jueves, 12 de mayo de 2016

Una momia con tatuajes








Momia de mujer egipcia
(1300-1070 a.C.)

Restos humanos momificados. Reino Nuevo.


Deir-el-Medina. Luxor (Egipto) 




El Dr. Marc Orriols, destacado egiptólogo, buen amigo y fiel lector de nustro blog me remite una noticia reciente diciéndome que seguramente me interesará. 

Ya lo creo que me interesa, Marc! La noticia es que se ha encontrado en Deir-el-Medina una momia egipcia con el cuerpo lleno de tatuajes. No menos de 30 tatuajes representando símbolos como las flores de loto, vacas y babuínos. Y especialmente un udjat - el ojo de Horus - representado en la cara anterior del cuello. 

Es cierto que no es ésta la única momia que presenta tatuajes en su piel. En momias de otras culturas (precolombinas, por ejemplo) o incluso en la momia de Ötzi, el hombre del glaciar de Smilaun (3300 añoa a.C.) aparecen multitud de estas marcas. En Egipto se habían encontrado otras momias tatuadas, si bien no son muy habituales. Destacan entre ellas dos sacerdotisas de Hathor, Amunet y Asecond (2000 a.C.) Además, los tatuajes de las momias egipcias conocidas hasta hoy se limitaban a series de puntos o rayas, pero no imágenes con esta carga simbólica. Los propios investigadores que han realizado el hallazgo se han mostrado "estupefactos".


Una de las pocas momias tatuadas conocidas hasta hace poco. Sus tatuajes eran geométricos, pero no presentaban el rico simbolismo de los que se hallaron en la momia de Deir-el-Medina. 


Los tatuajes de esta momia tienen un gran significado simbólico y entroncan con las creencias religiosas del Antiguo Egipto. Las vacas son símbolos de la diosa Hathor, una de las deidades principales del panteón egipcio. Otros símbolos como las flores de loto - que se abren durante el día - son símbolos solares. Lo mismo podemos decir de los babuínos, unos monos que suelen aullar al amanecer, cuando sale el sol y que se identifican con la adoración al sol naciente. 

Los amuletos con el udjat o ojo de Horus son muy frecuentes.
Sobre estas líneas, el ojo de Horus protegido por
el buitre del Alto Egipto y la cobra del Bajo Egipto. 
El udjat es el ojo simbólico de Horus, y estaba tatuado en el cuello, la espalda y los hombros de la momia. Según la leyenda, el dios maléfico Seth arrancó un ojo a Horus mientras luchaban, pero por el poder del sabio dios Thot, le fue restituído. Desde entonces el ojo de Horus es usado como amuleto. Se dice que todo lo ve y que proteje de cualquier mal a quien lo lleva encima de sí. Y ¿qué mejor manera de llevarlo permanentemente que un tatuaje en un lugar visible?

En conjunto, los símbolos sagrados tatuados podrían haber servido para mostrar y fortalecer los poderes religiosos de la mujer que los llevaba sobre la piel, hace más de 3000 años. 


El descubrimiento de la momia se debe a la bioarqueóloga Anne Austin, de la Universidad de Stanford (California). La investigadora se dió cuenta de los tatuajes mientras examinaba momias para el Instituto Francés de Arqueología Oriental en Deir-el-Medina, un poblado de la montaña tebana, donde vivían los antiguos artesanos que trabajaban para construir y decorar las tumbas del Valle de los Reyes.


Tatuajes en la momia de Amunet, sacerdotisa de Hathor (2000 a.C.)
Para individualizar los tatuajes, Austin se ayudó de la luz infrarroja, porque muchos de ellos ya no eran visibles a simple vista. Austin y Cédric Gobeil tuvieron que alisar manualmente algunas zonas cutáneas para eludir pliegues y la lógica retracción de una piel encogida por los años y el proceso de momificación. 

En cuanto a el motivo de la localización de los tatuajes de cuello y brazos es posible que fuera el de hacerlos más evidentes y darles movilidad mientras la mujer bailara y tañera el arpa cantando himnos de alabanza en los rituales de Hathor. Según la opinión de Emily Teeter, egiptóloga del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago los tatuajes también podrían ser una expresión de religiosidad. 


Según ha declarado Anne Austin, "tal vez no es que los antiguos egipcios no se tatuaran habitualmente, sino que simplemente los arqueólogos no hubieran buscado este tipo de marca corporal con suficiente atención en los cuerpos estudiados". En realidad, tras el descubrimiento, el equipo de Austin encontró tres momias más con algún tipo de tatuajes.  

Mi sincero agradecimiento al Dr. Marc Orriols por su amable colaboración y por su fidelidad a nuestro blog "Un dermatólogo en el museo". 

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