dilluns, 18 de setembre de 2017

Es peligrosa la tinta de los tatuajes?








Piel tatuada con barco, 
golondrinas y serpientes
(circa 1800)

Piel humana (pecho) 
Surgeons Hall Museum. Edimburgo 




Hemos hablado en diversas ocasiones de los tatuajes, ilustrando nuestro comentarios con representaciones pictóricas de los mismos o su permanencia en algunas momias antiguas. Hoy aportamos fragmentos de piel tatuada que se conservan en algunos museos del tatuaje como el de Amsterdam o en museos médicos como los de Edimburgo. Algunos tatuajes como los tatuajes tradicionales japoneses son muy grandes y elaborados. 

Aunque pueda resultar chocante, algunos tatuajes merecen la pena de ser conservados. Ciertos ejemplares pueden considerarse, sin lugar a dudas como arte en la piel. Al hablar de tatuajes recuerdo siempre una conversación que tuve, hace algunos años, con un tatuador: 
- Y tú por qué te hiciste tatuador? - le dije 
- Yo dibujo. Hago arte - me contestó - con un punto de orgullo en la mirada - Muchos pintores pintan sobre telas, otros en la pared, yo en la piel. 
Aunque era obvio que cuando hablaba de los pintores en la pared se refería a graffiteros, no pude dejar de evocar mis amados frescos románicos o los del Quattrocento italiano. Y también a Bansky, tal vez el más destacado artista de nuestro siglo. 


Norman Rockwell: La última novia (detalle)  
Lo cierto es que lo importante no es el formato. Los cuadros en tela y enmarcados no aparecen hasta el s. XVI y no sabemos cuanto tiempo durarán. Tal vez les espera un futuro similar al de los libros de papel, vencidos de forma irreversible por los formatos electrónicos...

Y es cierto que el tatuaje cobra nuevos adeptos cada día. Transformado ya en una marca gerneracional, se estima que alrededor de un 14% de la población adulta lleva algún tatuaje sobre la piel. Cerca de 100 millones de europeos lleva algún tipo de tatuaje. 


Tatuajes carcelarios polacos preservados en formol



Pero hoy os quería hablar de los tatuajes desde otro punto de vista. Recientemente ha aparecido un artículo en la revista científica  Scientific Reports (open access de Nature) que ha causado un cierto revuelo. Un grupo de científicos ha estudiado que pasa con la tinta de los tatuajes una vez que se ha incorporado a la dermis. Y para ello han realizado un estudio post-mortem en tatuados usando el sincrotón de Grenoble.  

El tatuaje consiste en introducir tinta con una aguja (de diferentes composiciones según su color) hasta la capa más profunda de la piel, la dermis. Allí las partículas de tinta son fagocitadas por las células y queda fijada de forma indeleble. Esta es la razón de la permanencia de los tatuajes. Pero en la dermis - a diferencia de la epidermis - transcurren los vasos sanguíneos y linfáticos. Así que una parte del pigmento es fagocitado por los macrófagos del sistema inmunitario y puese ser arrastrada hasta los ganglios linfáticos de la zona, lo que ha sido demostrado por este estudio. 




Pero ¿de que colorantes estamos hablando? Antes, cuando solamente se realizaban tatuajes en negro (que se veía azulado por el efecto Tyndall) el colorante era bien conocido: tinta china negra. Es decir, una suspensión de polvo de carbón en agua, hidrocarburos aromáticos policíclicos, un compuesto orgánico que puede ser cancerígeno. Baste recordar que el primer cáncer profesional descrito fue el cancer de escroto de los desollinadores, precisamente por absorción cutánea de este tipo de hidrocarburos.  

Además, la proliferación de tatuajes de color ha conllevado nuevos y muy variados colorantes. Más del 80% de los colorantes utilizados en los tatuajes son orgánicos y, de ellos, más del 60 por ciento son pigmentos azoicos que, en algunos casos, pueden liberar aminas aromáticas, sustancias que están vinculadas a la aparición de algunos tipos de cáncer como, por ejemplo, el de vejiga. Además los colorantes rojos y verdes pueden reaccionar con la luz del sol provocando fenómenos de fotoalergia. Es cierto que no le pasa a todo el mundo pero es un riesgo a considerar, especialmente si el tatuaje se realiza en zonas descubiertas.

