jueves, 5 de noviembre de 2015

Mochica con verruga peruana




Personaje afecto de una 
enfermedad cutánea
(Valle del Moche. Perú, 200-700 d.C.


Cántaro de cerámica mochica




En otra ocasión nos hemos referido a las realistas cerámicas  de la civilización Moche, en Perú. Recordemos que era una cultura andina que se desarrolló entre el 200 y el 700 dC. en el valle del río Moche  y que se extendió hacia la costa norte peruana. 

Las cerámicas mochicas son escultóricas y de un realismo vívido. Suelen tener una finalidad documental, retratando con gran fidelidad al representado, con todo detalle, que incluye, claro está, la patología que tuviese. Podemos detectar así un gran número de enfermedades, especialmente las que afectan a la piel o modifican el contorno corporal, más fácilmente representables en figurillas de cerámica. A finales del s. XIX el gran patólogo Rudolf Virchow (1821-1902) se interesó por la paleopatología y describió representaciones de diversas enfermedades cutáneas como lepra o leishmaniasis  en las cerámicas Moche. También comenté mi aportación a la recuperación, restauración y diagnóstico paleopatológico de un huaco mochica del Museo de América de Madrid. 



Cerámicas mochicas con claro contenido erótico: 
a la izquierda representación de un falo,


A la derecha una escena de felación. 





















La pieza que nos o
cupa representa a un varón mochica desnudo, en decúbito supino y mostrando un pene de grandes dimensiones. Frecuentemente las cerámicas Moche  tienen un fuerte contenido erótico o sexual, con representaciones de genitales, cópulas o felaciones. Pero lo que nos llama más la atención son las lesiones circulares que presenta dispersas en toda la superficie corporal. Se podrían interpretar como una sífilis secundaria, relacionándolo así con su provocativo falo, pero nos parece mucho más probable que representen una verruga peruana

La llamada verruga peruana o enfermedad de Carrión es una enfermedad infecciosa ocasionada por la Bartonella bacilliformis, que solamente afecta a zonas de Perú, Ecuador y Colombia. Clínicamente se distingue una fase aguda, en la que se afectan los eritrocitos, caracterizada por anemia hemolítica severa e inmunosupresión y que se manifiesta con fiebre sostenida, hepatomegalia, ictericia, linfadenopatia y esplenomegalia. En la fase crónica, en la que se afectan las células endoteliales, aparecen las lesiones eruptivas cutáneas conocidas como "verruga peruana". Estas lesiones pueden ser miliares (1-4 mm), nodulares o subdérmicas, y en ocasiones presentan pequeñas hemorragias. 

Daniel Alcides Carrión, el estudiante de Medicina peruano
que dió nombre a la enfermedad de Carrión. 
La verruga peruana se conoce también como enfermedad de Carrión. Este epónimo no corresponde a la primera descripción de esta patología, como es el caso de muchas enfermedades. La verruga peruana ya afectó a muchos españoles en tiempos de la conquista del Imperio Inca y fue descrita por algunos cronistas, entre los que cabe destacar al Inca Garcilaso de la Vega. El nombre de enfermedad de Carrión es un homenaje a Daniel Alcides Carrión (1857-1885), un estudiante de medicina peruano  que  se inoculó voluntariamente sangre infectada de verruga peruana con la finalidad de investigar la evolución de la enfermedad. A los 40 días murió por anemia grave. En la actualidad es considerado un mártir de la medicina peruana. En su memoria llevan su nombre varias instituciones académicas universitarias, institutos de salud y hospitales, un estadio deportivo e incluso una provincia del departamento de Pasco. 





Cerámicas mochicas: 




Biografía de Daniel Alcides Carrión:



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