lunes, 29 de enero de 2018

Marilyn Monroe (II): de modelo a actriz







Norma Jean
 posando como modelo 
(1945) 

Fotografía en blanco y negro
Hollywood




Comentábamos en una entrada anterior el impacto que tuvieron las imágenes de Marilyn Monroe popularizadas por Andy Warhol y otros artistas del pop-art y que la convirtieron en uno de los iconos más emblemáticos del s. XX. Su mirada ingenua, su cabellera rubio platino y el atractivo de un lunar al lado de su franca sonrisa quedarán como símbolos de su tiempo. Pero no fue únicamente este impacto artístico, sino su gran popularidad en el cine, su agitada vida sentimental y los continuos reportajes de las revistas las que hicieron de Marilyn un auténtico mito del s. XX. 

Marilyn Monroe (1926-1962), cuyo verdadero nombre era Norma Jean Baker (o Norma Jean Mortenson, apellido de su padrastro), nació en Los Ángeles, en el estado norteamericano de California. Su madre, Gladys Baker, nunca le comunicó la identidad de su padre, y la dejó en manos de un matrimonio amigo hasta que cumplió siete años. A esta edad se la llevó a vivir con ella. 

Sin embargo, solamente un año después Gladys tuvo que ser internada en un sanatorio psiquiátrico afectada de una esquizofrenia paranoide. Años más tarde, cuando Marilyn sufrió repetidas depresiones, le surgió el temor de haber heredado este transtorno psiquiátrico. Nuevamente privada de su madre, la niña ingresó a los 9 años en un ofanato (donde trabajó como ayudante de cocina). Más tarde, vivió en casa de sus abuelos y en las casas de varias familias de acogida. En una de estas casas sufrió abusos sexuales por parte del cabeza de familia. 

Marilyn con su primer marido,  James Dougherty
Tras esta infancia y adolescencia marcada por la inestabilidad emocional y la pobreza, a los 16 años abandonó sus estudios, y trabajó en una fábrica de construcción de aviones. Allí conoció a James Dougherty, un mecánico de 21 años, con quien se casó en 1942, divorciándose 4 años más tarde. 

En 1946, tras su divorcio, un fotógrafo de modas la descubrió y la convenció para que trabajara como modelo. Así lo hizo y fue entonces cuando decidió cambiar el color castaño claro de su cabello por el rubio platino que se convertiría en una de sus características más destacadas. Durante esta época, la todavía Norma Jean realizó un sinfín de campañas publicitarias. Alcanzaron especial popularidad las que hizo para anunciar trajes de baño. Su aire ingenuo y su característico lunar en la mejilla (un nevus intradérmico) comenzaban a hacer de ella una cara conocida.

Paralelamente, su carácter inquieto y su deseo de adquirir nuevos conocimientos la llevó a tomar clases de arte dramático en el Actor's Lab de Hollywood y a asistir a cursos de literatura en la Universidad de Los Ángeles (UCLA). Pronto iba a convertirse en una actriz cinematográfica. 

Howard Hughes, el magnate propietario de la compañía cinematográfica R.K.O le propuso hacer unas pruebas de pantalla para ver como aparecería en una pantalla de cine. Pero Norma prefirió aceptar una oferta de la 20th Century Fox para trabajar unos meses como una actriz de reparto. Fue entonces cuando se decidió a cambiar su nombre por el de Marilyn. El apellido Monroe se inspiró tal vez en el quinto presidente de los Estado Unidos (1758-1831) a quien se atribuye la frase "América para los americanos".

Marilyn y Groucho en Amor en conserva. 



Los papeles de Marilyn en estos iniciales trabajos en la Fox resultaron ser irrelevantes, e incluso en alguna película ni siquiera llegó a aparecer. Por lo que pronto Marilyn pronto pasó a trabajar para Columbia. Con esta compañía actuó en la comedia Ladies on the chorus (1948) de Phil Karlson. Marilyn interpretaba a una modesta bailarina de striptease llamada Peggy Martin y cantaba dos canciones. 

Al año siguiente participó en el que sería el penúltimo filme de los hermanos Marx más o menos al completo (Groucho, Harpo y Chico), Amor en conserva (Love Happy), de David Miller. En la película, Marilyn contoneó sus caderas con tanta donosura que Groucho Marx, que interpretaba al detective Sam Grunion, manifestó su atracción por ella con su habitual histrionismo. 

