lunes, 20 de marzo de 2017

¿Se operó los nevus el Duque de Urbino ?






Piero della Fracesca

Retrato de Federico di Montefeltro, Duque de Urbino y de su mujer Battista Sforza
(1472) 

Temple sobre tabla. Díptico. 47 x 33 cm. 
Galleria Uffizi, Florencia. 



Piero della Francesca (1416-1492) fue un pintor toscano encuadrado en el Quattrocento. Es una de las personalidades más importantes del Renacimiento italiano, a pesar de no haber trabajado nunca para los Medici i haber llevado una vida itinerante (solamente pasó un año de su vida en Florencia). 

Su obra pictórica se caracteriza por la dignidad clásica, similar a la de Masaccio. El tratamiento de las figuras es muy volumétrico y se percibe un cuidadoso estudio anatómico y una cierta tendencia al monumentalismo. Sus personajes son bastante fríos e inexpresivos, con figuras muy estáticas, como si sus movimientos hubieran quedado congelados. La luz es muy diáfana, diurna, y dota a las figuras de una luz propia, radiante. Los colores brillantes, probablemente por influencia de Domenico de Venezziano, con quien pintó los frescos de la iglesia florentina de Sant' Egidio (hoy desaparecidos). Piero, hombre del Renacimiento por antonomasia, cultivó también las matemáticas y en su obra está siempre presente la geometría, que implica la perspectiva lineal y la tendencia a reducir las figuras a la esencia.  

El díptico de los duques de Urbino es una tabla articulada, pintado por ambas caras. En el anverso se ven los retratos de Federico da Montefeltro,duque de Urbino y de su esposa, Battista Sforza. Esta obra se considera uno de los primeros retratos renacentistas. Las dos piezas del díptico estuvieron unidas durante un tiempo por un único marco. El artista representa a los duques de perfil, como en las monedas romanas o en las medallas. Esta posición permite una mayor idealización de los personajes que en el retrato de tres cuartos y es típico de la pintura italiana de la época. En la elección de la posición influyó también un accidente que tuvo el duque en un torneo, que también fue el responsable de la curiosa forma de su nariz en la tabla. 

Los dos perfiles quedan frente a frente sobre un paisaje idealizado y en perspectiva, visto desde un ángulo superior, que recuerda a la pintura flamenca de Van Eyck (Virgen del Canciller Rolin).  El perfil del duque da una gran sensación de volumen (tal vez debida al tocado y a las ropas de color rojo) y presenta un curioso y poco usual perfil nasal. Hay quien dice que en la elección de la posición influyó también un accidente que tuvo el duque en un torneo, que lo dejó tuerto del ojo derecho y le produjo una gran cicatriz en la mitad derecha del rostro, y que también fue el responsable de la curiosa forma de su nariz en la tabla. 


Piero della Francesca: Virgen con el Niño y seis santos (detalle)
Milán, Pinacoteca di Brera
La duquesa està hierática y presenta una tez extremadamente pálida. Tal vez la incidencia de la luz explique parcialmente esta coloración. Pero sobre todo, en el momento de pintar el díptico, Battista Sforza ya había fallecido, y Piero della Francesca tomó sus facciones de su máscara mortuoria. Por eso es de una falta de expresividad total y su cara aparece hierática e imperturbable. Probablemente el artista también se decidió por un color marfileño, cadavérico, para representar su tez. 



Comparando la cara del duque de Urbino en 1474 y en 1477 observamos que los nevus intradérmicos han desaparecido y que solo han quedado cicatrices en los lugares que antes ocupaban los tumores cutáneos. 

El retrato del condottiero Montefeltro presenta diversos nevus intradérmicos en su mejilla. Lo mismo podemos observar en otros cuadros que lo representan como en Virgen con el Niño y seis santos (1472-1474) también pintado por Piero della Francesca (Milán, Pinacoteca di Brera), una obra de clara influencia flamenca, donde aparece con armadura y arrodillado ante la Virgen y el Niño.

En cambio, en un retrato efectuado años más tarde por Pedro Berruguete (el pintor castellano estuvo en Urbino en 1477) observamos unos interesantes cambios. El duque está, como solía de perfil, mostrando solamente el lado izquierdo de su faz. Está en compañía de su hijo Guidobaldo, leyendo un libro, revestido también de armadura y con las insignias de la Orden de la Jarretera. 

Lo que llama nuestra atención es que en esta pintura no se observa ningún nevus intradérmico, sino que en su lugar aparecen unas cicatrices. O sea, que el duque se hizo extirpar quirúrgicamente los nevus. Seguramente por una cuestión estética ya que no es muy probable que fuera por motivos preventivos. Sea como fuere, tal vez sea ésta la primera extirpación quirúrgica de nevus plenamente documentada de la historia.  




Pedro Berruguete: Federico de Montefeltro con su hijo Guidobaldo (1477) 
Galleria Nazionale delle Marche, Urbino. 















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