domingo, 13 de marzo de 2016

Un manicomio singular, joya del Modernismo (VI). El corredor y la galería.






 Lluís Domènech i Montaner 

Pavelló de Distingits
(1897-1912)

El pasillo del primer piso
Institut Pere Mata. Reus. 



En el primer piso del Pavelló dels Distingits del Institut Pere Mata, la escalera daba paso a un amplio corredor, profusamente decorado, que conducía a las habitaciones de los internos. 


La parte exterior del pasillo correspondía a la fachada,
con amplios ventanales ojivales que daban sobre el jardín
En su parte interior, amplios ventanales con vidrieras plomadas permitían el acceso a la galería de la parte alta de la sala de estar, que generalmente estaba reservada para los músicos en los días de concierto o de baile. 

Esta barandilla estaba formada por balustres de vidrio amarillo, en cuyo interior podía vislumbrarse una barra de hierro torneada. Es de suponer que los internos no podían acceder a esta zona, ya que la barandilla brindaba una peligrosa ocasión de precipitarse sobre la sala. Por eso los ventanales, además de tener una función decorativa con vidrieras emplomadas, tenían un enrejado de hierro disimulado entre la abigarrada ornamentación.



Los amplios ventanales ojivales del fondo daban a la galería de los músicos, 

con su balaustrada de vidrio con hierro torneado en su interior, que se asomaba a la sala de estar



Al otro lado del pasillo, los ventanales, que también estaban fuertemente protegidos por un entramado de barras de hierro disimuladas entre las vidrieras ornamentadas, se abrían sobre la fachada y daban al jardín. 

El techo del pasillo estaba también ricamente decorado con frescos, por lo que el arte y la belleza acompañaban a los internos hasta la intimidad de sus habitaciones. 


Los ventanales laterales, en arco rebajado, también daban a la galería de los músicos.
Abajo, un detalle de la ornamentación del corredor. 







Publicar un comentario