miércoles, 14 de diciembre de 2016

Un surco de Dennie-Morgan en las estancias vaticanas









Raffaele Sanzio

La misa de Bolsena 
(1512) 

Fresco. Estancias de Rafael
Museos Vaticanos. Roma.  




Una de las partes más atractivas de los Museos Vaticanos para cualquier aficionado al arte son, sin duda alguna, las estancias pintadas por Rafael. Junto con los frescos de Miguel Ángel de la Capilla Sixtina constituyen el ciclo de pintura al fresco que marca de forma definitiva la entrada del Alto Renacimiento en Roma. 

El papa Julio II decidió instalar sus estancias sobre las dependencias de su antecesor el papa Borgia (Borja) Alejandro VI. Estas estancias estaban decoradas previamente con frescos de Perugino, del Sodoma y otros. El pontífice mandó que las rasparan y encargó a Rafael pintarlas de nuevo. 

La segunda estancia si nos dirigimos del este hacia el oeste, es la llamada estancia de Heliodoro, ya que uno de los grandes frescos de la sala narra la expulsión del templo del general sirio Heliodoro, que iba a expoliar los tesoros del templo de Jerusalén, cuando la aparición de un misterioso jinete a caballo lo echó del recinto sagrado. 

Niño con surco suborbitario de Dennie Morgan
en el fresco de "La misa de Bolsena" de Rafael
Otro de los grandes frescos de esta sala es la Misa de Bolsena, que es considerado como la obra maestra de Rafael. Fue pintado en 1512, precisamente en los años en los que Martín Lutero estuvo en Roma. Relata un milagro ocurrido en 1263 y que fue muy usado por la Contrarreforma para reafirmar la doctrina eucarística. Un sacerdote bohemio dudaba de la Transubstanciación, es decir, que la hostia se convirtiera en el auténtico Cuerpo y Sangre de Jesucristo al ser consagrada. Durante un viaje por Italia, el clérigo se detuvo en Bolsena, donde ofició la misa. En el momento en el que - escéptico como de costumbre - iba a consagrar, comenzó a manar sangre de la hostia que sostenía en sus manos. El fresco representa este suceso, mientras frente a él, asiste a la misa el papa Julio II rodeado de cardenales y de los soldados de los Estados Pontificios, en una alegoría de la fe defendida por el poder de la Iglesia.

En este fresco, que rodea a una ventana, puede verse en la zona inferior derecha a una madre con su hijo, que forman parte del pueblo que asiste a la misa. La madre está girada mirando el prodigio que tiene lugar en el altar, pero el niño tiene el rostro vuelto hacia el espectador. En sus párpados inferiores puede observarse el surco de Dennie Morgan

El pliegue de Dennie Morgan es una doble arruguita situada en el párpado inferior que es más frecuente en los primeros meses de vida y que suele atenuarse después. Suele ser más frecuente en los individuos atópicos, aunque no es un signo que permita por sí mismo el diagnóstico de atopia, sino que es un signo indirecto. Es más característico de las atopias en los individuos de raza blanca. 

La atopia fue descrita por Coca y Cooke en 1920. Su nombre deriva de a - topos (sin un lugar concreto). Los atópicos pueden presentar reacciones excesivas a sustancias y estímulos que el resto de la población soporta sin problema. Puede manifestarse en la piel (dermatitis atópica); en los bronquios (asma); en las conjuntivas (conjuntivitis atópica) o en la mucosa nasal (rinitis). Por este motivo se la conoce con el nombre de atopia, por la variedad de lugares en los que puede presentarse. 
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