martes, 25 de abril de 2017

Lully: Un fatal golpe de batuta





Nicolas Mignard

Retrato de Jean-Baptiste Lully
 Óleo sobre lienzo 122 x 155 cm
Museo Condé. Chantilly  




Jean-Baptiste Lully (1632-1687) fue un músico que revolucionó la música francesa del s. XVI. Había nacido en Florencia, donde estudió música y danza (de hecho  su verdadero nombre era Giovanni Battista Lulli, y cuando llegó a París lo afrancesó). A su llegada a París, siendo un adolescente todavía (1646), entró al servicio de Mme. de Montpensier, que deseaba la compañía de alguien "con quien poder conversar en italiano". En 1653 se incorpora a la corte real como bailarín. Bajo la protección de Luis XIV que era muy aficionado a la danza, perfeccionó sus estudios musicales, convirtiéndose pronto en el primer compositor de la corte y más tarde en superintendente de la música real. 

Sus arias y ballets pronto avalaron su reputación. En 1661 conoció a Molière, iniciando una provechosa colaboración, fruto de la cual nació la comedia-ballet una combinación de danza y teatro para divertir a la corte.  Con el libretista Quinault creó las tragedias líricas, un género teatral con un prólogo en el que se canta la grandeza del rey, que demostraban que la opera no tenía porque ser un privilegio italiano. 

François Puget: Retrato de un grupo de músicos y artistas.
Tradicionalmente las figuras principales se identifican con el
libretista Philippe Quinault y el compositor Jean-Baptiste Lully.
Museo del Louvre, París.   


En 1672 obtiene el beneplácito del monarca para crear la Academia Real de Música de París. Llegó a dominar la música francesa de tal modo que las nuevas composiciones solamente se estrenaban si eran de su agrado. Su influencia en la corte llegó a ser tan absoluta que en 1681 es nombrado secretario del rey. 

A partir de 1686 su influencia comenzó a decaer, en parte por el desorden de su vida amorosa y también por el escaso aprecio que le profesaba la última compañera del rey Madame de Maintenon, que se había casado en secreto con el soberano. 

El 22 de marzo de 1687 se produjo un trágico suceso. El rey acababa de restablecerse de una enfermedad y Lully quiso celebrarlo con un Te Deum en un convento de la calle Saint-Honoré. Lully dirigía la orquesta con un bastón-batuta. Puso tanto ímpetu en uno de sus movimientos que el bastón se le clavó en un pie, causando una herida contusa que se infectó al cabo de poco tiempo. Tal vez era diabético, ya que la evolución fue cada vez peor, produciéndose una necrosis y posterior gangrena. Los cirujanos procedieron a amputar la pierna, pero ya era demasiado tarde. Tres meses después del infortunado accidente moría el padre de la ópera francesa. 


A tribute to Jean-Baptiste Lully








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