lunes, 23 de enero de 2017

La piel humana

 



Piel humana curtida
(s. XIX)

Restos humanos
Museu Darder. Banyoles.




El museo Darder es un museo en el que se tiene la sensación que el tiempo se ha parado. Se me puede decir que en todos los museos hay testimonios del pasado, vitrinas en las que se exhiben recuerdos de otras épocas. Pero aquí es el propio museo, sus vitrinas su museística la que nos transportan a cómo era un museo antes, en el s. XIX o a principios del s. XX. Es un museo de Historia Natural y está repleto de animales disecados, aparte de otras maravillas. Actualmente se ha optado por una museística más actualizada, pero con el acierto de no perder el indudable encanto de ser un museo en el que se conserva el sabor de antaño. 

Tengo recuerdos del museo Darder desde que tengo uso de razón. Mi padre me solía llevar de vez en cuando, siendo yo todavía un niño. Confesaré que en aquel tiempo, ir al museo Darder me creaba una cierta intranquilidad. La puerta de entrada solía estar flanqueada por un león y un tigre en actitud amenazante, cosa que preocupaba a mi imaginación infantil. Aunque disecadas, aquellas fieras tenían un aspecto tan agresivo...

El león del Museo Darder
















El Museo Darder abrió sus puertas hace justo 100 años en 1916. Se trata de la colección de Francesc Darder i Llimona (1851-1918) veterinario, médico y apasionado de la Historia Natural y de la taxidermia. Darder fue el fundador del Parque zoológico de Barcelona y de diversas revistas de Zoología y Veterinaria. Gran admirador del paisaje lacustre de Banyolas, tenía además buenas amistades en la ciudad, por lo que decidió donar su colección a la villa. Murió en 1918 a consecuencia de la picadura de una serpiente. 

Además de los animales disecados en el museo Darder también hay algunos restos humanos de interés antropológico. Entre ellos recuerdo dos pieles humanas (de un hombre y una mujer) extendidas y curtidas. 

Esto nos da pie ha comentar algunos aspectos de la piel humana. En primer lugar no debemos olvidar de que se trata de un órgano, no de una simple cubierta corporal. La piel humana es el órgano mayor del cuerpo, con una extensión aproximada de 2 metros cuadrados, y alrededor de 7 Kg. de peso. Comparativamente, el siguiente órgano en tamaño es el hígado, que pesa solamente 1'5 Kg. de peso. 

Entendemos como órgano (del latín organum, herramienta) a una agrupación de diversos tejidos que forman una unida estructural para cumplir una función determinada. La piel cumple no una sino diversas funciones: 

  • Protección. La piel protege a nuestro organismo de las agresiones del exterior: de los traumas, mediante la queratina y el panículo adiposo; de las infecciones bacterianas, víricas y hongos; de las radiaciones ultravioleta mediante la melanina; de las agresiones químicas; de las temperaturas extremas (frío, calor) etc. Podemos decir que la piel es nuestra frontera, el límite de nuestro cuerpo.
  • Relación. La piel no solamente nos protege del exterior. También es nuestro órgano de relación. Es - junto con los ojos - nuestro único órgano visible. No nos vemos en hígado, ni el páncreas, pero sí nos vemos la piel. Por lo que vemos en la piel del otro podemos deducir muchas emosciones: nos sonrojamos al avergonzarnos, empalidecemos cuando nos enojamos, se nos ponen los pelos de punta o la "piel de gallina" al sentir miedo... Pero no es solamente vernos. También nos tocamos. Nos tocamos al saludarnos, nos transmitimos sentimientos acariciándonos, contactamos piel a piel al tener relaciones sexuales. 
  • Tacto. La piel es el órgano donde reside el sentido del tacto. Tocar es una manera de apreciar el mundo que nos rodea. Nos damos así cuenta de la superficie de los objetos (liso, rugoso, punzante), de su peso, de su temperatura, de si está húmedo o seco... 
    La piel del individuo de sexo masculino del Museo Darder
  • Microbiote. El microbiote es la dotación de microorganismos que residen de forma saprófita en nuestro organismo. Muchos residen en el tubo digestivo. Otros asientan en la piel. Sabemos que algunos de ellos desempeñan importantes funciones inmunológicas o de otro tipo de gran importancia. Los actuales investigaciones médicas han abierto importantes líneas de estudio en este campo, todavía muy desconocido. Se trata de un mundo apasionantes: miles de organismos viven sobre nosotros. Además, son personales e intransferibles. Cada uno tiene su propia población de microorganismos, de tal modo que se podría identificar a un individuo por su microbiote, igual que por sus huellas dactilares.  
  • Manto ácido. La piel está recubierta por una capa lipídica que junto con el microbiote, la protege de las bacterias patógenas exteriores y también de otras agresiones. También contribuye a la hidratación y nutrición de las capas más superficiales. En determinadas circunstancias esta capa lipídica puede perderse en algunas zonas (jabones demasiado agresivos o de reacción alcalina, exceso de agua, frío). En estos casos la piel se agrieta y reseca rápidamente.
  • Excreción. La piel tiene una función excretora, de eliminación de sustancias de deshecho. El sudor y la orina son las principales vías para eliminar estas sustancias. 
  • Termorregulación. El sudor sirve también para la termorregulación, disminuyendo la temperatura cuando estamos en un medio ambiente excesivamente cálido. La piel contribuye a mantener constante la temperatura del organismo.  
  • Síntesis de vitamina D. Las vitaminas se adquieren normalmente por la alimentación. Sin embargo, la vitamina D puede sintetizarse también en la piel, tras la exposición al sol de la superficie cutánea. 
  • Absorción de sustancias. Del mismo modo que la piel excreta sustancia de deshecho, también puede permitir la absorción de sustancias, especialmente si están contenidas en un vehículo graso. Esta es la base para la administración de medicamentos en forma de cremas y pomadas. 
  • Regeneración y cicatrización. La epidermis se regenera continuamente, y entre 21-26 días se recambia totalmente. La piel puede cerrar y cicatrizar las heridas y rasguños, formando nuevo tejido. Cuando se afecta la dermis, la capa más profunda, se crean nuevas fibras por lo que puede formarse una cicatriz visible.  
La piel tiene muchas funciones más, pero estas son algunas de las más destacadas. Aparte de ser el mayor órgano del cuerpo, la piel es también un órgano vital. Se puede sobrevivir con un solo riñón o con un solo pulmón. Incluso sin uno de los lóbulos hepáticos. Pero no es posible sobrevivir sin el 50% de la piel. 

En la clínica, los médicos sabemos que muchas enfermedades generales se manifiestan en la piel. En mi práctica como dermatólogo he podido diagnosticar diabetes, problemas tiroideos, disfunciones de las hormonas sexuales, cáncer de pulmón, problemas renales, anemias... observando la piel. 

Por no hablar de como se afecta la piel por problemas psicológicos o psiquiátricos. Hace años llevé a un congreso de psiquiatría la estadística de las enfermedades de la piel que había atendido en mi consultorio y que estaban causadas o acentuadas por problemas psicológicos. El resultado fue sorprendente: más de un 19%. En su gran novela La Montaña Mágica, Thomas Mann pone en boca de uno de sus personajes la siguiente afirmación: 
- "Así pues, ¿la piel? ¿Qué quiere usted que le cuente de esa superficie de sus sentidos? Es un cerebro externo, ¿lo comprende? …Un cerebro externo…"
Como vemos, la piel, nuestra piel, es muy importante, tal vez mucho más importante de lo que imaginamos. Otro gran literato, Paul Valéry afirmaba:
"Lo más profundo del hombre es su piel" 



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