiarios y marineros, y algo bastante común en los ambientes que intentó reflejar Toulouse-Lautrec.
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