Marilyn Monroe en "Amor en conserva"





domingo, 28 de enero de 2018

Marilyn Monroe (I): la musa del pop-art





Andy Warhol

Marilyn
(1967) 

Serigrafía 91 x 91 cm






Sin duda uno de los iconos más emblemáticos del s. XX es la imagen de Marilyn Monroe. Además de sus películas y de los frecuentes reportajes sobre ella aparecidos en la prensa del corazón, las serigrafías que realizó Andy Warhol (1928-1987) contribuyeron poderosamente a la consolidación de la imagen de este mito contemporáneo. 

Ray Johnson: Hand Marilyn Monroe (1958)
Tinta y tempera sobre papel 
42.5 × 33 cm
Whitney Museum of America
Warhol era uno de los más destacados artistas del movimiento pop y a partir de su obra, Marilyn fue un referente obligado y un mito consolidado. 

Ray Johnson (1927-1995), otro importante exponente del pop y del "mail art" se le adelantó creando en 1958 la obra "Hand Marilyn Monroe". 



Peter Blake: Marilyn (with Diamond Dust)




Los estadounidenses James Rosenquist y George Segal, los británicos Richard Hamilton (My Marilyn, 1965) y Sir Peter Blake -creador de portadas de discos como el de "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" de The Beatles- ("Marilyn (with Diamond Dust)") y el sueco Claes Oldenburg ("Tomb design, for Marilyn Monroe") fueron otras figuras destacadas del mismo movimiento artístico que también se inspiraron en la atractiva actriz para realizar algunas de sus pinturas. 

En el último cuarto de siglo XX la fotógrafa Cindy Sherman y la artista de performances serbia Marina Abramovic hicieron también referencias a Marilyn en sus obras. 





La trágica muerte de Marilyn Monroe por sobredosis de barbitúricos en 1962, fue un acontecimiento que causó una gran consternación en todo el mundo. Impresionado como tantos otros por este suceso, Andy Warhol comenzó a trabajar en multitud de obras que tienen a la actriz como protagonista. Y es que el maestro del arte pop estaba tan interesado en mostrar en sus obras productos del consumo de masas, que no pudo desperdiciar la oportunidad de mostrar a la actriz como un producto más perteneciente a la cultura popular y elaborar un discurso sobre la juventud, el destino y la propia muerte, como se desprende de la primera obra sobre la actriz: "Díptico de Marilyn".

Las obras realizadas por Warhol sobre Marilyn Monroe están basadas en la fotografía tomada por Gene Korman para la película Niágara. En total realizó en torno a 50 obras basándose en esa misma imagen. 

Las más famosas fueron probablemente las series de serigrafía conocidas como Marilyn Series. Se trata de 10 serigrafías con la misma imagen pero con distintos colores, sobre papel museo y fueron editadas en 1967 por la compañía Factory Additions. Tienen unas dimensiones de 91 x 91 cm y pertenecen a una edición de 250 ejemplares, de los cuales algunos fueron firmados por el artista y otros inscritos con sus iniciales. Aunque posteriormente se editaron otras series con otros colores (1970, 1985) esta serie es la más valiosa de todas las que se han realizado, habiéndose pagado por un portfolio de Marilyn completo hasta 1,5 millones de dólares.

En todas esta imágenes destaca el lunar que Marilyn tenía en la mejilla (un nevus intradérmico), que era uno de sus más importantes distintivos y que le confería un evidente atractivo. Warhol incluso lo destaca a veces en dos colores, lo que le da mucha más profundidad. También Marilyn solía maquillarlo y destacarlo con color oscuro, que destacaba sobre la blancura de su piel. Un lunar sexy, que llegó a ser mítico. 


Andy Warhol. Marilyn Monroe: 











viernes, 26 de enero de 2018

Las escrófulas y la sangría






Daniel Niklaus Chodowieki 

Las escrófulas y la sangría

Grabado



Daniel Niklaus Chodowieki (1726-1801) fue un pintor y grabador de origen polaco. Nacido en una familia de hugonotes, Chodowieki se instaló en Berlin donde llegó a ser director de la Academia de las Artes de esta ciudad. Destacó en la realización de dibujos, grabados y aguafuertes, en los que representaba escenas costumbristas y las actividades de la burguesía de su tiempo, englobándose en el Zopfstil, un estilo a caballo entre el rococó y el clasicismo. 

