jueves, 22 de octubre de 2015

La cicatriz de Filipo de Macedonia







Busto atribuído a Filipo II 
de Macedonia
(s. V a.C.) 

Tumba Real II de Vergina
Museo de las Tumbas Reales de Aigai





Filipo II de Macedonia (382-336 a.C.) padre de Alejandro Magno, reinó en Macedonia desde el 356 al 336 y fue una de las figuras más importantes del mundo mediterráneo antiguo. 

En su juventud, cuando el amante de su madre usurpó el trono, Filipo fue obligado a marchar como rehén a la ciudad griega de Tebas. Allí encontró a los famosos generales tebanos Epaminondas y Pelópidas de quienes aprendió mucho sobre política y tácticas militares que le fueron de gran provecho años después. 

En el 357 se proclamó basileus (rey). Durante su reinado transformó las primitivas milicias macedonias en un potente y moderno ejército, que llegó a ser de 30.000 hombres, con un preponderante papel de la caballería. Dotó a la infantería con casco, coraza, escudo y espada corta.  Las falanges iban armadas con la sárissa, una temible lanza de entre 4 y 6 metros de longitud que tenía que ser sostenida con las dos manos por cada infante. Su habilidad política consiguió también la unificación de su reino, y un importante relanzamiento de la economía. En conjunto, creó las condiciones idóneas para el gran desarrollo expansivo que su hijo, Alejandro Magno, realizaría poco después. 



Reconstrucción del aspecto del rostro de Filipo II de Macedonia

Filipo quería hacer de Macedonia la potencia hegemónica en Grecia, lo que le llevó a enfrentarse con Atenas y sus aliados. 

En el invierno de 355 a.C., luchando contra la colonia ateniense de Metone (golfo de Salónica) Filipo fue gravemente herido en el ojo derecho por una flecha enemiga. Filipo perdió la visión de este ojo y estuvo a punto de perder la vida. 


La cuchara de Diocles, muy usada para retirar
puntas de flecha con un mínimo desgarro de tejido
Filipo fue inmediatamente tratado por el célebre médico Critóbulo. Éste, al parecer, era muy diestro con los utensilios quirúrgicos de la época, especialmente con la "cuchara de Diocles" que usó para retirar la flecha de la órbita. Este instrumento alargado se usaba para envolver las flechas con un orificio en uno de los extremos y una o dos asas en el otro extremo. La punta se encajaba en el orificio y se efectuaba una lenta tracción para evitar desgarros innecesarios de tejido. Había sido inventado por Diocles de Caristo, un discípulo de Aristóteles que Plinio el Viejo consideraba el mejor médico de la época.


Corona real de oro hallada en la tumba de Filipo II 
El aspecto físico de Filipo II nos viene descrito por el pequeño busto que se encontró en Tumba Real II de Vergina, descubierta en 1977 por Manolis Andronikos. El busto muestra a un hombre con una cicatriz transversal en la ceja y en el borde supraorbitario derecho. El ojo afectado es ligeramente más pequeño que el otro (probablemente por una ptisis)



Lárnax o urna de oro en el que se encontraron los restos mortales de Filipo II de Macedonia


En la misma tumba, Andronikos encontró una urna de oro con una estrella de 16 puntas (símbolo de la dinastía Argéada) que contenía los restos incinerados  envueltos en una tela de color púrpura). Además el cráneo presentaba algunos defectos en el lado derecho (faltaba un fragmento de hueso en la unión cigomáticomaxilar) por lo que el arqueólogo griego creyó que se trataba de Filipo II, y durante años se aceptó de forma generalizada. 

Sin embargo los restos óseos de la pierna estaban intactos, y por testimonios históricos se sabía que Filipo II había sufrido también una grave herida de lanza que le atravesó la rodilla y que lo dejó cojo (339 a.C.). Investigaciones muy recientes (julio 2015) llevadas a cabo por el arqueólogo griego A.Bartsiokas y J.L.Arsuaga, de la Universidad Complutense de Madrid y  han permitido encontrar la auténtica tumba del rey macedonio. Los restos hallados en esta tumba son de un varón de unos 45 años (la edad aceptada para Filipo) y evidenciaban una anquilosis de la rodilla y un orificio en los huesos que son compatible con un traumatismo por lanzazo. 


Bibliografía: 

Andronikos M. Vergina. The Royal Tombs. Athens: Ekdotike Athenon; 1993. p. 117-75.  

Bartsiokas A. The eye injury of King Philip II and the skeletal evidence from the Royal Tomb II at Vergina. Science. 2000;288:511-4. Link

Bartsiokas A, Arsuaga JL, Santos E, Algaba M, Gómez-Olivencia A. The lameness of King Philip II and Royal Tomb I at Vergina, Macedonia. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America  2015, 112 (32), 9844-9848 Link

Lascaratos J, Lascaratos G, Kalantzis G. The ophthalmic wound of Philip II of Macedonia (360-336 BCE). Surv Ophthalmol. 2004;49(2):256-61. Link

Miserachs García S, Castillo Campillo L. La repercusión de la herida oftálmica de Filipo II de Macedonia. Arch Soc Esp Oftalmol Madrid  2010, 85(2): 85-87. Link

Prag AJNW, Musgrave JH, Neave RAH. The skull from Tomb II at Vergina: King Philip II of Macedon. J Hellenic Studies. 1984;104:60-78.






Descubierta la auténtica tumba de Filipo II, rey de Macedonia, padre de Alejandro Magno 





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