domingo, 19 de junio de 2016

Albinos, los hijos de la Luna




 Jean-Joseph Benjamin-Constant 

Retrato de joven barbudo, 
llamado El Albino 

Óleo sobre lienzo. 73,5 x 61

Musée des Augustins. Toulouse. 




Jean-Joseph Benjamin-Constant (1845-1902) fue un pintor y grabador francés, muy influído por Delacroix. Sus viajes a España y a Marruecos le hicieron interesarse sobre todo en escenas orientales.  

En el delicioso Musée des Augustins, de Toulouse - un museo que es de mi especial agrado - se conserva este Retrato de un joven con barba, también conocido como El Albino. Se trata de un retrato de un hombre joven de piel muy clara, casi traslúcida y con el pelo y la barba blanca. Mira de frente al espectador, con gesto muy serio. El color de su tez y de sus cabellos es el típico de los albinos. Esta obra es singular y única entre todas las pinturas de Benjamin-Constant.

El albinismo  es un transtorno genético heterogéneo, causado por mutaciones en diferentes genes, que producen una disminución importante o ausencia total de la melanina en la piel, pelo y ojos. Es un transtorno hereditario, que aparece con la combinación de los dos padres portadores del gen recesivo. Se da en los seres humanos y en otros animales.   


En los individuos no-albinos, los melanocitos transforman la tirosina (un aminoácido) en melanina, un pigmento con función protectora frente a las radiaciones solares y que se distribuye en la piel, en el cabello y en el iris del ojo. En los albinos esta sustancia no se produce, o se produce en muy baja proporción (en este último caso se habla de albinoidismo).


Fotografía de Éric Nehr: Carmelle (2010)


Existen diferentes tipos de albinismo y algunos pueden ser rubios o tan solo presentar ojos claros pero no tener pelo rubio. Por eso es incorrecto concluir que una persona albina tenga todas las características en una sola. Hoy en día, está muy extendida esta condición genética en el mundo. Una de cada 17,000 personas presenta algún tipo de albinismo. En algunas zonas, como Puerto Rico, el albinismo tiene una incidencia relativamente elevada. 

En algunos países de África los albinos son considerados hijos de la Luna, seres fantasmales, con poderes mágicos y que pueden acarrear la mala suerte a quien los encuentra. En algunos casos, sus huesos y otras partes de sus cuerpos se usan para la confección de ungüentos usados por los hechiceros, para propiciar "la buena suerte". Esta absurda creencia tradicional ha creado una auténtica marginación y persecución de los albinos, que son frecuentemente asesinados, secuestrados o sometidos a amputaciones. 



Niño albino en Tanzania. Fotografía de Carlo Allegri de Reuters.











En un reciente comunicado (martes 7 de junio de 2016) Amnesty International ha denunciado la situación de la población de albinos en Malawi, que está siendo víctima de "una ola de brutales ataques" sin precedente. Desde noviembre de 2014, el número de asesinatos y secuestros ha ido en constante aumento, con total pasividad de las autoridades, contabilizándose por lo menos 18 muertos y 5 secuestros, a los que hay que añadir la desaparición de un niño de 2 años que no ha podido ser encontrado, según ha comunicado la Organización de los Derechos Humanos. El mes de abril de 2016 fue el mes más sangriento, con 4 asesinatos. En Tanzania, en el período 2012-2014 se asesinaron 70 albinos, uno de ellos a hachazos; mientras que sólo se promulgaron 3 condenas por estos horrendos crímenes.

Un niño albino tanzano, al que le amputaron las manos para fabricar amuletos
y que ha sido atendido médicamente en Nueva York. 

(Fotografia Carlo Allegri, de Reuters).  
También está muy extendida la creencia de que los huesos de los albinos contienen oro. Según la policía de Malawi se han detectado cerca de cuarenta casos de exhumaciones ilegales de albinos y múltiples casos de posesión clandestina de huesos de albinos. 


Los albinos son objeto de discriminación en las escuelas, y en general son víctimas de segregación social, por lo que se ha propuesto una Ley de Protección de los Albinos. 


A todo esto hay que añadir la gran necesidad de realizar una correcta fotoprotección de los albinos, entre los que se detecta una alta incidencia de cáncer cutáneo.


La población de albinos de Malawi se cifra en 7000-10000 personas, que viven en una situación de terror constante, por la inseguridad que supone la alta probabilidad de sufrir secuestros, amputaciones o asesinato.


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