En este grabado se muestran dos cirujanos en su trabajo. A la izquierda, sentado en una silla y de espaldas, uno de ellos está examinando las escrófulas de un niño, a la luz de un ventanal. Las escrófulas eran una forma de tuberculosis ganglionar, que se manifestaba por la aparición de lesiones abultadas en el cuello, que a veces podían supurar. Parece ser que el cirujano está disponiéndose a drenar el contenido de las escrófulas de su joven paciente. O al menos eso parece, a juzgar por el instrumental quirúrgico que ha dispuesto sobre la mesa: tijeras, pinzas, bisturí e incluso una sierra quirúrgica. 

Figura de cera representando un caso de escrófulas











En la parte de la derecha otro cirujano se dispone a efectuar una sangría a una mujer sentada en una silla. El cirujano empuña la lanceta con su mano derecha, ya dispuesto a la flebotomía. Con la otra mano sostiene el brazo de la paciente por debajo. La mujer misma aguanta la bacía bajo el brazo, recipiente en el que se va a recoger la sangre extraída. 

Vemos en esta estampa dos actividades médicas que debíasn ser muy  frecuentes en el s. XVIII. La práctica de la sangría era habitual y formaba parte de un gran número de tratamientos e incluso se hacía preventivamente. Su práctica estaba muy pautada y se solía realizar en determinados días. 

Cicatrices tras presentar escrófulas
(Gentileza del Dr X. Romaní. Hospital del Parc Taulí. Sabadell)
Por otro lado, la tuberculosis afectaba a mucha gente. Aunque las formas pulmonares eran las más frecuentes, también se veían casos de tuberculosis de la piel y sobre todo las formas con afectación ganglionar, a las que se llamaba escrófulas, escrofuloderma o lamparones. Se trataba de la afectación tuberculosa de los ganglios linfáticos, particularmente de aquellos ubicados a los lados del cuello y en especial, los situados bajo los ángulos de la mandíbula. La enfermedad producía una gran inflamación de la zona, que engrosaba considerablemente el cuello, dando como resultado un cuello de aspecto porcino de donde derivaba etimológicamente el nombre de escrófulas  (del latín scrofa, cerdo). Su incidencia debía ser muy alta ya que en determinados días se reunía un gran número de enfermos para celebrar el "toque real", ceremonia en la que los reyes de Francia e Inglaterra tocaban a estos enfermos, ya que existía la creencia de que estos monarcas podían curar a estos enfermos imponiéndoles las manos. Pero fuera de estas ceremonias, las escrófulas podían ser drenadas por un cirujano experimentado, como vemos en el grabado de Chodowieki. 


jueves, 25 de enero de 2018

Egipto: el instrumental quirúrgico más antiguo








Instrumental quirúrgico
(c. 2342 a 2322 a. C.

Cobre. Ajuar funerario de la mastaba de Qar. 
Museo Imhotep. Saqqara (Egipto)




El museo Imhotep en Saqqara abrió sus puertas en el año 2006. Era el proyecto de  Jean-Philippe Lauer (1902-2001) que durante 20 años luchó para que se llevara a cabo. Está dispuesto con criterios museísticos actuales y es un gusto pasear por entre sus vitrinas. Lleva el nombre de Imhotep, arquitecto y médico, tan vinculado a la construcción de la pirámide escalonada del rey Djoser, y de su espectacular complejo funerario.  

Aspecto de una de las salas del museo
En este museo, una de las vitrinas muestra los hallazgos realizados en el interior de la mastaba de Qar (o Kar) y en sus alrededores. Esta tumba está situada al oeste de la pirámide del faraón Unas, el último faraón de la V Dinastía (c. 2342 a 2322 a. C.). Durante unas labores de prospección dirigidas por el Consejo Superior de Antigüedades Egipcias en esta zona en octubre de 2001, aparecieron los restos de un pequeño complejo funerario consistente en una capilla, un patio abierto rodeado por un muro y una mastaba con un pozo y dos cámaras subterráneas, una de ellas excepcionalmente con el techo abovedado. Una estela de falsa puerta mostraba el nombre de Qar y el título de “Médico en jefe del palacio real”. El hallazgo de la tumba de un médico de tal importancia suscitó enseguida un gran interés. 
Ajuar funerario de Qar: Mesa de ofrenda de cerámica
pintada con los alimentos que se deben ofrecer

