lunes, 28 de septiembre de 2015

El médico que clasificaba las enfermedades como si fuesen plantas






François Boissier de Sauvages  
(1706 - 1767)

Óleo sobre tabla
Facultad de Medicina. Universidad de Montpellier



Hace algunos años tuve el honor de ser invitado a pronunciar la conferencia inaugural en el Congreso Mediterráneo de Dermatología, en el paraninfo de la Universidad de Montpellier. Tras el acto académico hubo una recepción en los salones del Rectorado, en cuyas paredes hay muchos retratos de los médicos ilustres de la venerable Facultad de Medicina, que fue referencia obligada desde la Edad Media en toda la Corona de Aragón y que hizo importantes contribuciones a la ciencia. Entre estos retratos - solemnemente revestidos de la llamativa indumentaria académica de la Facultad - hallé un personaje que llamó mi atención, ya que fue uno de los primeros que intentó una rudimentaria clasificación de las enfermedades de la piel: Boissier de Sauvages. 



Salón de Actos de la Facultad de Medicina de Montpellier.
En las paredes, los retratos de los doctores ilustres que pasaron por la Facultad. 


François Boissier de Sauvages de la Croix (1706-1767) fue un médico y profesor de la facultad de Medicina de Montpellier.  Tal vez por influencia de su hermano (Pierre-Augustin Boissier de Sauvages) que era botánico, François se interesó muy pronto por las plantas y sus propiedades medicinales. 

Influído considerablemente por la clasificación botánica de Linneo, tomó del médico Sydenham la idea de las especies morbosas, una manera de entender las enfermedades humanas como si fueran especies vegetales. Estas ideas culminaron en la obra Nosologia Methodica (1706) donde intentó proponer una clasificación de la patología con los planteamientos  de los naturalistas, es decir atendiendo a las características externas de las enfermedades. Por eso, gran parte de las enfermedades que intentó clasificar eran enfermedades de la piel. 



Nosologia Methodica, de Boissier de Sauvages.
Biblioteca de la Universidad de Montpellier. 


De Sauvages se puede decir pues que inició la nosotaxia more botánico, es decir tomando las características externas de las enfermedades e imitando la sistemática usada para la clasificación de las plantas. Así agrupó las afecciones de la piel en clases, géneros y especies. Este tipo de clasificaciones more botanico inspiró a los primeros tratadistas que intentaron sistematizar las enfermedades cutáneas (Lorry, Plenck, Willan y Alibert).

Aparte de su labor nosológica, Sauvages fue un notable clínico. Su descripción del eccema de la cara de los niños es antológica. También se atribuye a Sauvages la descripción de una enfermedad de la piel que se veía en chinos por inhalación de los vapores de barniz obtenido de algunos árboles (dermatitis de la laca). 



El claustro de la Facultad de Medicina, junto a la Catedral. Montpellier. 


Cuando salí del Rectorado, me giré para contemplar otra vez la Facultad. Ya oscurecía, y las torres de la vecina catedral, fortificadas como las de un castillo, recordaban los tiempos de las guerras cátaras. Montpellier, que formó parte de la Corona de Aragón, ciudad natal del rey Jaime I y tan unido a la Historia de la Medicina, me traía recuerdos de médicos ilustres como Arnau de Vilanova, Guy de Chauliac, Jean Astruc, Boissier de Sauvages...

Una gran emoción me invadía. Como catalán, como médico y como historiador de la Medicina. Volví a mi hotel, por las calles iluminadas. Estaba ya a punto de llegar, caminando por una gran avenida. Me giré y miré su nombre en una placa: Allée des Républicains espagnols. 

- Hélas!
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