lunes, 14 de marzo de 2016

Un manicomio singular, joya del Modernismo (VII): Las habitaciones







 Lluís Domènech i Montaner (arquitectura) y Gaspar Homar (muebles)

Pavelló de Distingits
(1897-1912)

Habitaciones
Institut Pere Mata. Reus. 



Las habitaciones del Pavelló de Distingits del Institut Pere Mata, estaban en consonancia con el lujo y la magnificiencia ornamental del resto del edificio. Las habitaciones podían ser individuales o dobles de uso individual. 



A la izquierda, sofá de uno de los hall privados, con el respaldo de marquetería. 
A la derecha, detalle de marquetería de uno de los armarios de las habitaciones. 


Estaban dotadas de un hall o sala de estar común a dos habitaciones, en donde los internos podían recibir visitas de familiares y amigos con más intimidad que en el hall principal de la planta baja. Estos espacios también solían ser un punto de encuentro entre los internos con habitaciones contiguas, en las que podían conversar, ller el diario o fumar un cigarrillo antes de irse a dormir. 

Respaldo de silla del hall privado

Detalle de marquetería del respaldo de un sofá.
Hall privado de una habitación del Institut Pere Mata
(obra de Gaspar Homar)



Estas salas de estar estaban también amuebladas siguiendo los criterios de la estética modernista. Un sofá, que generalmente  tenía el respaldo decorado con primorosas obras de marquetería y algunas sillas y sillones individuales. 

  No todas las habitaciones del pabellón eran iguales. Había unas más lujosas que otras y también variaban sus dimensiones. Algunas incluso se disponían en suite, e incorporaban un espacio anexo habilitado como despacho. 


Armario modernista de doble cuerpo.
La parte más alta, a la izquierda, era un armario ropero.

Al abrir la puerta de la parte más baja (a la derecha)
aparecía un lavabo con espejo para la higiene personal. 



















En el interior de las habitaciones, las camas, también de estilo modernista y un armario de capacidad variable. Muchos de estos armarios disponían en su interior de un lavabo, que los pacientes usaban para su higiene personal, ya que el baño completo estaba fuera de la habitación. 

Las profusa decoración no impedía que los internos fueran adecuadamente supervisados por el personal sanitario. Todas las habitaciones tenían unas ventanillas con rejilla que permitían vigilar al paciente en todo momento, tanto por su seguridad como para efectuar un minucioso seguimiento de su comportamiento. 

Habitación del Institut Pere Mata. Obsérvese, a la izquierda,
la ventanilla con rejilla que permitía supervisar las actividades de los pacientes.
Abajo, lo que veían los enfermeros al mirar por la rejilla. 
  



Una de las salas de estar 


Otro de los dormitorios



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