domingo, 8 de enero de 2017

Lavarse antes del sacrificio







Kylix etrusco 

Cerámica de figuras negras sobre fondo rojo
Museo Etrusco. Roma.



El Museo Etrusco de Roma reúne una gran colección de piezas de esta antigua civilización, antecesora de la romana. Se trata de un museo de gran interés, pero que lamentablemente suele ser olvidado o postergado por los visitantes foráneos, que prefieren dedicar su tiempo a otras de las numerosas y espectaculares obras de arte de la ciudad eterna. 

En este museo nos fijamos en un kylix de cerámica de figuras negras sobre fondo rojo. El kylix era una copa muy ancha y poco profunda, dotada de asas y que era el recipiente usado para beber vino (generalmente mezclado con agua y a veces con especias). El kylix en cuestión representaba escenas sacrificiales, pudiéndose seguir todos los pasos del ritual de sacrificio de reses a los dioses. 


Labrum. Museos Capitolinos. Roma
Una de las escenas alude a la purificación ritual a la que debían someterse los que iban a ofrecer el sacrificio. Su cuerpo debía estar limpio, para poder realizar el ritual en condiciones. Podemos ver la imagen de dos hombres desnudos realizando sus abluciones preceptivas en un labrum. El simbolismo es claro: antes de relacionarse con la divinidad, los oferentes deben estar limpios de cuerpo y alma. 

Un labrum es un gran recipiente, generalmente de mármol y sostenido por un pie. Era usado para efectuar abluciones y lavados corporales parciales en la Antigua Roma. No era infrecuente en las termas, y también podían hallarse en jardines o probablemente en la cercanía de los templos. Aportamos aquí dos ejemplo de labra, si bien algo más tardíos, de época romana. Aunque como podemos ver, la forma es muy parecida. 



Labrum. Museo Nacional Romano. Palazzo Altemps. Roma

Las purificaciones antes de los rituales sagrados suelen ser una norma universal. En el cristianismo, la persistencia de estos antiguos rituales se esquematiza en el lavatorio de las manos durante la misa. También en el Islam es necesario lavarse manos, pies y cabeza (y también los genitales, si ha habido relaciones sexuales previas) antes de entrar a rezar a la mezquita. 

En otras culturas, como la maya, hemos visto realizar purificaciones con incienso de copal antes de entrar a una iglesia. En la iglesia (de rito católico) de Chichicastenango se efectúan ritos sincréticos entre el cristianismo y la religión maya y antes de entrar en el recinto sagrado, los indígenas purifican su cuerpo con sahumerios de corteza de copal, un árbol considerado sagrado. 




  

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