jueves, 22 de junio de 2017

Los xantelasmas de Clemente VII







Sebastiano del Piombo

Retrato de Clemente VII 
con barba
(1527)



Óleo sobre pizarra. 






Sebastiano Luciani, más conocido por el nombre de Sebastiano del Piombo (1485-1547) fue un pintor veneciano que estuvo gran parte de su vida activo en Roma. Cuando ya era de edad avanzada se le otorgó el cargo de "piombatore pontificio", es decir encargado de sellar los documentos papales de la Curia, y por este motivo le fue puesto el apodo de Sebastiano del Piombo. 


Probable autorretrato de Sebastiano del Piombo (1608)
Casi toda la información que tenemos de su vida procede de Vasari en sus "Vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos" (Le Vite de' più eccellenti pittori, scultori, ed architettori). 

Según cuenta Vasari, en su juventud Sebastiano se dedicó a la música y posteriormente la abandonó por la pintura.   

En sus primeros años como pintor - todavía en Venecia - entró en contacto con Giorgione. Poco después, cuando llegó a Roma se ganó el apoyo de Miguel Angel, a quien llamó la atención por la elegancia y colorido de su pintura. En cambio Sebastiano se enfrentó a Rafael, con quien mantuvo una cierta rivalidad.  


Sebastiano del Piombo: Retrato de Clemente VII
(Museo de Capodimonte, Nápoles)
Una buena parte de su obra pictórica se dedicó a retratar a personajes importantes de la época. Entre ellos destacan dos retratos del papa Clemente VII, que reflejan dos momentos diversos de la vida del pontífice. En el primer retrato, que data de 1526, el papa está representado sin barba, mientras en el segundo, del que existen diversas versiones y que se remonta al período que siguió al Saco de Roma (1527) el papa se ha dejado crecer la barba, fiel a la promesa que hizo cuando Roma fue tomada por los lansquenetes, tropas mercenarias al servicio de Carlos V, y lo secuestraron. El retrato está pintado sobre pizarra, lo que confiere al rostro del papa un tinte oscuro, algo sombrío. 

A nivel de los párpados inferiores del pontífice se puede observar la presencia de diversas placas amarillentas que es fácil interpretar como xantelasmas, pequeños tumores benignos formados por acúmulo de grasa, en general colesterol, que frecuentemente afectan a personas de cierta edad con dislipemia. En estos casos, las tasas de colesterol y triglicéridos suelen estar elevadas, aunque no en todos los casos es así, ya que existen casos con tasas lipídicas normales. También es frecuente su asociación con diabetes y con cirrosis biliar.  Pero Clemente VII no murió de dislipemia ni de transtornos asociados, ya que fue envenenado con setas. 


Otro retrato del papa Clemente VII
El papa Clemente VII era hijo de una relación extramatrimonial de Juliano de Medici. Su pontificado (1523-1534) estuvo marcado por el intento fallido de acabar con la Reforma protestante en Alemania, para lo que retrasó sine die el Concilio de Trento. Obstaculizó el divorcio pretendido por Enrique VIII para poder contraer matrimonio con Ana Bolena, declarando la validez de su anterior unión con Catalina de Aragón (tía de Carlos V). Esta declaración precipitó la ruptura entre el Papado e Inglaterra y catalizó el nacimiento de la Iglesia anglicana.  

El llamado Saco de Roma supuso el momento más bajo de su papado. Estuvo precedido por el intento de Pompeo Colonna de asesinarlo y sustituirlo como papa. Por un pasadizo secreto salvó la vida refugiándose en Sant'Angelo. Los ejércitos imperiales tomaron Roma, que fue sometida a un saqueo salvaje. Clemente VII permaneció refugiado en Sant'Angelo, fortaleza de donde huyó disfrazado de mercader. Durante siete meses estuvo prisionero en espera de un rescate. Hizo voto de dejarse la barba csi lo liberaban y así lo hizo (la pintura que encabeza esta entrada se realizó en este momento). Tras su liberación se vio obligado a abandonar su primer apoyo a la causa de Francisco I y quedó bajo la influencia de Carlos V. 

El pontificado de Clemente VII tuvo más significación diplomática que religiosa. El papa fue un importante mecenas de las artes y protegió a artistas como Miguel Angel, Rafael, Cellini y Sebastiano del Piombo. Durante su pontificado se comenzó la decoración de las bóvedas de la Capilla Sixtina. 


Clemente VII









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