Junto al sarcófago de piedra calcárea con el nombre del difunto que contenía únicamente restos de huesos profanados, se hallaron unos 50 recipientes de cerámica con su nombre, y 37 instrumentos quirúrgicos, que constituye el instrumental de cirugía más antiguo de los que conocemos hasta la fecha. Los instrumentos son de cobre y pueden reconocerse algunos bisturís afilados, separadores y sondas. 

Ajuar funerario de Qar: Mesa de ofrendas en alabastro,
con el instrumental quirúrgico contiguo 
El ajuar funerario de Qar  consta también de cinco mesas de ofrendas circulares, cuatro de las cuales, únicas en su estilo, son de barro cocido y están decoradas con una gran variedad de alimentos pintados de vivos colores. La mayor de ellas es de alabastro y presenta una larga lista de textos jeroglíficos incisos en columnas mencionando las cantidades y el tipo de ofrendas a realizar. A ambos lados se hallan dos magníficas tabletas rectangulares de alabastro previstas para realizar las ofrendas de los siete óleos sagrados con sus correspondientes pequeñas cavidades contenedoras y sus siete nombres escritos en siete columnas de jeroglíficos. Completan este ajuar varios tipos de vasos, platos, jarras y soportes de cerámica hallados también en la tumba de Qar.

Detalle de algunos instrumentos
La colección de instrumental quirúrgico hallado en la tumba de Qar constituye sin duda alguna un hallazgo excepcional por su antigüedad. Asimismo atestigua la costumbre de enterrar a los médicos con su instrumental, como siguió haciéndose en otras culturas como por ejemplo la romana. 










domingo, 21 de enero de 2018

Después del espectáculo





Lita Cabellut

After the show
(2012) 

Técnica mixta
Exposición temporal. Fundación Vila Casas Barcelona




En una entrada anterior nos hemos referido a las impresionantes pinturas de Lita Cabellut (Barcelona 1961) una de las grandes artistas catalanas de renombre internacional que son motivo actualmente de una gran exposición antológica en la Fundación Vila Casas, de Barcelona. 

Las obras de Lita Cabellut tienen un lenguaje propio, hablan por sí solas en un lenguaje propio y singular. No es difícil descubrir quien es el artista que las hizo. Su personalidad arrebatadora la delata enseguida. La artista se erige como una gran figura del arte contemporáneo con unos marcados trazos expresionistas. 

Los temas existenciales, la atmósfera de angustia, los fuertes trazos negros y los colores violentos de sus retratos convierten a Cabellut en una continuadora del Goya de las Pinturas Negras y del expresionismo alemán de principios del siglo XX. Lita advierte en Goya su influencia más importante, y le celebra como “el maestro del compromiso y la preocupación por el ser humano”. Las contorsiones en los rostros que pinta la artista catalana nos recuerdan también a otro genio del género, Francis Bacon, de quien afirma que es: 
“el destructor de las cárceles subconscientes que exhibe sin tabús ni sentimentalismos todas esas imágenes que no queremos reconocer. Es el hiperrealista de lo que más nos preocupa, del desgarramiento y deformación de sentimientos, del dolor”

Cabellut ha mantenido abiertos los poros de sus lienzos a influencias al tiempo que ha ido desarrollando una técnica marca de la casa. Los cuadros de Lita son la piel del retratado, topografías del alma con todos sus accidentes.

Aportamos hoy uno de sus cuadros de grandes dimensiones, de la serie "After the show", en la que refleja de forma cruda y patente, sin paliativos, la tristeza y el vacío vital al que se enfrentan sus personajes después de una representación teatral o circense. La espectáculo ya acabado, el personaje de ficción se esfuma para dejar paso al actor, que vuelve a su existencia triste y gris, a enfrentarse con los problemas cotidianos que lo aquejaban y que, como temidos fantasmas regresan a su vida. Caen las lentejuelas y el maquillaje y al contemplarse en el espejo, el actor ve como la ficción alegre y festiva desaparece para volver a presentar la realidad, fría, sórdida, desesperanzada y cruel. 





