dijous, 24 de maig de 2018

La sífilis de Smetana







Josef Malejovský

Bedřich Smetana 

Escultura de bronce.
Novotného lávka, Praga





Bedřich Smetana (1824-1884) fue un compositor nacido en Bohemia, que en aquel momento formaba parte del Imperio austrohúngaro. El acendrado patriotismo de su familia hizo que pasara la infancia escuchando canciones populares checas, lo que plasmó posteriormente en su estilo musical que está íntimamente ligado al nacionalismo checo. 

Geskel Saloman: Retrato de Smetana (1837)
Bedřich se inició en los estudios musicales, pero en Praga rechazaron su admisión en el conservatorio, ya que había superado el límite de edad, pero pudo ingresar en la Escuela de Música de Josef Proksch, donde conocería a una condiscípula que iba a ser su esposa, Katerina. 

Por su diario personal sabemos que entre 1835 y 1839 sufrió dos procesos infecciosos graves, probablemente difteria o escarlatina. 

En 1849 se casó con una condiscípula de la Escuela de Música, Katerina. Pero su felicidad duró poco. Tres de sus hijas murieron. Smetana, en pleno duelo, compuso el Trío en G menor para piano, violín y violoncelo, dedicado a la memoria de su hija Bedriska, muerta a los cuatro años y medio de difteria, que era una enfermedad muy frecuente en la época. 

Su esposa Katerina también había enfermado de una tuberculosis pulmonar. En 1856 Bedřich decidió trasladarse a Göteborg, pero fue solo, sin la compañía de su esposa. En la ciudad sueca Smetana conoció a una mujer que también estaba casada con un hombre enfermo y entabló con ella una relación afectiva, que seguramente fue muy importante para él. 

Un año más tarde, regresó a Praga, donde le aguardaban unas tristes noticias. Su padre había fallecido y su hija Sophie estaba enferma de escarlatina. Por fortuna, la niña se recuperó. El matrimonio Smetana decidió trasladarse a Suecia, a pesar de que Katerina estaba cada vez peor. El viaje hizo que empeorara todavía más y al llegar a Dresden, Katerina murió. 

Smetana, quedó muy afectado. Liszt le invitó a pasar una temporada con él en Weimar. Allí se encontraría con Bettyna una joven que había conocido en su infancia. Surgió un idilio y se casaron en 1860. 

Per Södermark. Retrato de Bedrich Smetana (1858) 
Óleo sobre lienzo. Museo Nacional Smetana. Praga.
En 1872 le aparecieron los síntomas de un terrible mal nervioso. Tenía una extremada hipersensibilidad auditiva, en la que cualquier pequeño ruido o "falso tono" le dañaba ostensiblemente.  En abril de 1874 le apareció una úlcera que -según anota en su diario, "le supuraba", aunque no aclara su localización. En junio , confesaba tener molestias faríngeas persistentes y un mes más tarde presentó un exantema generalizado. 

El compositor consultó con el Dr. Zaufal, otorrinolaringólogo de reconocido prestigio. Pero los síntomas no mejoraban. Además apareció vértigo y algo más tarde, acúfenos, "alucinaciones" auditivas. La distorsión del sonido se acentuó hasta llegar a la hipoacusia casi total de un lado. Un mes más tarde, se quedó sordo de ambos oídos.    

Los amigos y familiares le recomendaron una segunda opinión médica. En 1875 viajó a Würzburg, donde le esperaba el famoso Prof. Friedrich von Troeltsch, pero tampoco le ofreció una solución a su patología. Escribió luego al Dr. Adam Politzer, que le recomendó aplicarse un ungüento por todo el cuerpo. 

Fotografía de Bedřich Smetana
Smetana no perdió la esperanza. A pesar de su estado, compuso el impresionante Cuarteto para cuerdas en E menor, Desde mi vida. donde vierte todas sus emociones. 

El músico seguía intentando solucionar su situación, acudiendo incluso a charlatanes y curanderos, sin conseguir ningún resultado. A los anteriores síntomas se sumaban ahora vómitos frecuentes. Y un notable deterioro mental, con amnesia y episodios de agitación. Su estado hizo aconsejable internarlo en una institución mental, donde su deterioro se acusó todavía más hasta que en mayo de 1884 murió. 

Aunque la enfermedad que sufrió Bedřich Smetana ha sido motivo de grandes discusiones, el diagnóstico más probable es el de sífilis. Como hemos visto, Smetana indica que le había aparecido una úlcera, que a pesar de no aclarar dónde pudiera tratarse de un chancro (sífilis primaria). Las molestias faríngeas y sobre todo el exantema posterior son compatibles con una sífilis secundaria. Y la sordera y afectación neurológica pueden corresponder a una sífilis terciaria. En los últimos momentos de su vida, Smetana perdía la voz y mostraba una marcha anormal (probable tabes sifilítica). La prescripción de ungüento en todo el cuerpo del Dr. Politzer era probablemente ungüento mercurial, uno de los remedios más usados en aquel momento en los casos de sífilis.   


Smetana: Die Moldau (Orquesta Filarmónica de Berlín, dirigida por von Karajan)
 




Smetana's "My Country"Documentary






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