domingo, 30 de agosto de 2015

Frescos tratados con antibióticos








Ritual de iniciación dionisíaca
(s. II a.n.e)

Frescos del triclinium 
Villa dei Misteri, Pompeya




Los frescos de la Villa de los Misterios han sido tratados con antibióticos! En marzo de 2015, tras dos años de trabajos, la célebre mansión patricia de Pompeya, en Italia, ha vuelto a abrir sus puertas, permitiendo así que el público pueda admirar nuevamente algunos de los más bellos frescos del mundo antiguo. Han sido restauradas bajo la dirección de Stefano Vanacore, director del laboratorio de restauración de Pompeya. 


Una restauradora trabajando sobre uno de los frescos de la Villa de los Misterios


Entre los tratamientos efectuados a estas importantes obras maestras, sepultadas tras la erupción del Vesubio en agosto del 79, los especialistas no han dudado en usar un tratamiento innovador, a base de antibióticos. Los restauradores han usado amoxicilina para tratar las cepas de bacterias que proliferaban en el friso dionisíaco del triclinium de la Casa de los Misterios. En efecto, los estreptococos habían invadido los pigmentos naturales de las pinturas, ennegreciéndolas y transformándolas en excrecencias pulverulentas. Pero este remedio radical no ha sido el único. 



Aspecto de los frescos ennegrecidos, antes de la restauración



Aspecto de los frescos después de la restauración, mucho más luminosos


Los restauradores se han dedicado a limpiar la gran superficie de los grandes frescos que representan los ritos iniciáticos de Dionisos de las paredes de la mansión del s. II a.n.e. Para conservar el espectacular color rojo cinabrio o bermellón (que se obtenía con sulfuro de mercurio), y evitar que se transformara en metacinabrio oscurecido por la acción del sol, los antiguos lo protegían con "cera púnica" fundida al fuego, a la que añadían algo de aceite. Ha hecho falta retirar la cera original que recubría los muros y las ulteriores capas de cera añadida por algunas de las restauraciones que se habían realizado en la época moderna, ya que el aspecto limpio y brillante de las superficies pintadas de Pompeya había acabado por oxidarse, ennegreciendo los frescos y alterando su aspecto.


Vista de conjunto de los frescos del triclinium de la Villa de los Misterios (Pompeya)


La restauración se inició en 2008 y aparte de devolver su esplendor a las pinturas, se ha aprovechado también para reforzar la estructura de la villa, que cuenta con unas sesenta habitaciones. 

Ahora sólo cabe esperar que el tratamiento con amoxicilina sea eficaz y que no suceda como en la restauración de las pinturas rupestres de la cueva de Lascaux, donde aparecieron resistencias a los antibióticos y antisépticos utilizados, y que complicaron bastante los trabajos de restauración. 

Pompei e la villa dei Misteri: 




Scavi archeologici di Pompei: Villa dei Misteri:



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