Lita sabe como nadie presentarnos esta desabrida situación. Su vida no siempre fue serena, la pintora creció en un ambiente humilde aprendiendo en la escuela de la calle, en un barrio duro como el Raval de Barcelona. Conoce en primera persona lo que se siente al regresar al mundo real tras la breve ficción de un escenario. 

El clown ha terminado su trabajo. Todavía vestido de payaso, con el maquillaje corrido, se observa, serio y taciturno en el espejo del camarín. La angustia se percibe en su mirada, una mirada de perro apaleado. Y en su ojo derecho, el rastro de un traumatismo de incierta procedencia, tal vez consecuencia de una pelea o de un mal trato. En todo caso, la sombra de una tragedia cotidiana, muy lejos de la risa y del desparpajo que se ve obligado a mostrar cuando actúa. El párpado aparece hinchado, con el borde càrdeno y una cierta ptosis palpebral. En el ojo derecho, se vislumbran unas sobreelevaciones amarillentas que tal vez pudieran ser xantelasmas.  

La sensación de angustia se contagia en cualquier caso al espectador. Una sensación de acorralamiento, de amargura, de impotencia, que nos atenaza la garganta. Lita Cabellut nos ha transmitido con esta imagen lo que Unamuno llamaría "El sentimiento trágico de la vida". En la existencia de los payasos - como en la de todo ser humano - hay mucha más tragedia que comedia. 


Ríe, payaso (Vesti la giubba) Luciano Pavarotti




Recitar! Mentre preso dal delirio,
non so più quel che dico,
e quel che faccio!
Eppur è d'uopo, sforzati!
Bah! Sei tu forse un uom?
Tu se' Pagliaccio!

Vesti la giubba e la faccia infarina.
La gente paga, e rider vuole qua.
E se Arlecchin t'invola Colombina,
ridi, Pagliaccio, e ognun applaudirà!
Tramuta in lazzi lo spasmo ed il pianto
in una smorfia il singhiozzo e 'l dolor, Ah!

Ridi, Pagliaccio,
sul tuo amore infranto!
Ridi del duol, che t'avvelena il cor!
Actuar! Mientras estoy preso del delirio,
ya no sé lo que digo
ni lo que hago!
Pero es necesario… Esfuérzate!
Bah! Te crees que eres un hombre?
Tu eres un payaso!

Ponte el vestido y empolva tu cara.
La gente paga y aquí quiere reír.
I si Arlequín te quita a Colombina,
ríe, Payaso, y todos te aplaudirán!
Transforma en bromas la angustia y el llanto
en una mueca los gemidos y el dolor, ah!

Ríe, Payaso,
sobre tu amor destrozado!
Ríete del dolor que te envenena el corazón!





viernes, 19 de enero de 2018

Lugol: Una solución con muchos usos








Retrato de Jean G. Auguste Lugol

Litografía de Gregoire et Déneux. Paris.  
Centre de l'image AP-HP




Jean Guillaume Auguste Lugol (1788-1851) fue un médico francés que realizó diversas aportaciones al progreso de la Medicina. 

Tras asistir como soldado a la campaña napoleónica en Egipto y doctorarse en Medicina, entró como médico en el Hospital de Saint-Louis de París, institución donde trabajó hasta su jubilación. 

Se interesó especialmente en la sarna y en la tuberculosis. Para esta última enfermedad recomendaba la práctica del ejercicio físico y los baños fríos. Publicó diversas obras sobre lo que en aquel tiempo se conocía como "enfermedades escrofulosas" (diversas formas de tuberculosis: pulmonar, cutánea...) Distinguía tres causas: Las hereditarias, las debidas al exterior (mala alimentación, aires malsanos) y las procedentes de antecedentes patológicos (enfermedades infantiles, sífilis, erisipela, embarazos...) 

Litografía representando a Lugol
Lugol era un hombre culto, muy respetuoso con la tradición histórica y un clínico sagaz. Sin embargo, siempre hizo gala de un pensamiento independiente, poco proclive a alinearse en determinada escuela, por lo que a veces quedó un poco aislado por sus compañeros de hospital. 

