dimarts, 29 d’agost de 2017

Zorros contra enfermedad de Lyme

   




Franz Marc

Zorro negro azulado 
(1911) 


 Óleo Sobre lienzo 
Von der Heydt Museum. Wuppertal 




En el último año, en Francia ha habido una alta incidencia de enfermedad de Lyme, lo que ha provocado un cierto revuelo social. La enfermedad de Lyme es la enfermedad transmitida por las garrapatas que se declara con más frecuencia en Estados Unidos. En 2010, se notificaron casi 28,921 casos confirmados y 7,500 casos probables de la enfermedad de Lyme a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Aunque ya había sido vislumbrada en Europa donde recibió el nombre de "eritema crónico migrañoso" (Afzelius, 1909), fue plenamente descrita en 1975 en la ciudad de Lyme (Connecticut), de donde recibe su nombre actual. 

La enfermedad de Lyme está causada por la bacteria llamada Borrelia burgdorferi. Las garrapatas de patas negras (Ixodes ricinus) y otras especies similares pueden ser portadoras de estas bacterias. Las garrapatas las adquieren cuando pican ratones o venados infectados con dicha bacteria. Así, las personas que tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad son las que realizan actividades al aire libre que incrementan la exposición a las garrapatas (por ejemplo, jardinería, cacería o excursionismo) en un área en donde se sabe que se presenta frecuentemente la enfermedad de Lyme. También caminar en pastizales altos o tener una mascota que pueda llevar garrapatas a casa pueden aumentar el riesgo. 

La enfermedad de Lyme pueden distinguirse tres fases:
  • Etapa primaria, también llamada enfermedad de Lyme temprana y localizada. La infección aún no se ha propagado por todo el cuerpo. 
  • Los síntomas de la enfermedad de Lyme temprana y localizada comienzan días o semanas después de la infección. 
  • Los síntomas son similares a la gripe y pueden incluir fiebre y escalofríos, malestar general, dolor de cabeza, dolores articulares y rigidez de cuello. 
  • Frecuentemente se presenta una erupción en "forma de escarapela", una mancha roja y plana o ligeramente elevada en el sitio de la picadura de la garrapata, a menudo con un área clara en el centro. Esta lesión puede expandirse centrífugamente y llegar a ser bastante grande. Esta erupción se denomina eritema centrífugo migratorio. Sin tratamiento, puede durar 4 semanas o más.

Eritema migratorio en la enfermedad de Lyme

  • Etapa secundaria, llamada enfermedad de Lyme de diseminación temprana. La bacteria ha comenzado a propagarse por todo el cuerpo. 
  • El cuadro de la enfermedad de Lyme de diseminación temprana pueden iniciarse semanas o meses después de la picadura de la garrapata 
  • Los síntomas pueden incluir: entumecimiento o dolor en la zona del nervio; parálisis o debilidad en los músculos de la cara; problemas cardíacos, como palpitaciones irregulares, dolor torácico o dificultad para respirar; problemas neurológicos (visión borrosa, deterioro del lenguaje, alucinaciones, parálisis facial, movimientos inconexos).

  • Etapa terciaria, llamada enfermedad de Lyme de diseminación tardía. La bacteria se ha diseminado por todo el cuerpo. 
  • La etapa de diseminación tardía puede ocurrir meses o años después de la infección. 
  • Los síntomas más comunes son el dolor muscular, artritis y transtornos neurológicos más graves (confusión, transtornos del sueño, pérdidas de memoria, problemas del habla o problemas de visión)

Borrelia burgdoferi

En las primeras etapas, en caso de sospecha precoz de la enfermedad pueden administrarse antibióticos (doxiciclina) en determinados grupos de pacientes. Más tarde el diagnóstico de la enfermedad de Lyme puede comprobarse mediante análisis como ELISA para la enfermedad de Lyme. Los resultados se deben confirmar mediante una inmunotransferencia (Western blot), aunque hay que señalar que en las personas en las que se ha administrado doxiciclina, estas pruebas pueden ser negativas. Cuando la infección se ha propagado es conveniente efectuar exploraciones complementarias (electrocardiograma, ecocardiograma, resonancia magnética cerebral y análisis del líquido cefalorraquídeo) 



Paul de Vos. Zorra corriendo (1636-1638)
Óleo sobre lienzo, 84 x 81 cm. Museo del Prado. Madrid. 
La enfermedad de Lyme está producida por una Borrelia, una bacteria que es transmitida a los humanos por la picadura de las garrapatas, que generalmente parasitan primero a roedores. En las áreas en donde hay una alta incidencia de esta enfermedad, la presencia  de zorros y comadrejas parece que puede tener una cierta incidencia para moderar la epidemia. O por lo menos esto es lo que parece que puede deducirse de un estudio publicado el 19 de julio de 2017 en The Royal Society. 

Tras la eclosión de los huevos de garrapata, las larvas de ácaros parasitan a los organismos a los que pueden tener un acceso más fácil, como los roedores, cuyo cuerpo está a poca distancia del suelo. Y estos animales son frecuentemente portadores de infecciones  transmitidas por garrapatas, que las inoculan con sus picaduras. Por este motivo, si los predadores reducen el número de roedores reservorio, se reduce también la incidencia de la infección. 

Franz Marc. Zorros. 
Para comprobar esta teoría los investigadores estudiaron lo que sucedía en 20 hectáreas forestales de una hectárea en los Países Bajos, con diferente densidad de predadores, instalando centenares de cámaras. Los resultados obtenidos comprobaron que cuanto mayor era la población de zorros (Vulpes vulpes) y comadrejas (Martes foina) menos garrapatas infectadas (Ixodes ricinus) se encontraban en aquella zona. Las capturas de garrapatas se efectuaron cada cuatro semanas, desde abril a septiembre, período de actividad de estos ácaros. Y se investigó la presencia de tres tipos de bacterias en cada ácaro, especialmente la Borrelia 

Los investigadores pudieron comprobar también que los roedores de las zonas donde los zorros eran abundantes presentaban menos garrapatas sobre su cuerpo. ¿Los predadores espantan a los ácaros? La respuesta debe matizarse: si hay un mayor número de zorras y comadrejas, los roedores, prudentes, salen menos de sus madrigueras, lo que puede comprobarse con las cámaras de vigilancia. Al salir menos (y realizar salidas más cortas) la posibilidad de que las garrapatas se adhieran a su piel es mucho menor. Las escasas posibilidades de parasitar a los roedores hace que las garrapatas parasiten a otras especies animales, pero éstas no son portadoras de Borrelia y por lo tanto no se propaga tanto la enfermedad de Lyme. 

Las zorras y las comadrejas pueden pues ayudar a los humanos, o al menos disminuir las posibilidades de contagio de la enfermedad de Lyme. ¡El sabio equilibrio de la Naturaleza! 


How to recognize symptoms of Lyme disease




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