diumenge, 21 de gener de 2018

Después del espectáculo





Lita Cabellut

After the show
(2012) 

Técnica mixta
Exposición temporal. Fundación Vila Casas Barcelona




En una entrada anterior nos hemos referido a las impresionantes pinturas de Lita Cabellut (Barcelona 1961) una de las grandes artistas catalanas de renombre internacional que son motivo actualmente de una gran exposición antológica en la Fundación Vila Casas, de Barcelona. 

Las obras de Lita Cabellut tienen un lenguaje propio, hablan por sí solas en un lenguaje propio y singular. No es difícil descubrir quien es el artista que las hizo. Su personalidad arrebatadora la delata enseguida. La artista se erige como una gran figura del arte contemporáneo con unos marcados trazos expresionistas. 

Los temas existenciales, la atmósfera de angustia, los fuertes trazos negros y los colores violentos de sus retratos convierten a Cabellut en una continuadora del Goya de las Pinturas Negras y del expresionismo alemán de principios del siglo XX. Lita advierte en Goya su influencia más importante, y le celebra como “el maestro del compromiso y la preocupación por el ser humano”. Las contorsiones en los rostros que pinta la artista catalana nos recuerdan también a otro genio del género, Francis Bacon, de quien afirma que es: 
“el destructor de las cárceles subconscientes que exhibe sin tabús ni sentimentalismos todas esas imágenes que no queremos reconocer. Es el hiperrealista de lo que más nos preocupa, del desgarramiento y deformación de sentimientos, del dolor”

Cabellut ha mantenido abiertos los poros de sus lienzos a influencias al tiempo que ha ido desarrollando una técnica marca de la casa. Los cuadros de Lita son la piel del retratado, topografías del alma con todos sus accidentes.

Aportamos hoy uno de sus cuadros de grandes dimensiones, de la serie "After the show", en la que refleja de forma cruda y patente, sin paliativos, la tristeza y el vacío vital al que se enfrentan sus personajes después de una representación teatral o circense. La espectáculo ya acabado, el personaje de ficción se esfuma para dejar paso al actor, que vuelve a su existencia triste y gris, a enfrentarse con los problemas cotidianos que lo aquejaban y que, como temidos fantasmas regresan a su vida. Caen las lentejuelas y el maquillaje y al contemplarse en el espejo, el actor ve como la ficción alegre y festiva desaparece para volver a presentar la realidad, fría, sórdida, desesperanzada y cruel. 





Lita sabe como nadie presentarnos esta desabrida situación. Su vida no siempre fue serena, la pintora creció en un ambiente humilde aprendiendo en la escuela de la calle, en un barrio duro como el Raval de Barcelona. Conoce en primera persona lo que se siente al regresar al mundo real tras la breve ficción de un escenario. 

El clown ha terminado su trabajo. Todavía vestido de payaso, con el maquillaje corrido, se observa, serio y taciturno en el espejo del camarín. La angustia se percibe en su mirada, una mirada de perro apaleado. Y en su ojo derecho, el rastro de un traumatismo de incierta procedencia, tal vez consecuencia de una pelea o de un mal trato. En todo caso, la sombra de una tragedia cotidiana, muy lejos de la risa y del desparpajo que se ve obligado a mostrar cuando actúa. El párpado aparece hinchado, con el borde càrdeno y una cierta ptosis palpebral. En el ojo derecho, se vislumbran unas sobreelevaciones amarillentas que tal vez pudieran ser xantelasmas.  

La sensación de angustia se contagia en cualquier caso al espectador. Una sensación de acorralamiento, de amargura, de impotencia, que nos atenaza la garganta. Lita Cabellut nos ha transmitido con esta imagen lo que Unamuno llamaría "El sentimiento trágico de la vida". En la existencia de los payasos - como en la de todo ser humano - hay mucha más tragedia que comedia. 


Ríe, payaso (Vesti la giubba) Luciano Pavarotti




Recitar! Mentre preso dal delirio,
non so più quel che dico,
e quel che faccio!
Eppur è d'uopo, sforzati!
Bah! Sei tu forse un uom?
Tu se' Pagliaccio!

Vesti la giubba e la faccia infarina.
La gente paga, e rider vuole qua.
E se Arlecchin t'invola Colombina,
ridi, Pagliaccio, e ognun applaudirà!
Tramuta in lazzi lo spasmo ed il pianto
in una smorfia il singhiozzo e 'l dolor, Ah!

Ridi, Pagliaccio,
sul tuo amore infranto!
Ridi del duol, che t'avvelena il cor!
Actuar! Mientras estoy preso del delirio,
ya no sé lo que digo
ni lo que hago!
Pero es necesario… Esfuérzate!
Bah! Te crees que eres un hombre?
Tu eres un payaso!

Ponte el vestido y empolva tu cara.
La gente paga y aquí quiere reír.
I si Arlequín te quita a Colombina,
ríe, Payaso, y todos te aplaudirán!
Transforma en bromas la angustia y el llanto
en una mueca los gemidos y el dolor, ah!

Ríe, Payaso,
sobre tu amor destrozado!
Ríete del dolor que te envenena el corazón!





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