Hacía poco tiempo que se había descubierto el yodo y comenzaba a conocerse su poder antiséptico. Pero era un elemento insoluble en agua y solamente se usaba como desinfectante en su solución alcohólica (tintura de yodo).  Por otra parte el alcohol etílico era el desinfectante clásico usado desde hacía siglos. En 1818 se había introducido también el agua oxigenada.

En 1829 Lugol descubrió que añadiendo yoduro de potasio al yodo metaloide, se conseguía obtener la solución acuosa. Había nacido la solución yodo-yodurada de Lugol:
Yodo metaloide.............. 1 g 
Yoduro potásico............. 2 g
Agua destilada c.s.p. 100 cc

Por cierto que muchos ignoran que se trata de un epónimo. La terminación en -ol hace pensar equivocadamente que puede tratarse de un alcohol. 

Frasco con solución de Lugol
Farmacia Spa. Mataró. 
Lugol intentó introducir esta solución en el tratamiento de la tuberculosis, con un pobre resultado. En cambio, la solución de lugol fue usada con cierto éxito por Plummer para tratar la tireotoxicosis. También se usó para el asma y por supuesto como antiséptico en colutorios y en heridas. 

Todavía hoy la solución de Lugol es usada:  
  • Para realizar la coloración de Gram (en bacteriología)
  • Para las endoscopias digestivas altas (esófago) y como colorante (cromoendoscopia)
  • Para poner en evidencia la presencia de almidón en una sustancia, ya que el almidón en presencia del yodo da un color morado bastante oscuro o azul-noche. El glicógeno por su parte da un color pardo caoba
  • En endocrinología, es usada por su afinidad por la glándula tiroides. También es empleada antes de operar un bocio, ya que disminuye la vascularización de la tiroides. 
  • También puede ser útil en caso de accidente nuclear, como protección frente a la radiactividad. 
  • En ginecología, la prueba de Lugol (test de Schiller) es un examen para verificar la presencia de una anormalidad celular (displasia) que pueda predisponer al cáncer de cuello uterino. Es una prueba indolora que practica el ginecólogo en la oficina. Después de introducir un espéculo en la vagina, se frota el cuello uterino con un hisopo empapado en Lugol. El cuello uterino está revestido con un epitelio rico en glucógeno, y en contacto con el yodo, los gránulos de glucógeno adquieren un tono de color caoba. El epitelio patológico toma un color incorrecto y revela áreas no coloreadas llamadas iodonegativas. Tras el examen, el contorno de estas manchas revela un cambio brusco en la estructura epitelial, que refleja anormalidades celulares.

Por todas estas aplicaciones, la solución de Lugol está en la lista de medicamentos esenciales de la OMS. 


Obras de Lugol: 

  • De l'adolescence, considérée comme cause de plusieurs maladies et comme époque critique de quelques autres la gale, Croullebois (Paris), 1821


  • Recherches et observations sur les causes des maladies scrofuleuses, Fortin et Masson (Paris), 1844.


  • Mémoires sur l'Emploi de l'Iode et des Bains jodurés dans les Maladies scrofuleuses, Edouard Meissner, 1836.


  • Troisième mémoire sur l'emploi de l'iode dans les maladies scrofuleuses, suivi d'un précis sur l'art de formuler les préparations iodurées. [précédé du rapport fait à l'Académie des sciences], Baillière (Paris), 1831.


  • Mémoire sur l'emploi des bains iodurés dans les maladies scrofuleuses; suivi dʹun tableau pour servir à lʹadministration des bains iodurés selon les âges, J.-B. Baillière (Paris), 1830.


  • « Mémoire sur l'emploi de l'iode dans les maladies scrofuleuses » lu à l'Académie Royale des Sciences le 22 juin 1829, précédé du Rapport fait à l'Académie des sciences, par MM.  Duméril y Magendie, J.B. Baillière (Paris), 1829


  • Discours sur le système naturel des idées appliqué à l'enseignement de la médecine, Croullebois (1815).



Bibliografía  

Beaugrand E: «Jean Lugol», en: Dictionnaire encyclopédique des sciences médicales, 2ª série, Paris, 1874-1889,

Neuzil, E. Jean Guillaume Auguste Lugol (1788-1851), en: Histoires des sciences médicales, 36 , № 4, 2002, p.451-464