Además de los colorantes también se introducen en la piel diversos aditivos. El dióxido de titanio, por ejemplo, usado para blanquear los colores, se encuentra en todos los tatuajes de color.  En forma de nanopartículas, el dióxido de titanio se encuentra en las cremas solares y en algunos aditivos alimentarios. 

Mediante los diversos métodos usados por los autores (espectroscopía infrarroja de Fourier, fluorescencia con rayos X...) los investigadores han podido localizar de forma muy precisa las micropartículas de dióxido de titanio (TiO2) en la piel y en los ganglios linfáticos. Un transporte de partículas por la linfa que plantea la cuestión de sus posibles efectos toxicológicos, aunque todavía no los conocemos con detalle. Aunque de momento no se ha podido demostrar que los individuos tatuados presenten más linfomas ganglionares que otros grupos de población, la presencia de óxido de titanio es un dato a tener en cuenta.


Museo del Tatuaje de Amsterdam


Y no sólo óxido de titanio. La panoplia de colorantes usados en la tinta de los tatuajes es cada vez más amplia. Hay diversas proporciones de metales: plomo, níquel, cobalto, aluminio, cromo, manganeso... Algunos de los más habituales son: 


  • El sulfato rojo de mercurio se utiliza como pigmento rojo en tatuajes. 
  • Los metales como níquel y cromo (Dicromato potásico) están en los tatuajes verdes. Riesgo de alergia.
  • El cadmio  en los tatuajes amarillos 
  • Sales de cobalto en tatuajes azules. 
  • En los tonos ocres se encuentra óxido de hierro. 
  • Los colores blanco y beige, llevan en su composición óxido de titanio y óxido de zinc. 
  • Otros pigmentos orgánicos, azoicos y derivados de plantas pueden causar alergia en ciertas personas.

Muchos de ellos conllevan la posibilidad de toxicidad y alergias. Atraídos por la posibilidad de conferir a la piel nuevos colores e irisaciones, cada vez se incorporan más sustancias y efectuar un listado de las mismas es ya casi imposible. Algunos tatuadores poco escrupulosos, intentando dar a sus creaciones un tinte especial recurren a fórmulas personalizadas, e introducen materiales raros no autorizados entre los que se encuentran productos vegetales o polímeros e incluso tinta de impresoras!    

En el momento actual no sabemos que interacciones pueden tener estas nanopartículas, ni como van a interaccionar en el interior del organismo, ni si pueden suponer un riesgo a largo plazo. En otras patologías como en la silicosis o la antracosis, las partículas de material inerte (sílice o carbón) que quedan englobadas en las células del pulmón son un claro predisponente para la aparición de carcinomas pulmonares. En los últimos años hemos visto el posible papel carcinógeno de otros minerales como el talco: la aplicación continuada de polvos de talco en la zona genital puede ocasionar carcinomas de ovario.  

Hay que considerar, sin embargo, algunos posibles efectos. En algunos pacientes tatuados se puede observar una hipertrofia benigna de los ganglios linfáticos. A veces esto puede dar falsos positivos en exploraciones como la del ganglio centinela para descartar un cáncer. Un ganglio grande puede confundirse con un ganglio canceroso. Sin embargo, la histopatología permite corregir el diagnóstico. Además es un fenómeno que comienza a ser ya conocido por los médicos, habida cuenta de la alta incidencia actual de personas tatuadas. 

El borrado de tatuajes con láser hace desaparecer el tatuaje visible, pero no elimina totalmente el pigmento del cuerpo. Al exponerse al láser las partículas grandes de pigmento de la piel se romperán en fragmentos más pequeños que viajarán más fácilmente por el cuerpo y serán transferidos al nódulo linfático. El láser además puede producir cambios químicos en estas partículas.


Bibliografía: 

Sierra X. Tatuajes. Un estudio antropológico y social. Piel, 2009, 24 (6): 314-324   
http://escuelasuperior.com.ar/instituto/wp-content/uploads/2015/10/tatuajes.pdf


De Miguel M. La tinta de los tatuajes afecta al sistema inmune. El Mundo, 13 sep 2017



El peligro de nuevas tintas de tatuajes





Tattoo ink lymph nodes: Study finds tattoo ink may affect immune system










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